¿Son los “ciento cuarenta y cuatro mil sellados de toda tribu de los hijos de Israel” la “gran muchedumbre”?

«Y oí el número de los que fueron sellados, ciento cuarenta y cuatro mil, sellados de toda tribu de los hijos de Israel […]. Después de estas cosas vi, y, ¡miren!, una gran muchedumbre, que ningún hombre podía contar, de todas las naciones y tribus y pueblos y lenguas». (Revelación 7:4-9)*

Negritas y cursivas en todo el articulo son del autor. 

¿Enseña la Biblia que los “ciento cuarenta y cuatro mil sellados de toda tribu de los hijos de Israel” son la “gran muchedumbre”? NO. Para asegurarnos, veamos primero todos los argumentos que dentro del propio relato de Revelación 7:1-10 nos permiten hacer esta afirmación.

¿Qué nos detalla Revelación 7 sobre los 144000 “sellados”?

  1. El ángel que trae el sello del Dios vivo” clama para que los “vientos” destructivos contra este mundo inicuo no sean sueltos “hasta después que [se haya] sellado en la frente a los esclavos de nuestro Dios“. (Revelación 7: 1-3)
  2. Juan escribe cuántos son los “sellados”. El dice: “Y oí el número de los que fueron sellados, ciento cuarenta y cuatro mil, sellados de toda tribu de los hijos de Israel”. (Revelación 7:4) La información, además, aporta otro importante detalle relacionado con los “sellados”: Los 144000 componen “toda tribu de los hijos de Israel”.
  3. En Revelación 7:5-8; Juan incluye otro interesante punto: Los 144000 están estructurados en subdivisiones tribales de 12000 por cada “tribu de los hijos de Israel”. Estas tribus son 12. (12×12000=144000).
Jesús "el Cordero de Dios", en el cielo acompañado de los 144000 "sellados". (Juan 1:36; Revelación 14:1)

Jesús “el Cordero de Dios”, en el cielo acompañado de los 144000 “sellados”. (Juan 1:36; Revelación 14:1)

Veamos ahora qué nos muestra el mismo relato sobre la “gran muchedumbre”.

  1. Juan escribe: “Después de estas cosas [el sellado de los 144000] vi, y, ¡miren!, una gran muchedumbre, que ningún hombre podía contar“. (Revelación 7:9)
  2. Juan añade que esta ‘incontable multitud’ indefinida de gente procede “de todas las naciones y tribus y pueblos y lenguas”. (Revelación 7:9)

Comparación de puntos que hacen la diferencia

El argumento de que la “gran muchedumbre” no pueda ser contada marca una extrema diferencia entre ella y todos los “sellados” “de toda tribu de los hijos de Israel”. Pues los 144000 “sellados” son un pequeño grupo, una cantidad predeterminada y contable. Juan los pudo enumerar uno por uno, e incluso, pudo verlos en divisiones de 12000 en cada “tribu de los hijos de Israel”.

Cuando Juan escribe que la innumerable “gran muchedumbre” procede “de todas las naciones y tribus y pueblos y lenguas”, también suministra otras dos diferencias internas en Revelación 7 con respecto a los 144000:

  • Juan NO dice que la “gran muchedumbre” recibe el sello del Dios vivo” en sus frentes y no la llama “los esclavos de nuestro Dios.”
  • Tampoco refiere que esta gran ‘multitud de gente’ está subdividida en las 12 tribus pertenecientes a “los hijos de Israel”.

 En conclusión, en Revelación 7 hay buena evidencias de que los 144000 “sellados” no son ni representa simbólicamente a la “gran muchedumbre”.

Lo que algunos creen y lo que la Biblia enseña.

 Algunos dicen: “Los 144000 es un número simbólico.”

La Verdad: Esa afirmación es falsa. El hecho de que, después de mencionar el número específico de 144000, Revelación 7:9 hace referencia a una “grande muchedumbre, que ningún hombre podía contar”, señala la respuesta a esa pregunta. Si la cifra 144000 no fuera literal, carecería de significado como contraste con la “grande muchedumbre”. El que consideremos que la cifra es literal concuerda con la declaración de Jesús en Mateo 22:14 con relación al Reino de los cielos: “Hay muchos invitados, pero pocos escogidos”.

