La organización de Jehová

La organización de Jehová, la organización de Dios… ¿Tiene Jehová una organización?

¿Quiénes componen hoy la organización visble de Jehová Dios sobre la tierra?

Más de una vez, desde que publicamos en Cubava, hemos oído expresiones como que Dios no tiene una organización, las organizaciones-han afirmado algunos-son puramente humanas. ¿Pero son estas afirmaciones totalmente ciertas?

¿Tiene o no Jehová una organización de adoradores?

Para empezar, sería bueno definir el concepto de Organización. Veamos

Una de las acepciones de la palabra organización es: “conjunto organizado de personas” (Diccionario de uso del español, de María Moliner).

La Biblia afirma: “Dios no es Dios de desorden, sino de paz.” (1 Corinitos 14:33) O sea, Jehová, el Creador del universo, lo hace todo de manera organizada. Por medio del Ló-gos ( Su Hijo Jesucristo en su existencia pre-humana), Dios creó millones y millones de ángeles en el cielo (Colosenses 1:16). Acerca de estos, la Biblia señala: “Había mil millares que seguían ministrándole, y diez mil veces diez mil que seguían de pie directamente delante de él” (Daniel 7:10). Estas numerosas criaturas espirituales están tan bien organizadas que se las llama “los ejércitos” de Jehová (Salmo 103:21).

Galaxia pequeño fragmento del vasto cosmos. Imagen: Cubadebate.cu

Galaxias organizadas brillantemente. Pequeño fragmento del vasto cosmos. Imagen: Cubadebate.cu

¿Y qué puede decirse de la creación del universo? Jehová creó un sinfín de estrellas y planetas. Se ha afirmado que el universo ha de contar con mucho más de 300 mil trillones de estrellas”. Estos cuerpos celestes en el universo cósmico están organizados en galaxias, cada una de las cuales contiene miles de millones o hasta millones de millones de estrellas, además de muchos planetas. Y la mayoría de las galaxias se agrupan en cúmulos, que a su vez forman agrupaciones aún mayores llamadas supercúmulos.

Tanto los ángeles de los cielos espirituales como las estrellas y planetas de los cielos físicos reflejan una organización asombrosa (Isaías 40:26). Por lo tanto, es lógico concluir que el Creador también organiza a sus siervos aquí en la Tierra. Así debe ser, pues tienen que hacer una tarea enorme y de gran importancia. De hecho, Jehová ha organizado a su pueblo durante miles de años, y ellos le han servido fielmente tanto en la antigüedad como ahora. Veamos algunos ejemplos que prueban que él ha estado con ellos y que “no es Dios de desorden, sino de paz” (lea 1 Corintios 14:33, 40).

ORGANIZÓ A SU PUEBLO DE TIEMPOS ANTIGUOS

En el Monte Sinaí Moisés y los israelitas reciben el Pacto de la Ley. Ilustración: Atalaya 15/10/ 14

En el Monte Sinaí Moisés y los israelitas reciben el Pacto de la Ley. Son organizados y constituidos una nación escogida. Ilustración: Atalaya 15/10/ 14

Cuando Jehová creó a nuestros primeros padres, les dijo: “Sean fructíferos y háganse muchos y llenen la tierra y sojúzguenla, y tengan en sujeción los peces del mar y las criaturas voladoras de los cielos y toda criatura viviente que se mueve sobre la tierra” (Génesis 1:28). La familia humana crecería de forma ordenada hasta poblar todo el planeta y convertirlo en un paraíso. Por desgracia, la desobediencia de Adán y Eva interrumpió temporalmente el cumplimiento de ese propósito (Génesis 3:1-6). Con el paso de los siglos, “Jehová vio que la maldad del hombre abundaba en la tierra, y que toda inclinación de los pensamientos del corazón de este era solamente mala todo el tiempo”. Como resultado, “la tierra llegó a estar arruinada a la vista del Dios verdadero, y la tierra se llenó de violencia”. Por eso Jehová decidió traer un diluvio universal para destruir a la gente mala (Génesis 6:5, 11-13, 17).

