¿Puede el cristiano alimentarse, si así lo desea, con cualquier tipo de carne animal?

Para responder esta interrogante, sería bueno ir al principio de los tiempos y dar un recorrido por la historia humana relatada en la Biblia.

Platillos elaborados con distintos tipos de carnes animal. Imagen:Internet

Platillos elaborados con distintos tipos de carnes animal.

Cuando la primera pareja humana fue creada, se le dieron algunos mandatos de estricta obediencia (Génesis 1:28, 2:15); pero también se le suministraron pautas para que pudieran apropiadamente sostener sus vidas sobre la tierra. La Biblia relata que Jehová Dios les dijo: “He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer.” (Génesis 1:29.)* Durante su estancia dentro del jardín de Edén, Adán y Eva, lo tenían todo en alimento para vivir satisfactoriamente. Jehová Dios les proveía y bendecía en todo; no tenían que afanarse. Luego del primer pecado en Edén, la norma en cuanto a qué comería toda la familia humana, continuó siendo la misma, sólo que ahora, ellos tendrían que trabajar duro para obtener el sustento, pues la tierra se les negaría a darles las cosas fácilmente. En otras palabras, ya nada sería fácil, habría que trabajar duro y cultivar el alimento, e incluso, todo indica que para entonces, el hombre comenzó a comer parte de la vegetación, además de los frutos y semillas que ya comía. De modo que Jehová les dijo: “con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo.” (Génesis 3:17, 18).

Desde Adán y Eva, pasando por el pecado en el Edén, hasta los días de Noé y durante el Diluvio Universal, en las Escrituras no se registra que Dios haya autorizado a los humanos ingerir alimentos basados en carne animal. Y pasaron aproximadamente 1 656 años. Un poco más de milenio y medio, tiempo durante el cual, los seres humanos, por voluntad de Dios no tuvieron necesidad de ingerir ningún tipo de carne. No obstante, durante ese periodo, después del primer pecado, Jehová había hecho posible que sus fieles adoradores supieran qué animales eran apropiados ceremonialmente, para ofrecer sacrificios a Él. La Biblia no informa cuando Jehová les hizo saber qué animales eran limpios o no para hacerle sacrificios. Pero, sí podemos leer que por ejemplo Abel ofreció de sus “ovejas” sacrificio a Dios, holocausto que Jehová recibió de buena gana, pues no solo llevaba las mejores y más humildes intenciones de Abel, sino que estaba hecho con un animal apropiado (aunque no conocemos cuándo y cómo Abel supo que la oveja era un animal limpio para hacer sacrificio a Dios). (Génesis 4:4; compare con Hebreos 11:4).

Cuando Noé recibió testimonio de Jehová, e instrucciones para hacer un Arca y así salvarse de una destrucción diluviana de aguas, Jehová también dio órdenes a Noé de salvar a muchos animales para conservar viva prole sobre la superficie de toda la tierra” y para que los hombres fieles pudieran ofrecerle sacrificios correctamente. (Génesis 7:2,3, TNM; compare con Génesis 8:15-20.) A Noé se le dijo: “Mas estableceré mi pacto contigo, y entrarás en el arca tú, tus hijos, tu mujer, y las mujeres de tus hijos contigo. Y de todo lo que vive, de toda carne, dos de cada especie meterás en el arca, para que tengan vida contigo; macho y hembra serán.” (Génesis 6: 18,19.) Mas tarde se le especificó, qué cantidad de parejas de animales limpios y no limpios debía subir al Arca: “De todo animal limpio tomarás siete parejas, macho y su hembra; mas de los animales que no son limpios, una pareja, el macho y su hembra. También de las aves de los cielos, siete parejas, macho y hembra, para conservar viva la especie sobre la faz de la tierra.” (Génesis 7: 2,3.) E incluso, dentro del Arca, Noé y los animales solo comieron lo establecido por Dios. (Génesis 6:21.) Ha de recordarse que, hasta este momento, los animales ‘limpios y no limpios’, solo se refería a los que eran y no eran apropiados para hacer sacrificios a Dios. Tenga presente, que hasta entonces, los seres humanos no habían recibido mandato o autorización por Dios de matar animales para alimentarse.

El que Noé conociera cuáles eran los animales limpios para hacer sacrificios, le permitió hacerlos apropiadamente después que bajara del Arca. Las Escrituras informan: “Edificó Noé un altar a Jehová, y tomó de todo animal limpio y de toda ave limpia, y ofreció holocausto en el altar.” (Génesis 8:20.) No obstante, las cosas en cuanto a la dieta alimenticia del hombre estaban por cambiar, o más bien, ser actualizadas. El capítulo 9 de Génesis (versículos 1 al 6), fue una sorpresa para Noé y sus descendientes. Y es hoy, un pasaje real que nos aclara el punto de vista de Jehová sobre los alimentos basados en animales para los hombres. Es curioso, pero algunos que hoy buscan la guía divina en cuestiones como la dieta alimenticia apropiada, pasan por alto este pasaje de las Santas Escrituras.

Génesis 9 en el versículo 1 nos cuenta que Dios bendijo a Noé y a su familia y les ordenó con mandato que se hicieran muchos y poblaran la tierra nuevamente. Y luego, en el v.2 pasó a decirles que los animales les temerían a causa de que ahora, El, Jehová Dios, se los entregaba todos. ¿Se los entregaba para qué, por qué el temor? Por supuesto, ellos debían cuidar de los animales, pero había algo más; algo totalmente novedoso. Veamos de qué se trataba:

Todo lo que se mueve y vive, os será para mantenimiento: así como las legumbres y plantas verdes, os lo he dado todo.” (Génesis 9:3).