Es cierto que por todo el capítulo 7 de Revelación [Apocalipsis], se usan recursos lingüísticos simbólicos; pero eso no es categóricamente una excusa para considerarlo totalmente simbólico en cada palabra que contiene. Pues entonces habría que considerar que “las naciones y tribus y pueblos y lenguas” de donde procede la “gran muchedumbre” es simbólica; o sea, no son reales y que por tanto todos estos cristianos que se salvan proceden de otro lugar que no es en este planeta. Incluso habría que aceptar que la exclamación, “la salvación se la debemos a nuestro Dios, que está sentado en el trono, y al Cordero”, dicha por la “gran muchedumbre” es un simbolismo de algo diferente a la sustancia de esas palabras. (Revelación 7:10)

El libro Revelación [Apocalipsis], sí tiene mucho lenguaje simbólico, pero no todo su contenido es así. También, mediante estas “señales” o “visones” hay literalismos convenientes de identificar y escudriñar para quienes desean aceptar la verdad del propósito de Dios. (Revelación 1:1)

Algunos dicen: Los 144000 sí son la “gran muchedumbre” porque de estos también se dice que son “personas de toda tribu y lengua y pueblo y nación”. E incluso, Juan especifica que proceden “de entre la humanidad”. (Revelación 5:9; 14: 4)

La Verdad: Es cierto que los 144000 son “comprados de entre la humanidad”, es decir proceden de la humanidad, pero debe notarse que de ellos se informa que son “comprados” “como primicias para Dios y para el Cordero”. La frase “primicias para Dios y para el Cordero” refleja que son los “escogidos” como primeros frutos en toda una cosecha. (Compare con Éxodo 23:19; Santiago 1:18) Por lo tanto, también la frase indica que después de ellos hay otras muchas más personas, que no son “primicias”, pero que se reunirán sobre la tierra “para Dios y para el Cordero”.

Además, a los 144000 se les ve en el “monte Sión” celestial con Jesús, el “Cordero de Dios”. (Revelación 14:1; 4; Hebreos 12:22; Juan 1:29, 36 ) Pero a la “gran muchedumbre” NO. Y esto es así, porque los 144000 aunque son “escogidos” o “comprados de entre la humanidad”, es decir, “de toda tribu y lengua y pueblo y nación”, son “comprados” para que “fueran un reino y sacerdotes para nuestro Dios, y han de reinar sobre la tierra”. (Revelación 5:9, 10) De la “gran muchedumbre” jamás se informa que serán “un reino y sacerdotes para nuestro Dios”, o que “han de reinar sobre la tierra”.

Algunos dicen: Pero la “gran muchedumbre” también se ve en el cielo. Juan la ve “de pie delante del trono y delante del Cordero”; e incluso informa que “están delante del trono de Dios; y le están rindiendo servicio sagrado día y noche en su templo”. (Revelación 7:9, 15)

La Verdad: A la “gran muchedumbre” nunca se les describe en el cielo. El que de ellas se diga que están “de pie delante del trono y delante del Cordero”, o que “están delante del trono de Dios; y le están rindiendo servicio sagrado día y noche en su templo”, no exige que están en el cielo de la presencia de Jehová Dios junto con Jesús y miríadas de ángeles.

La expresión “delante del trono [de Dios] y delante del Cordero” significa que se halla a la vista de Dios. (Salmo 11:4) Por ejemplo; Al hombre “Abrán”, quien nunca estuvo en el cielo, Dios le dijo: “Anda delante de mí y resulta exento de falta”. (Génesis 17:1) Y David, quien tampoco estuvo en el cielo, agradecido por la protección divina cantó a Jehová: “Porque has librado mi alma de la muerte —¿no has librado mis pies del tropiezo?— para que yo ande delante de Dios en la luz de los que viven”. (Salmo 56:13) Incluso,  David cantó contra los perversos que odian a Jehová y a sus siervos: “perezcan los inicuos de delante de Dios“. (Salmo 68:2; compárese con 2Tesalonicenses 1:9) Las palabras “perezcan los inicuos de delante de Dios“, se refiere a personas que no están en el cielo sino en la tierra y que de delante de Dios”, primero, en los días de David fueron muertos por oponerse al rey y a Jehová; y segundo, a las que muy pronto serán destruidas con el fin de este mundo. (Salmo 37:10; 104:35; 1Pedro 3:7)

Dios realmente puede residir, habitar en medio de su pueblo, sin que su pueblo tenga que estar en el cielo. (1Reyes 6:13) Solo que su pueblo debe adorar a Dios ‘andando en sus estatutos y ejecutando sus decisiones judiciales y realmente guardando todos sus mandamientos, andando en ellos’. (1Reyes 6:12)

De modo que, el que la “gran muchedumbre” esté “de pie delante del trono y delante del Cordero”, indica que reconocen ese trono y se someten por completo a la soberanía de Jehová y al medio de salvación que él nos ha dado: El Cordero, Jesucristo. Por lo tanto, están de pie, aprobados, no en el cielo, sino en la tierra. ‘Estar de pie’ ante el trono indica contar con la aprobación de Aquel que está sentado en el trono. (Contraste con Revelación 6:16, 17) Y por lo tanto, serán “los justos”, “los mansos” herederos de la tierra paradisíaca. (Salmo 37: 11, 29; Mateo 5:5)

La “gran muchedumbre”, estará en todo sentido limpia a los ojos de Dios y de Jesús, pues sus “largas ropas blancas” son el reflejo de esa pureza espiritual. Su gozo por la salvación se denota en el fuerte clamor cuando “dicen: “La salvación se la debemos a nuestro Dios, que está sentado en el trono, y al Cordero”“. Habrán sido protegidos a través de la “gran tribulación”. Sin dudas, han vencido al mundo de Satanás debido a su sincera fe en Dios y en Cristo Jesús. “Porque han lavado sus ropas largas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero”. (1Juan 5:4; Revelación 7: 14)