Sin embargo, “Noé halló favor a los ojos de Jehová” porque era un “hombre justo” que “resultó exento de falta entre sus contemporáneos”. Como “andaba con el Dios verdadero”, Jehová le encargó construir un arca enorme (Génesis 6:8, 9, 14-16). Su diseño permitiría que tanto seres humanos como animales sobrevivieran al Diluvio. Obedientemente, Noé hizo “todo lo que le había mandado Jehová”. Con buena organización y la ayuda de su familia, logró terminar la construcción. Entonces, después de que los animales entraron en el arca, “Jehová cerró […] la puerta” (Génesis 7:5, 16).

Más de ochocientos años después del Diluvio, Jehová organizó a los israelitas en una nación. Cada aspecto de sus vidas y especialmente de su adoración estaba organizado. Por ejemplo, contaban con numerosos sacerdotes y levitas, y también había “sirvientas que hacían servicio organizado a la entrada de la tienda de reunión” (Éxodo 38:8). Pero cuando Jehová ordenó a su pueblo entrar en la tierra de Canaán, muchos se acobardaron y fueron desobedientes. Los únicos que dieron un informe animador tras espiar la Tierra Prometida fueron Josué y Caleb. Así que Dios le dijo a aquella generación sin fe: “No entrarán en la tierra en la que alcé la mano en juramento para residir con ustedes, salvo Caleb hijo de Jefuné y Josué hijo de Nun” (Números. 14:30, 37, 38). De hecho, Jehová más adelante nombró a Josué líder de la nación (Números. 27:18-23). Justo antes de que Josué introdujera a los israelitas en Canaán, le dijo: “Sé animoso y fuerte. No sufras sobresalto ni te aterrorices, porque Jehová tu Dios está contigo adondequiera que vayas” (Josué. 1:9).

ORGANIZÓ A LOS CRISTIANOS DEL PRIMER SIGLO

La nueva Organización terrestre de Dios, se funda en el Pentecostés del 33 Siglo primero E.C. jw.org

La nueva Organización terrestre de Dios, se funda en el Pentecostés del 33 Siglo primero E.C.

Con Josué como líder, la nación de Israel fue conquistando y ocupando la tierra de Canaán, ciudad tras ciudad. Pero ¿qué ocurrió después? En los mil quinientos años que siguieron, los israelitas se rebelaron una y otra vez. Para el tiempo en que el Hijo de Dios vino a la Tierra, se habían vuelto tan desobedientes a Jehová y sus representantes que Jesús llamó a Jerusalén “la que mata a los profetas” (lea Mateo 23:37, 38). Jehová rechazó a los líderes religiosos judíos por su desobediencia. Por esa razón, Jesús les dijo: “El reino de Dios les será quitado a ustedes y será dado a una nación que produzca sus frutos” (Mateo. 21:43).

En el siglo primero, Jehová rechazó a la infiel nación de Israel. ¿Significó eso que ya no tendría una organización de siervos fieles en la Tierra? No, pues dio su aprobación a una nueva organización, que giraba en torno a Jesús y sus enseñanzas. Esta nueva nación nació cuando, en el Pentecostés del año 33, unos 120 discípulos de Jesús estaban reunidos en un lugar de Jerusalén y “de repente ocurrió desde el cielo un ruido exactamente como el de una brisa impetuosa y fuerte, y llenó toda la casa”. Entonces “lenguas como de fuego se les hicieron visibles y fueron distribuidas en derredor, y una se asentó sobre cada uno de ellos, y todos se llenaron de espíritu santo y comenzaron a hablar en lenguas diferentes, así como el espíritu les concedía expresarse” (Hechos 2:1-4). Este asombroso suceso probó claramente que Jehová apoyaba a esta nueva organización formada por los discípulos de Cristo.

En aquel mismo día, “unas tres mil almas fueron añadidas a aquellos cristianos. Y la Biblia dice que “Jehová continuó uniendo diariamente a ellos los que se iban salvando” (Hechos 2:41, 47). La predicación de los seguidores de Jesús fue tan fructífera que “la palabra de Dios siguió creciendo, y el número de los discípulos siguió multiplicándose muchísimo en Jerusalén”. Incluso “una gran muchedumbre de sacerdotes empezó a ser obediente a la fe” (Hechos 6:7). Así pues, muchas personas sinceras aceptaron las enseñanzas que declararon los miembros de esta nueva organización. Más tarde, cuando Jehová comenzó a traer a “gente de las naciones” a la congregación cristiana volvió a demostrar que él la apoyaba (lea Hechos 10:44, 45).