La versión BJ dice en esta primera parte: Todo lo que se mueve y tiene vida os servirá de alimento”.

Nota usted las palabras del propio Dios: “Todo lo que se mueve y tiene vida”. Es obvio que Jehová no les estaba diciendo que también se comieran entre ellos mismos. Por supuesto que no, Jehová no aprueba el canibalismo. De hecho, el simplemente matar a un hombre seria seriamente condenado por Jehová y eso fue trasmitido a Noé y su familia. (Génesis 9:5.) La expresión divina “Todo lo que se mueve y tiene vida” se refiere a toda clase de animal. (Vea Génesis 9:3 en DHH; PDT.) La TNM dice: Todo animal moviente que está vivo puede servirles de alimento”. El texto inspirado del versículo 3 al decir “todo”, se refiere a “todo animal”; no está haciendo distinción entre los distintos animales que bajaron del Arca. Noé y sus descendientes podían usar cualquier animal para alimento, tal como hacían con cualquier legumbre o planta que diera fruto o semilla para alimento. Jehová les había hecho apropiado comer cualquier clase de animal, si así lo deseaban.

Avestruz

La carne de avestruz solo contiene 3 gramos de grasa por cada 100 de carne

Se ha dicho, que el cerdo y otras especies no son buenos para alimento. Y se ha afirmado esto en base a sus propiedades sanitarias. Esto es verdad hasta un punto. Hoy, hay muchos animales que, unos por sus hábitos no son recomendables a nuestra salud alimentarnos con ellos. Y otros porque sus carnes pueden ser toxicas en alguna medida a nuestros cuerpos. El asunto del colesterol, no es una buena excusa para decir que la carne de cerdo u otras son inmundas hoy día. De hecho, todas las carnes hoy contienen en mayor y menor medida colesterol. Es curioso, pero el avestruz es uno de los pocos animales que menos colesterol posee en su carne.

Hoy día sería una locura y podría ser una intoxicación segura comerse un animal carroñero como el aura o el buitre. Son cientos de siglos en el que este animal se ha adaptado a vivir de ingerir animales muertos y enfermos. Pueden trasmitirnos enfermedades que a los humanos les serian mortales. Pero cuando a Noé se le dijo que comiera “todo animal moviente que está vivo”, el aura, el buitre y otros animales que hoy nos son repugnantes por naturaleza, en aquel entonces no los eran. No olvide, que todos los animales y aves vivían de la vegetación del campo. No eran animales “basureros”. (Génesis 1:30).

¿Pero no dice la Biblia que hay ciertos animales que no deben comerse?

Bueno eso es verdad, pero tales prohibiciones solo fueron dispuestas por Dios en el Pacto que hizo con la Nación de Israel en el desierto mediante Moisés. Ni Abel, ni Noé, ni los antepasados de la nación como Abrahán, Isaac o Jacob recibieron este Pacto con sus leyes. Las Escrituras dicen: “Y Moisés procedió a llamar a todo Israel y a decirles: “Oye, oh Israel, las disposiciones reglamentarias y las decisiones judiciales que estoy hablando hoy a oídos de ustedes, y tienen que aprenderlas y cuidar de ponerlas por obra. Jehová nuestro Dios celebró un pacto con nosotros en Horeb. No fue con nuestros antepasados con quienes Jehová celebró este pacto, sino con nosotros, todos nosotros los que estamos aquí hoy vivos. Cara a cara habló Jehová con ustedes en la montaña de en medio del fuego.”(Deuteronomio 5:1-4, TNM.) De modo que, las restricciones dietéticas que fueron puestas por escrito en la Ley que Jehová le dio a Moisés solo eran para la Nación israelita. Las palabras de Dios fueron a ellos solamente y no a otras naciones. A esto se debe que Dios, sobre los animales que no podrían comer ellos les dice por medio de Moisés: Ustedes los considerarán animales impuros”. (Levítico 11:8, NVI.) Realmente, la Ley mosáica, y los recordatorios hechos aludiendo a esta Ley en libros bíblicos posteriores, solo eran para los israelitas como nación escogida de Dios. No eran para, ni pueden ser aplicables a los cristianos. Además de Deuteronomio 5:1-4, veremos otros detalles de la Biblia que así lo aseguran.

Con el tiempo, Jehová Dios prometió que haría un ‘nuevo pacto’ con su pueblo. Uno, totalmente diferente al que se había hecho mediante Moisés donde se incluía las leyes de la dieta alimentaria de los israelitas (Jeremías 31:31-34.) La Biblia, RV-60, nos informa que cuando llegó el momento, Jehová Dios anuló aquel viejo pacto, “el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz”. (Colosenses 2:14). ¿Qué significa “anular”?

Anular es borrar, hacer cero, sin valor una cosa. En este caso, Pablo está hablando de la Ley dada a Moisés, de toda la ley, o sea, del “acta de los decretos” y el apóstol declara que Dios ha anulado, ha hecho sin valor esta ley con respecto a los cristianos, “quitándola de en medio”. ¿De en medio de qué? De en medio de su pueblo hacia El y en relación con todos los pueblos o naciones. Ya la ley no sería un muro divisorio entre el hombre y Dios y entre los israelitas y los gentiles. Pues Jehová nos ha dado a Cristo con un ‘nuevo pacto’ de reconciliación para todos con Dios. (Juan 3:16; Lucas 22:20; Romanos 5:10,11; 2 Corintios 5:18,19; Efesios 2: 14.) Finalmente, el viejo pacto, o pacto de la Ley quedó “anticuado” y se le había puesto a un lado. (Hebreos 8:13, VM).