Al haber obrado, en este mundo impío, como apoyadores y compañeros incondicionales hasta de los más pequeños hermanos del Señor, demostrando una fe genuina, recibirán “la vida eterna” como regalo de Dios. (Mateo 25:35-40, 46) Durante la “presencia” de Jesucristo en su reino, juntas al resto del “rebaño pequeño” de 144000 escogidos, como muestra de la “señal” de esos tiempos,  fueron “un solo rebaño” bajo “un solo pastor”, Cristo Jesús. (Mateo 24: 3; Lucas 12:32; Juan 10:16) Estas ovejas de nuestro Señor Jesucristo, “el pastor excelente” (Juan 10:11), al momento del juicio final de las naciones de este sistema de cosas inicuo, como una “gran muchedumbre” de “las otras ovejas” a la derecha del rey saldrán victoriosas de la “gran tribulación”. (Mateo 24:21; 25:31, 32; Revelación 7: 14) No estarán en el cielo, pero sí recibirán todas las bendiciones de Dios para la tierra mediante el reino. (Mateo 25:34)

Por eso Jehová “extenderá su tienda sobre ellos”. Bajo la guía del amoroso pastor Jesucristo, siempre estarán seguros y protegidos. Ya no habrá más sufrimiento ni causas para estar triste en la tierra, porque “Dios limpiará toda lágrima de los ojos de ellos”. (Revelación 7:15, 16) Sobre este futuro maravilloso que le espera a la “gran muchedumbre” y a todos los que sean bendecidos sobre la tierra paradisíaca, Juan escribe más adelante” “oí una voz fuerte desde el trono decir: “¡Mira! La tienda de Dios está con la humanidad, y él residirá con ellos, y ellos serán sus pueblos. Y Dios mismo estará con ellos. Y limpiará toda lágrima de sus ojos, y la muerte no será más, ni existirá ya más lamento ni clamor ni dolor. Las cosas anteriores han pasado”.” (Revelación 21:3, 4)

El sufrimiento, “la muerte” y el “dolor” solo han existido aquí en la tierra, entre “la humanidad” desde el pecado en Edén hasta hoy. Nunca en el cielo con Dios ha habido muerte, ni ha existido “humanidad” o seres humanos tal como somos (carne y sangre). Por eso,  cuando la promesa divina dice que Dios “limpiará toda lágrima de sus ojos, y la muerte no será más, ni existirá ya más lamento ni clamor ni dolor. Las cosas anteriores han pasado”; evidentemente está diciendo que se cumplirá aquí en la tierra, donde previa y desgraciadamente bajo el gobierno de Satanás hubo todas esas cosas malas. Pero para cuando “la tienda de Dios está con la humanidad”, la tierra será un bello paraíso y “la humanidad” bendecida gozará de la salvación eterna.

 Algunos dicen: Pero la “gran muchedumbre” de Revelación 7: 9 sí se salva en el cielo porque en Revelación 19:1, 6 se le describe estando en el cielo.

La Verdad: En Revelación 19:1, 6 no se habla de la “gran muchedumbre” de Revelación 7: 9. En el pasaje de Revelación 19:1, 6 se dice que se escucha en el cielo “lo que era como una voz fuerte de una gran muchedumbre“. Por ejemplo, la Versión Internacional de la Biblia lo dice de la siguiente manera: “oí en el cielo un tremendo bullicio, como el de una inmensa multitud“. No hay argumento posible para que se puede afirmar que la “gran muchedumbre” de Revelación 7:9 es la que tiene “en el cielo un tremendo bullicio“. Al comparar Revelación 19:1, 6 con Revelación 7:11, 12 podemos ver de quiénes mayoritariamente procede  la “voz fuerte” o el “tremendo bullicio” en el cielo: De los millones de ángeles de Dios. El profeta Daniel en visiones vio los miles de millares, millones de ángeles que ministran a Dios. (Daniel 7:10) Tal como ya se ha demostrado, la “gran muchedumbre” de Revelación 7: 9 recibe salvación sobre la tierra cuando este viejo mundo inicuo sea destruido en Armagedón. (Revelación 7:15, 16; 21:3, 4)

Las “otras ovejas” justas, mansas de Jesús, como una “gran muchedumbre” de gente “de todas las naciones y tribus y pueblos y lenguas” se salvan a través de la “gran tribulación” y del fin de este viejo mundo, para heredar el paraíso en la Tierra. (Lea Salmo 37:11, 29; Mateo 5:5; 25:31-34, 46; Juan 10: 16; Revelación 7:9, 10, 14-16; 21:3, 4)


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*A menos que se indique lo contrario las citas bíblicas son tomadas de la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras. Edición de 1987

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