LA ORGANIZACION VISBLE DE DIOS EN LA ACTUALIDAD

Testigos cristianos de Jehová en una asamblea de adoración. Atalaya 15/7/14 pág. 28

Testigos cristianos de Jehová en una asamblea de adoración. Atalaya 15/7/14 pág. 28

Teniendo esto presente, y en vista de que los apóstoles organizaron a los cristianos del siglo primero en congregaciones locales bajo la supervisión de un cuerpo gobernante con sede en Jerusalén, es propio hablar de aquella “asociación de hermanos” como una organización (1 Pedro 2:17). Los testigos de Jehová tienen hoy una organización con una estructura similar. “Dádivas en hombres”, como los “pastores y maestros”, fortalecieron la unidad del conjunto de cristianos del siglo primero. Algunos de ellos viajaban de congregación en congregación, mientras que otros eran ancianos en las congregaciones locales (Efesios 4:8, 11, 12; Hechos 20:28). “Dádivas” similares fortalecen hoy la unidad de los testigos de Jehová.

¿Qué trabajo les encargó Dios a los seguidores de Cristo? No había ninguna duda. El propio Jesús les había dado el ejemplo. Poco después de su bautismo, comenzó a predicar “el reino de los cielos” (Mateo 4:17). Y enseñó a sus discípulos a hacer lo mismo. Además, les dijo: “Serán testigos de mí tanto en Jerusalén como en toda Judea, y en Samaria, y hasta la parte más distante de la tierra” (Hechos 1:8). Los primeros cristianos entendieron perfectamente lo que se esperaba de ellos. En una ocasión, Pablo y Bernabé, cuando estaban en Antioquía de Pisidia, les dijeron a sus opositores judíos: “Era necesario que la palabra de Dios se les hablara primero a ustedes. Puesto que la están echando de ustedes y no se juzgan dignos de vida eterna, ¡miren!, nos volvemos a las naciones. De hecho, Jehová nos ha impuesto el mandamiento con estas palabras: ‘Te he nombrado como luz de naciones, para que seas una salvación hasta la extremidad de la tierra’” (Hechos 13:14, 45-47). Desde el primer siglo, la parte terrestre de la organización de Dios ha estado proclamando lo que él ha hecho para salvar a la humanidad.

A pesar de los problemas, la persecución y las pruebas de fe que afrontaron los cristianos del primer siglo, la congregación siguió creciendo (Hechos 11:19-21; 19:1, 19, 20). ¿Por qué floreció? Porque contaba con la bendición de Jehová (Proverbios 10:22).

Ahora bien, para mantener una fe firme, cada cristiano debía poner de su parte. Era vital que estudiara con diligencia las Escrituras, asistiera regularmente a las reuniones y predicara el Reino con entusiasmo. Estas actividades contribuían a la fortaleza espiritual y unidad de la congregación, igual que sucede hoy día. Las congregaciones estaban bien organizadas. Los hermanos se beneficiaban mucho de la labor de los ancianos y siervos ministeriales, quienes les ayudaban de buena gana (Filipenses 1:1; 1 Pedro 5:1-4). También recibían las animadoras visitas de superintendentes viajantes, como Pablo (Hechos 15:36, 40, 41). El parecido entre la adoración de los primeros cristianos y la nuestra es innegable. ¡Qué agradecidos estamos de que, tanto entonces como ahora, Jehová haya organizado a sus siervos!

En estos últimos días, a medida que el mundo de Satanás se acerca a su fin, la parte terrestre de la organización universal de Jehová avanza a un ritmo cada vez mayor. ¿Nos mantenemos al paso con ella? ¿Estamos progresando espiritualmente?