Efesios 2: 14 dice: “Porque él [Cristo Jesús] es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación”. Por medio de Cristo, se quitó, derribó la Ley, “la pared intermedia de separación” que separaba a los pueblos del pueblo escogido, o lo que es lo mismo a las naciones gentiles de los judíos. Si el viejo pacto con sus leyes hubiera quedado en pie, Cristo no hubiera llegado a ser nuestra paz”. Es por eso también que el propio Pablo se dirige a los cristianos hebreos acostumbrados a la Ley de Moisés y sus diversos mandamientos, entre ellos los de la dieta alimentaria y les escribe: la ley anterior queda anulada por ser inútil e ineficaz. (Hebreos 7:18, NVI.) No se use como excusa aquí, que se viene hablando del sacerdocio. Pues en los versículos anteriores también se habla de los diezmos. (Hebreos 7:8.) Es patente que Pablo no se está refiriendo solo a una parte, sino a toda la Ley. Pues dice que “la ley anterior“no perfeccionó nada (v.19, NVI) y que por medio de Jesús, Jehová Dios garantiza un pacto superior”, dejando fuera el viejo pacto con su sistema de leyes entregadas en el desierto a Moisés.

La Biblia afirma categóricamente: “Cristo es el fin de la ley, para que todo el que cree reciba la justicia”. (Romanos 10: 4, NVI.) La Ley era un ‘tutor que conducía a Cristo’, y señaló hacia él como objetivo final principal. (Gálatas 3:19-24, TNM.) Después de Cristo, ya no tenía sentido continuar observando la Ley de Moisés en ninguna parte. La Ley era ‘espiritual y santa’ (Romanos 7:12,14), pero era una “maldición” también para nosotros. No obstante, con Cristo recibimos la liberación de ésta “maldición”, y se le puso fin a ésta Ley que era “una sombra de cosas buenas por venir” (Cristo con el nuevo pacto). (Gálatas 3:13; Hebreos 10:1, TNM).

No tiene ningún sentido afirmar que el cristiano debe observar alguna parte de la Ley mosáica, como pudiera ser una dieta de alimentos que fueron entregadas a una única nación con el objetivo de mantenerla ceremonial y espiritualmente limpia; separada del resto de las naciones para recibir al Mesías (Cristo). Ciertamente, ese era el verdadero propósito de aquellas disposiciones dietéticas. (Compare con Marcos 7:15-20; Mateo 15:17.) Leyes que una vez fueron abolidas y anuladas por Dios mediante Jesucristo.

Luego, si usted confronta esas leyes con el resto de las Escrituras se dará cuenta que primero fueron inspiradas por Dios y que segundo son de mucho provecho para nosotros hoy cuando las estudiamos y encontramos principios de alto valor en ellas. Pero no podemos contradecir la Escritura afirmando que aun siguen vigentes. Pues no es así. Ellas tuvieron un noble propósito y cuando se cumplió ese propósito, fueron anuladas por el propio Jehová. Y así se instituyó un “nuevo pacto” con las leyes de un “nuevo pacto”: La “ley del Cristo”. (Gálatas 6:2, TNM).

Universalmente, para toda la humanidad, judíos y no judíos, queda en pie éste “nuevo pacto”. Todo el viejo pacto con sus leyes quedó “anticuado”. Y sobre las restricciones de carne animal, sigue vigente el mandato que Jehová Dios suministró en Génesis 9:3-5 a Noé y toda la humanidad que descendió de él. Pues el propio apóstol Pablo escribió: “Así que, ya no nos juzguemos más los unos a los otros, sino más bien decidid no poner tropiezo u ocasión de caer al hermano. Yo sé, y confío en el Señor Jesús, que nada es impuro en sí mismo; pero para el que piensa que algo es impuro, para él lo es. Pero si por causa de la comida tu hermano es entristecido, ya no andas conforme al amor. No hagas que por causa de tu comida se pierda aquel por quien Cristo murió.” (Romanos 14: 13-15, RV-1995.) Y luego añadió en una carta a Timoteo: “Pero el Espíritu dice claramente que, en los últimos tiempos, algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios, de hipócritas y mentirosos, cuya conciencia está cauterizada. Estos prohibirán casarse y mandarán abstenerse de alimentos que Dios creó para que con acción de gracias participaran de ellos los creyentes y los que han conocido la verdad, porque todo lo que Dios creó es bueno y nada es de desecharse, si se toma con acción de gracias, ya que por la palabra de Dios y por la oración es santificado.” (1 Timoteo 4:1-5, RV-1995.)

Estas palabras inspiradas, son una clara evidencia, que todos los “alimentos que Dios creó” son buenos “y nada es de desecharse”. Las palabras de Dios en Génesis 9:3-5 ‘santifican’ estos alimentos y también nuestras oraciones de “acción de gracia” a Dios lo hacen.

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¿Qué podemos decir de las citas bíblicas que suelen usarse para justificar doctrinas referentes a dietas alimenticias para los cristianos?

El apóstol Pablo escribió: “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.” (2 Timoteo 3:16,17.) Partiendo de este punto, hemos de hacer reconocimiento que todo lo que la Biblia dice:

  • Proviene de Jehová Dios; aunque hombres fueron los que escribieron y “hablaron” de parte de Él impulsados por el Espíritu Santo”. (2 Pedro 1:21, NVI).
  • Toda la Escritura, es buena, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.” Lo que significa que nos ayuda a comprender las cosas de Dios, sus normas, principios y tratos con su pueblo, en el consuelo de las Escrituras (Romanos 15:4), según la regla de no ir más allá de lo que está escrito”. (1 Corintios 4:6, NVI).
Carne dde cerdo asada

Carne dde cerdo asada

Explicando:

Levítico 11 y Deuteronomio 14

Estas porciones de las Escrituras fueron escritas por Moisés y son parte intrínseca de la Ley que Jehová entregó a los israelitas en el desierto. Como ya hemos explicado, la Palabra de Dios nos enseña e instruye que estos mandatos pertenecientes a la Ley, eran para que la Nación de Israel los observaran y solo ella los acatara. (Lea Deuteronomio 5:1-4.) El Pacto con la ley de Moisés era exclusivamente entre Jehová y los Israelitas de nacimiento aunque los prosélitos debían obedecer las leyes de dicho pacto; no contemplaba a otras naciones. Con la llegada de Cristo fueron (Pacto y Ley) anulados por Dios, mediante la institución de un “nuevo pacto”. (Éxodo 24:3-8; Levítico 11:8; Colosenses 2:14; Juan 3:16; Lucas 22:20, Romanos 5:10,11; 2 Corintios 5:18,19; Efesios 2:14; Romanos 10:4; Gálatas 3:13,19-24; Hebreos 10:1). Todo alimento que Dios ha creado es bueno para comer ya que no estamos bajo la Ley de Moisés que incluía los mandatos dados en Levítico 11 y Deuteronomio 14. (Romanos 14:13-15). Cualquier carne, que un cristiano coma con acción de gracia es bendecida y santificada por Dios basado en el mandato dado a Noé en Génesis 9:3-5.

Isaías 66:15-17 “Porque he aquí que Jehová vendrá con fuego, y sus carros como torbellino, para descargar su ira con furor, y su reprensión con llama de fuego. Porque Jehová juzgará con fuego y con su espada a todo hombre; y los muertos de Jehová serán multiplicados. Los que se santifican y los que se purifican en los huertos, unos tras otros, los que comen carne de cerdo y abominación y ratón, juntamente serán talados, dice Jehová.” (Es obvio que estas palabras los que comen carne de cerdo y abominación y ratónfueron escritas contra israelitas que estaban obligados por el Pacto con Dios a observar la Ley de Moisés y por tanto, no tienen ningún cumplimento sobre los cristianos que han sido introducidos en el Nuevo Pacto y que andan por la Ley del Cristo.Cristo es el fin de la Ley” y cuando se le dio muerte Dios anuló totalmente el documento de la Ley mosáica. [Romanos 10:4, NVI, TNM; Efesios 2:14; Colosenses 2:14; Hebreos 8:10-13]) .

Génesis 7:1,2 Dijo luego Jehová a Noé: Entra tú y toda tu casa en el arca; porque a ti he visto justo delante de mí en esta generación. De todo animal limpio tomarás siete parejas, macho y su hembra; mas de los animales que no son limpios, una pareja, el macho y su hembra.” (Estas referencias NO enseñan que Noé distinguía a los animales en su dieta como limpios o inmundo. Noé, ni su familia comían animales para entonces. Las palabras “todo animal limpio” y “animales que no son limpios”, NO pueden interpretarse como que Noé conocía qué animales eran apropiados y cuáles no lo eran para comer. Sino que él sabía distinguir entre los apropiados para ofrecer sacrificios a Jehová y cuáles no lo eran. Desde que Noé salió del Arca hasta la promulgación de la Ley mosáica dada por Dios a los Israelitas pasaron unos 2 513 años. Durante todos esos siglos y también después la humanidad se alimentó de todo lo que deseó así de plantas como de animales. [Génesis 9:3-5.] Solo el pueblo escogido de Dios, la Nación de Israel, recibió la Ley con los mandatos dados en Levítico 11 y Deuteronomio 14. (Lea Deuteronomio 5:1-4.) Los cristianos NO vivimos bajo esa Ley; sino bajo la gracia, la “ley del Cristo” [Gálatas 6:2, TNM]).

Apocalipsis 21:27 No entrará en ella ninguna cosa inmunda, o que hace abominación y mentira, sino solamente los que están inscritos en el libro de la vida del Cordero.” (Esta cita no aplica a los alimentos en la “santa ciudad” o la Jerusalén celestial. Por supuesto que nada inmundo estará dentro de la Jerusalén celestial. Las palabras “cosa inmunda”, no se refiere a alimentos, tampoco a animales; sino a personas, personas impura, que no respetan nada sagrado y que hace[n] abominación y mentira”. [Apocalipsis 21:8.]Pues el resto del texto habla de que solo estarán en la “santa ciudad” aquellos que están inscritos en el libro de la vida del Cordero”. Y estos son cristianos fieles que hubieron vivido bajo la “ley del Cristo” en el nuevo pacto, el cual no estipula dietas alimentarias para sus participantes. Realmente quien sea impuro, mentiroso, que no respete cosa sagrada (las altas normas y justos principios de Dios) y no esté inscrito en el libro de la vida del Cordero jamás será parte de la “santa ciudad”. No entrará al Reino de Dios. [Vea además 1 Corintios 6:9, 10]).