Verdaderamente, las organizaciones ni son total y puramente humanas, ni es cierta la afirmación de que Jehová Dios no tiene una Gran Organización espiritual y visible. Todo lo contrario, tal como el artículo ha demostrado, Jehová, primero es un Dios de orden y es infinitamente organizado. Sus creaciones espirituales y sus creaciones físicas en el universo cósmico demuestran su gran sentido de organización. Y en la tierra sus siervos fieles, bajo el acaudillamiento de Cristo desde los cielos,  continuamos organizados en paz y en orden, dándole un grito unánime de alabanza día y noche. Los testigos cristianos de Jehová, unidos en amor, mediante el mismo espíritu y la misma mente, y el único Señor, somos Su Pueblo escogido que organizado por toda la tierra damos testimonio de Él y de las buenas nuevas relacionadas con Jesucristo. (Romanos15:5; Filipenses 1:27; 2:2.) Todos, unidos, gritamos en alabanza a Dios en armonía con las palabras del salmista cuando canto: “Griten en triunfo a Jehová, [oh gentes de] toda la tierra.   Sirvan a Jehová con regocijo. Entren delante de él con un clamor gozoso.   Sepan que Jehová es Dios. Es él quien nos ha hecho, y no nosotros mismos. [Somos] su pueblo, y las ovejas de su apacentamiento.” (Salmo 100:1-3).

Pero tenemos buenas noticias para usted. Usted puede ser parte de esta gran organización visible de Jehová Dios. La Biblia dice: ““Vengan, y subamos a la montaña de Jehová, a la casa del Dios de Jacob; y él nos instruirá acerca de sus caminos, y ciertamente andaremos en sus sendas””. Y añade en el ultimo libro de la Biblia: “El espíritu y la novia siguen diciendo: “¡Ven!”. Y cualquiera que oiga, diga: “¡Ven!”. Y cualquiera que tenga sed, venga; cualquiera que desee, tome gratis el agua de la vida.” (Isaías 2:3; Revelación[Apocalipsis] 22:17) Jehová, Jesucristo, y todo el pueblo de Dios hoy, le estamos invitando amorosamente y de conjunto a que se una con nosotros en la adoración del Unico Dios Verdadero Jehová. Ahora y para siempre.


Con información de: La Atalaya  15/5/14 págs. 21-25 Jehová es un Dios de organización
A menos que se indique lo contrario las citas bíblicas son tomadas de la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras con referencias de 1987
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About meschareth

Meschareth. Un simple ministro, de la “buenas nuevas”. Cree sinceramente en el mensaje bíblico y ha estudiado las escritura a la luz de diversos razonamientos. Reconoce las verdades explícitas e implícitas de la Biblia y tiene el deseo de compartirlas en este espacio. Su fe en las Escrituras lo ha llevado desde hace años a predicar sus creencias en asociación de millones de cristianos por todo el mundo bajo el liderazgo de Cristo como Testigo De Jehová. Si usted está interesado en la obra de los Testigos de Jehová en Cuba, le invito a que los contacte en: Ave. 15 No. 4608. Municipio Playa. Habana. También en las calles, Salones del Reino y/o lugares de reunión. Los testigos cristianos de Jehová estarán complacidos en ayudarle a conocer el Único Dios verdadero Jehová y a su Hijo Jesucristo y así poder disfrutar de una vida con propósito y esperanza.

9 Responses to La organización de Jehová

  1. Nelson Grasso says:

    Excelente artículo hermano, no hay duda de que Los Testigos de nuestro gran Dios Jehová nos esforzamos cabalmente por seguir una organización que honre su gran nombre, por eso es que es un privilegio y un gran orgullo el pertenecer a ella. Felicidades hermanos.