Ezequiel 11:21 “”‘“Pero en cuanto a aquellos cuyo corazón va andando en sus cosas repugnantes y en sus cosas detestables, sobre su cabeza ciertamente traeré su propio camino”, es la expresión del Señor Soberano Jehová’”.” (El juicio de Jehová será contra quienes andan en sus propios caminos y no en el camino de Jehová. Cuando Israel fue la nación escogida y estaba bajo el Pacto de la Ley mosáica, tenía por obligación andar en esa Ley de Moisés dada por Dios. Pero los cristianos tenemos la obligación de andar en la “ley del Cristo” dada también por el Padre, Jehová Dios. Luego, “cosas repugnantes” y cosas detestables”, no era para los israelitas necesaria y únicamente una referencia a carnes desaprobadas por Dios. Se puede decir, que era una referencia a la total desobediencia de la Ley mosáica por parte de ellos. [Ezequiel 11:20.] Hoy, aun menos, se refiere a desobedecer a Dios cuando comemos animales que El creó y que se ha autorizado a usarlos como alimento. [Génesis 9:3-5.] Por ejemplo, estas palabras pueden hacer alusión a la idolatría repugnante y detestable que practicaba la nación apóstata. Jehová hoy tampoco tolera la apostasía dentro del cristianismo verdadero. [Hebreos 6:4-6] Ellos, los israelitas se habían hecho rebeldes contra Jehová. Y no lo reconocían como el que les había dado todas sus posesiones cuando los había sacado de la esclavitud en Egipto y los había introducido en la tierra de Canaán. [Ezequiel 11:15]).

2 Corintios 7:1 “Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.” (La NVI dice: de todo lo que contamina el cuerpo y el espíritu”, lo que indica que el texto señala a lo que contamina al cristiano tanto por el cuerpo como por su espíritu. La BJ dice: purifiquémonos de toda mancha de la carne y del espíritu”; da a entender la misma idea, a saber, ver cómo andamos en nuestro cuerpo carnal y en nuestro espíritu delante de Dios. Jehová quiere que evitemos cualquier cosa que ensucie la “carne” [es decir, el cuerpo] o que corrompa el “espíritu” [o sea, la disposición mental que predomina en nosotros]. Por eso, nos abstenemos de todo aquello que cree adicción y que, mediante el uso de nuestros cuerpos traiga pecado y vituperio al nombre de Dios, o que perjudique nuestra salud física, y mental. Pero esta cita, no nos da un pretexto para crear una doctrina imponiendo restricciones a qué clase de alimentos ingerimos. (Génesis 9:3-5.) Por tanto, estas palabras indican que todos los cristianos verdaderos, tienen que esforzarse siempre por guiar su vida conforme al criterio de Jehová sobre la santidad. [Hebreos 3:1.] Pedro, con este mismo razonamiento, rogó a sus hermanos: Como hijos obedientes, no os amoldéis a las apetencias de antes, del tiempo de vuestra ignorancia, más bien, así como el que os ha llamado es santo, así también vosotros sed santos en toda vuestra conducta, como está escrito: Seréis santos, porque santo soy yo. [1 Pedro 1:14, 15]).

Se ha afirmado que La Ley de Moisés estaba dividida en: Diez Mandamientos, ceremonial y otras. Y que una parte sí resultó abolida pero otra no. Hay quienes afirman que los Diez mandamientos están vigentes y que también otras leyes como las de la dieta que hemos tratado aquí continúan siendo válidas a los cristianos. ¿Serán ciertas esas afirmaciones? La Ley de Moisés NO estaba dividida. Toda se resumía en dos grandes mandamientos ratificados y enunciados más tarde por Cristo Jesús. (Mateo 22:37-40.) A excepción de los sacerdotes que debían cumplir algunos requisitos particulares (Levítico 21:16-23), toda la Ley era de estricto cumplimiento por parte de Israel. En su Sermón del Monte, Jesús citó de los Diez Mandamientos así como de otras partes de la Ley y no hizo distinción alguna entre estas cosas. Así Jesús mostró que la ley de Moisés no estaba dividida. (Mateo 5:21-42). El apóstol Pablo también recordó estas mismas cosas cuando escribió: “Ahora hemos sido desobligados de la Ley.” El demostró que los israelitas fueron desobligados hasta de los Diez Mandamientos. Pablo pasa a decir: “Realmente no hubiera llegado yo a conocer el pecado si no hubiese sido por la Ley; y, por ejemplo, no hubiera conocido la codicia si la Ley no hubiese dicho: ‘No debes codiciar.’” (Romanos 7:6, 7; Éxodo 20:17, TNM) Puesto que “No debes codiciar” es el último de los Diez Mandamientos, queda claro que todo el que deseara servir a Dios apropiadamente por medio de Cristo, fue desobligado también de los Diez Mandamientos.

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Conclusión

Cerdos ibéricos.

Cerdos ibéricos.