    Ahora omega en el caso de Hitler debemos considerar que él fue un cruel torturador de los Testigos, en campos de concentración los amenazaba de muerte si no dejaban su fe, incluso asesinó a muchos de estos, los castigaba haciéndoles cargar por muchas horas carretillas llenas de piedras super pesadas hasta que incluso se desmayaran, bueno, creo que todos conocemos la historia. Como decías amigo, en el caso de Saulo, él se arrepintió, pero en Hitler no existía nada de cambio de parecer en su cabeza, llegó hasta decir la siguiente expresión: “Estos llamados Estudiantes Sinceros de la Biblia [los Testigos de Jehová] son perturbadores; […] los considero farsantes; no tolero que este juez estaounidense Rutherford mancille así a los católicos alemanes; disuelvo a [los Testigos de Jehová] en Alemania”. La Biblia dice que algunas personas están en “el Gehena” (Lucas 12:5). El Gehena debe su nombre a un vertedero que había en la antigua ciudad de Jerusalén, en el que se qumaban cadáveres y basura. ¿Qué muertos arrojaban allí los judíos? Solo aquellos a los que consideraban indignos de ser enterrados y resucitados. Por tanto, el Gehena es un símbolo de destrucción eterna. Jesús tomará parte en juzgar a los muertos, pero el Juez Supremo es Jehová (Hechos 10:42). Y Dios no resucitará nunca a las personas que sabe que son malvadas y no quieren cambiar. Y creo amigo que aquí entra el caso de Hitler.

    • omega says:

      La serie documental “Fieles ante las pruebas. Los triángulos púrpura” nos muestra las condiciones de los testigos en estos años.
      Me han malinterpretado mis palabras, nunca abogué por Hitler, solo lo puse al par de Saulo por sus obras y recalqué que Saulo si se arrepintió, cabe aclarar que fue Jesús quien lo reclutó camino a Damasco (Hec 9:3-15), el punto a definir es que no somos nosotros los que tenemos que juzgar a estos personajes, no cometamos el pecado de igualarnos a Jesús o a Jehová en cuanto a ser jueces.

  2. Nelson Grasso says:

    haciendo una prueba con la nueva postal.

  3. Nelson Grasso says:

    Gracias a Jehová hermano, ahora sí, solo debía recortarla un poco más.

  4. omega says:

    Acá deje respuesta a tu interrogante

  5. alianjesus says:

    Si la organización es la voz de Dios en la tierra entonces debe ser infalible e inerrante, pero durante años de estudio de las atalayas y despertad – las tengo todas desde el 1970 hasta el 2011 – me he dado cuenta de errores garrafales, profecías falsas y muchas otras atrocidades a las claras enseñanzas de la Biblia, en este enlace está todo lo que he publicado al respecto: http://alianjesus.cubava.cu/files/2016/03/testigos-de-jehov%C3%A1-secta.jpg

    • meschareth says:

      Buenas tardes @alianjesus
      ¡Qué bueno es comentar asi como usted lo hace aquí en NuevoMundo y que su comentario no sea censurado!
      Todavía recordamos en vuestro Blog, nuestros últimos comentarios que nunca usted publicó.
      Pero así es la vida por estos lares.
      Le vamos a contestar cada uno de sus comentarios acusadores y capciosos. Solo que le pedimos que tenga un poquito de paciencia. Aunque le confesamos, lo haremos principalmente por aquellos que sinceramente leen en nuestras páginas.

    • meschareth says:

      @alianjesus

      Vamos a suponer que la organización de los testigos de Jehová, en sus palabras, hemos enseñado “errores garrafales, profecías falsas y muchas otras atrocidades”. Esta suposición, de ser cierta, para usted y muchos que piensan como usted, demostraría que no somos el pueblo escogido de Jehová.
      Ahora bien, ¿Cuáles son esas profecías falsas?

      Los profetas al hablar se basan o en sueños, revelaciones o dictados de una entidad mayor que ellos. Esta entidad, Dios, dioses, ángeles, demonios, o cualquiera que sea es quien les habla supuestamente directa o indirectamente.
      Los Testigos de Jehová no reciben comunicación especial de esta forma con Dios. El esclavo fiel, estudia la Biblia concienzudamente, y mediante ese estudio por medio de las publicaciones que usted ha citado, escribe el entendimiento que han tenido de las Escrituras. Ese alimento espiritual se agradece y ha ayudado a millones de testigos por toda la tierra a mantenerse unidos en la adoración de Jehová, el Único Dios Verdadero.
      De lo anterior se infiere que los Testigos de Jehová NO SOMOS PROFETAS, por lo tanto no decimos, ni escribimos profecías. No decimos que somos la Voz de Jehová Dios. Simplemente hemos procurado entender los propósitos de Dios y vivir en armonía con ellos. Aunque no hemos entendido del todo bien algunas profecías de la Biblia, estamos conscientes que Jehová está con nosotros y también Cristo Jesús, Su Hijo amado.