Primeramente, ningún animal fue creado por Jehová Dios para que fuera ingerido por los humanos como alimento. La Biblia enseña que los animales terrestres antes del diluvio comían la vegetación del campo. (Génesis 1:30.) No existe base bíblica para decir que el cerdo o el buitre, fueron creados como “basureros” que limpiarían los deshechos. De modo que, los hábitos alimentarios de los animales como los conocemos hoy, cambiaron cuando salieron del Arca así como cambiaron los de los humanos; quienes pasamos de vegetarianos a omnívoros. Y la Biblia promete que nuevamente, esos hábitos volverán a cambiar bajo el Reino de Dios. (Isaías 11:6-9; Oseas 2:18).

El propósito de Dios con los animales era que estuviesen bajo la sujeción y el dominio amoroso del hombre como alguien superior. (Génesis 1:26.) Los animales fueron traídos al hombre para que este le pusiera nombres y los cuidara. (Génesis 2:19,20.) Aunque después del pecado en Edén, Dios permitió que el hombre matara animales para hacerse ropa y ofrecer sacrificios; jamás, antes del Diluvio, autorizó el consumo de sus carnes. (Génesis 3:21; 4:4.) Fue después del Diluvio universal que Dios otorgó permiso al hombre para usarlos como alimento, pero debidamente desangrados. (Génesis 9:3-5).

No podemos hacer doctrinas de lo que no es doctrina. La Palabra de Dios es clara. Los cristianos nunca hemos estado bajo el viejo pacto con todas sus leyes dadas por Dios a Moisés y la nación de Israel. Los cristianos nos guiamos por principios y normas superiores, se nos identifica por el amor mutuo, por andar en la “ley del Cristo” con toda “verdad”. (Juan 8:32; 13:35; Gálatas 6:2, TNM.) No es posible volver a las antiguas cosas de la Ley y poder andar “en novedad de vida” con Cristo a la misma vez. (Romanos 6:4, TNM.) Porque la Ley mosáica fue anulada por Dios y aunque fue buena y santa y espiritual tenía un único propósito: Conducirnos al Cristo. Así pues, ya que tenemos a Jesucristo no podemos someternos en nada a la Ley de Moisés y adorar correctamente a Dios. (Romanos 10:4; Gálatas 3:19-24).

La Biblia afirma:La ley de Jehová es perfecta, hace volver el alma. El recordatorio de Jehová es fidedigno, hace sabio al inexperto. Las órdenes de Jehová son rectas, hacen regocijar el corazón; el mandamiento de Jehová es limpio, hace brillar los ojos. El temor de Jehová es puro, subsiste para siempre.” (Salmo 19:7-9, TNM.) No existe duda al respecto: Cuando reverenciamos a Jehová obedeciéndole, siéndole fiel y leal; cuando acatamos sus altas normas y justos principios, reconocemos que estamos en el temor de Jehová y que solo El tiene la facultad legal de gobernarnos con éxito mediante leyes, recordatorios, órdenes y mandamientos. Para la nación israelita, estas palabras significaban vivir en armonía con la Ley Santa que Jehová les había dado mediante Moisés en Pacto (Deuteronomio 5:1-4) y con los recordatorios de los profetas. Para los cristianos significan andar en el temor de Jehová sirviéndole por medio de Cristo Jesús, bajo el nuevo Pacto con la “ley del Cristo” y toda Escritura pertinente al cristianismo. (Gálatas 6:2, TNM.) Al imponerse el Nuevo Pacto, con un Sumo Sacerdote para siempre (Jesucristo), por necesidad “llega a haber también un cambio de la ley”. (Hebreos 7:12, TNM.) Los cristianos, entonces, llegamos a estar “bajo ley para con Cristo”. (1Corintios 9:21, TNM.) Esta ley se llama la “ley perfecta que pertenece a la libertad”, “la ley de un pueblo libre”, “la ley de la fe”. (Santiago 1:25; 2:12; Romanos 3:27, TNM.)

Es encomiable que aquellos que desean agradar a Jehová Dios, respeten Su Palabra Escrita y anden “ordenadamente también por espíritu” en la “rutina” de la “ley del Cristo”. (Gálatas 5:25; Filipenses 3:16, TNM.) La Ley mosáica con todo lo que suponía ha quedado atrás. Ahora Dios se dirige a su pueblo actual, no por leyes escritas “en tablas de piedra”, sino por leyes escritas con espíritu santo “en tablas de carne, en corazones”. (2 Corintios 3:3, TNM).

Gracias a la ayuda del espíritu de Dios, el cristiano puede ganar la pelea contra el pecado y la muerte, ejerciendo fe en Cristo, dando muerte a las prácticas del cuerpo y viviendo en armonía con la dirección del espíritu. Con este proceder conseguirá asirse “de la vida que realmente lo es”, el don, el regalo de Dios. (Romanos 7:21–8:13; 1 Timoteo 6:19, TNM). Pero si usted está llevando cargas disfrazadas como mandatos de Dios a los cristianos, realmente se encuentra  dando “golpes al aire”. (1 Corintios 9:26, NVI.) Y haciendo sacrificios innecesarios. Ya que usted puede decidir por sí mismo, alimentarse de cualquier carne animal o no. O simplemente ser vegetariano: Eso es un asunto personal y de salud entre los cristianos, un asunto de conciencia en cada uno. (Génesis 9:3; Romanos 14:13-17.) Pero no puede hacer un mandato o ley de Dios de tales decisiones.  Porque eso sería torcer las Escrituras y apostatar de la fe cristiana. (1 Timoteo 4:1-5).

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* A menos que se indique lo contrario, en este estudio las citas bíblicas son tomadas de la versión Reina-Valera de 1960.

Versiones de la Biblia utilizadas en este estudio:

Reina-Valera, 1960 y 1995 (RV)

Biblia de Jerusalén (BJ)

La Santa Biblia Dios habla Hoy, 1989 (DHH)

La Palabra de Dios para Todos (PDT)

Traducción del Nuevo Mundo, 1987 (TNM)

Nueva Versión Internacional, 1999 (NVI)

Versión Moderna (VM)

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Anexo

Con respecto a consumir animales; opino personalmente que mejor sería no comer carne alguna, ni hacer tropezar a un hermano por causa del alimento, o el vino o cualquier otra cosa. (Romanos 14:19-23.) Sin embargo, al guiarme por la Biblia, creo que nuestro parecer o deseos, no pueden hacerse doctrinas de Dios, porque serian doctrinas de hombres. En el futuro, cuando Jesucristo en el poder del reino de Dios gobierne por toda la tierra, Jehová restaurará la Paz y el órden que existía en Edén antes del pecado adánico; y ningún residente humano o animal, comerá carne. En la “abundancia de paz” y de alimento que Jehová proveerá no hará falta comer animales. Jehová satisfará “el deseo de toda cosa viviente” (Salmo 37:11; 72:16; 145:16; Isaías 11:6-9; Oseas 2:18, TNM).animales de corral

Sobre el colesterol:

(Este estudio no hace recomendación alguna de alimentos provenientes de animales o no. Los alimentos que cada quien ingiere son un asunto personal y privado. Salvo que la Biblia sí prohíbe ingerir ‘carne con su sangre’ y ordena ‘abstenerse de sangre’. [Génesis 9:4; Hechos 15:28,29]).

El colesterol es un esterol (lípido) que se encuentra en los tejidos corporales y en el plasma sanguíneo de los vertebrados (animales con espina dorsal o columna vertebral y el hombre).

La producción en el humano del colesterol es regulada directamente por la concentración del colesterol presente en el retículo endoplásmico de las células, habiendo una relación indirecta con los niveles plasmáticos de colesterol presente en las lipoproteínas de baja densidad (LDL por su acrónimo inglés). Una alta ingesta de colesterol en los alimentos conduce a una disminución neta de la producción endógena y viceversa. Para una buena salud, es preferible que el LDL sea bajo. En general, el nivel de LDL se considera demasiado elevado si es de 190 mg/dL o mayor.

Jamón ibérico. Se produce a partir exclusivamente de la carne de cerdo ibérico.

Jamón ibérico. Se produce a partir exclusivamente de la carne de cerdo ibérico.

Alimentos elevados en colesterol LDL (“malo para la salud”):

  • El huevo, leche entera, mantequilla, helados y carnes grasosas. El huevo, en especial su yema, es fuertemente alta en colesterol.
  • Todos los alimentos de origen animal son ricos en colesterol.
  • Las carnes con menor colesterol son el pollo, el conejo, el pavo y el avestruz.
  • Los pescados prácticamente no contienen colesterol LDL (“malo para la salud”).
  • La carne de res está contada entre aquellas que son abundantemente ricas en colesterol. Esta carne por cada 100 gramos posee 10,5 gramos de grasa. La de cerdo unos 15,2. Si usted puede notar, la diferencia entre estos dos animales son unos 5 gramos de grasa por cada 100 de carne. Matemáticamente hablando cuando usted ingiere una libra de carne de res, también se come 48.3 gramos de grasa, de la misma manera, de cerdo serían 69.92 gramos. Todas las carnes rojas, excepto la de avestruz, poseen un alto por ciento de colesterol.
  • La carne de avestruz solo contiene 3 gramos de grasa por cada 100 de carne (en una libra, 13.8 gramos). Si dietética, y saludablemente hablamos con respecto al colesterol, es mucho más recomendable comer avestruz que res. Esta era una de las aves que no podía ingerir la nación de Israel, debido al pacto de la Ley con Jehová Dios; pero los cristianos nunca hemos estado bajo ese Pacto con sus leyes. (Levítico 11:16; Deuteronomio 14:15).
  • Las carnes blancas, como el pollo, el pavo, el pato, el ganso y el conejo, se recomienda ingerir más a menudo de ellas, que de las carnes rojas como la de res y el carnero, el cerdo, etc.

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Puede el cristiano alimentarse con cualquier tipo de carne animal

About meschareth

Meschareth. Un simple ministro, de la “buenas nuevas”. Cree sinceramente en el mensaje bíblico y ha estudiado las escritura a la luz de diversos razonamientos. Reconoce las verdades explícitas e implícitas de la Biblia y tiene el deseo de compartirlas en este espacio. Su fe en las Escrituras lo ha llevado desde hace años a predicar sus creencias en asociación de millones de cristianos por todo el mundo bajo el liderazgo de Cristo como Testigo De Jehová. Si usted está interesado en la obra de los Testigos de Jehová en Cuba, le invito a que los contacte en: Ave. 15 No. 4608. Municipio Playa. Habana. También en las calles, Salones del Reino y/o lugares de reunión. Los testigos cristianos de Jehová estarán complacidos en ayudarle a conocer el Único Dios verdadero Jehová y a su Hijo Jesucristo y así poder disfrutar de una vida con propósito y esperanza.
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6 Responses to ¿Puede el cristiano alimentarse, si así lo desea, con cualquier tipo de carne animal?