      ¿Cuáles son esas atrocidades?

      La palabra atrocidades es muy fuerte. Tan fuerte, que por ejemplo, nos hace pensar en la primera y segunda Guerra mundial. Los testigos no hemos enseñado atrocidades, es más fácil escribir que demostrar. Pero le vamos a dar el gusto de comparar.

      Cuando en la Segunda Guerra Mundial, por ejemplo, soldados católicos y evangélicos de un bando y del otro se mataban en los campos de batalla; ¿dónde estábamos los Testigos? Le respondemos: Los Testigos Cristianos de Jehová denunciaban esas atrocidades. E iban a los campos de concentración nazi por no prestar juramento y enrolarse en aquella atroz Guerra. ¿Sabía usted que los Testigos fueron a los campos de concentración Nazi como objetores de conciencia CRISTIANA y que eran los únicos que podían salir cuando quisieran de los campos de Concentración? Solo debía adjudicar a su fe firmando un simple documento.

      Pero no fue solo en Alemania donde los testigos se mantuvieron firmes en ese derrotero cristiano. Fue en todas partes del mundo. En Rusia, Francia, Inglaterra, EEUU y en muchas más naciones, fueron encarcelados y maltratados por los políticos y congéneres Líderes eclesiásticos junto con sus “rebaños” “cristianos”. ¿Sabe usted por qué los testigos tomaron esa determinación? Porque son el Pueblo de Dios, y caminan en las pisadas de Cristo.

      Jehová dijo de ellos, su pueblo hoy, nosotros los TJ: “Y en la parte final de los días tiene que suceder [que] la montaña de la casa de Jehová llegará a estar firmemente establecida por encima de la cumbre de las montañas, y ciertamente será alzada por encima de las colinas; y a ella tendrán que afluir todas las naciones. Y muchos pueblos ciertamente irán y dirán: “Vengan, y subamos a la montaña de Jehová, a la casa del Dios de Jacob; y él nos instruirá acerca de sus caminos, y ciertamente andaremos en sus sendas”. Porque de Sión saldrá ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová. Y él ciertamente dictará el fallo entre las naciones y enderezará los asuntos respecto a muchos pueblos. Y tendrán que batir sus espadas en rejas de arado y sus lanzas en podaderas. No alzará espada nación contra nación, ni aprenderán más la guerra.(Isaías 2:2-4).

      Cristo dijo que sus verdaderos discípulos, no éramos parte del mundo: “Ellos no son parte del mundo, así como yo no soy parte del mundo” (Juan 17:16.) “Vuelve tu espada a su lugar, porque todos los que toman la espada perecerán por la espada.” (Mateo 26:52.) También enseño: “‘Tienes que amar a tu prójimo como a ti mismo’” (Marcos 12:31.) “Continúen amando a sus enemigos y orando por los que los persiguen”. (Mateo 5:44.) Nuestro Señor Jesucristo, además, nos dejó las siguientes palabras: “Les doy un nuevo mandamiento: que se amen unos a otros; así como yo los he amado, que ustedes también se amen los unos a los otros. En esto todos conocerán que ustedes son mis discípulos, si tienen amor entre sí”.” (Juan 13:34, 35).

      Los testigos de Jehová, como organización visible de Dios en la tierra, nos hemos mantenido fieles a esas palabras y principios. No nos hemos desviados ni en tiempo de paz, ni en tiempo de guerra. Sin embargo, ¿se puede decir lo mismo de las incontables denominaciones religiosas llamadas “cristianas” de estos últimos días o tiempos? NO.
      Cristo fue claro al decir: En esto todos conocerán que ustedes son mis discípulos, si tienen amor entre sí”. Los Testigos hemos demostrado sin lugar a dudas que somos discípulos verdaderos de Cristo. Nuestro amor cristiano se ha hecho patente en todo tiempo entre nosotros y con el prójimo.

      Pudiéramos darle muchos más datos y pruebas que no tenemos ninguna duda de ser el Pueblo de Jehová Dios junto nuestro Rey Cristo Jesús. Pero vamos a dejarlo así para no hacer este comentario más extenso.