  1. Hola querido hermano Yeniel Dayán, soy colaborador de este sitio, pero debido a mis opciones de usuario no puedo publicar su comentario en el blog, solo visualizarlo, por lo cual le pido disculpas. Al parecer los hermanos que atienden al sitio poseen problemas graves de conexión, tanto que les imposibilita atenderlo por el momento, oramos a Jehová para que puedan resolver su problema y así tnerlos pronto con nosotros nuevamente. Precisamente aquí en reflejos poseo otro blog que representa nuestra gran organización mundial de Jehová Dios, en el cual soy el administrador, le animo a visitarlo, la dirección está bajo mi nombre de comentario. Lo espero, saludos.

  2. Deep Web .CU says:

    Interesante blog. Creo que encontré la forma de llevar el contenido que aquí se publica a los testigos que no tienen acceso a Internet. Se trata de una app para telefonos y pc sin Internet. Y tiene una sección de testigos de jehova donde se publican 5 artículos semanalmente, recomendado por un amigo testigo. Pesa 9 megas, puede ver los detalles en las siguientes url
    http://labitacora.cubava.cu/descargas/
    https://facebook.com/deepwebcu/

  3. labuenasemilla says:

    Una vez más, creo que todo al final se justifica según ustedes “con el nuevo pacto”, ¿por qué no lo acaban de explicar completo a ver si se entiende? quisiera me digan los textos bíblicos que dicen que debemos o no hacer en el nuevo pacto y que exactamente se abolió, porque así al parecer es todo a conveniencia. Según ustedes la prohibición de comer algunas carnes era solo para el pueblo judio con quien DIos hizo ese pacto, y entonces no podemos decir que Genesis 9:3 es una mandato que solo fue para Noe y su familia?, porque ese pasaje si aplicarlo para ahora todos pero los demás no. Es simplemente a mi punto de vista todo a conveniencia. Expliquen por favor.

    • meschareth says:

      La respuesta que le dejamos en su anterior comentario es igualmente válida para este.

      Saludos y gracias por comentar.

    • meschareth says:

      Unos detalles más, la Ley de Moisés fue dada a la Nación de Israel constituida pueblo escogido de Dios en el desierto después de salir de su cautiverio en Egipto. En donde se le entregó toda esa Ley a través de ángeles y mediante Moisés.

      El propio Moisés les dijo sobre aquella Ley:

      “Oye, oh Israel, las disposiciones reglamentarias y las decisiones judiciales que estoy hablando hoy a oídos de ustedes, y tienen que aprenderlas y cuidar de ponerlas por obra. Jehová nuestro Dios celebró un pacto con nosotros en Horeb. No fue con nuestros antepasados con quienes Jehová celebró este pacto, sino con nosotros, todos nosotros los que estamos aquí hoy vivos. Cara a cara habló Jehová con ustedes en la montaña de en medio del fuego.”(Deuteronomio 5:1-4, TNM.)

      La RV1960 dice muy parecido: “Oye, Israel, los estatutos y decretos que yo pronuncio hoy en vuestros oídos; aprendedlos, y guardadlos, para ponerlos por obra. Jehová nuestro Dios hizo pacto con nosotros en Horeb. No con nuestros padres hizo Jehová este pacto, sino con nosotros todos los que estamos aquí hoy vivos. Cara a cara habló Jehová con vosotros en el monte de en medio del fuego.”

      Moisés fue claro, aquella Ley era un Pacto entre Jehová y la nación de Israel. No era un pacto con los antepasados de los israelitas, como fueron Abrahán, Isaac y Jacob. tampoco con Adán, ni con Abel, ni con Noé.

      La Ley contenía promesas y mandatos hechas a aquellos antepasados, pero eso no quiere decir que aquellos hombres anduvieron observando la Ley de Moisés. Es más, algunas de las Leyes dadas a Moisés para Israel, eran totalmente diferente a algunos mandatos que Jehová Dios a aquellos antepasados.

      Por ejemplo a Noé le permitió comer de todo tipo de carne animal. Pero en la Ley mosaica, no se permite comer toda clase de carne animal. (Génesis 9:3; contraste con Levítico 11:1-3) Sin embargo, a Noé se le mando a no alimentarse con la sangre de animales, ni a derramar la sangre de hombres; en cambio no se le dijo nada sobre comer o la grasa o el cebo de los animales que usara para alimentarse. (Génesis 9:4-6) En este caso, a los israelitas mediante la Ley de Moisés también se le prohibió comer sangre, pero además, la grasa o el cebo de los animales que usara para alimentarse. (Levítico 3:17)

      El relato bíblico informa que Abrahán se casó con Sara, su medio hermana. (Génesis 20:2, 12) Esto muestra que él no estaba bajo la Ley dada a Israel mediante Moisés. Pues, después de más de 400 años, la ley mosaica prohibió tales uniones clasificándolas como incestuosas. (Levítico 18:9, 11; 20:17; Deuteronomio 27:22.)

      Así como usted ve, esa Ley mosaica, solo fue dada para una única nación en la antigüedad: Israel. Eso fue lo que sencillamente dijo Moisés a los oídos de todos los israelitas: “Jehová nuestro Dios hizo pacto con nosotros en Horeb. No con nuestros padres hizo Jehová este pacto, sino con nosotros”. (Deuteronomio 5:3) No fue para los patriarca, ni para los antiguos como Adán, Abel o Noé. Y no continuó vigente para la congregación cristiana, tal como se expresó en Hechos 15:23-29.

      Los apóstoles y los ancianos y los hermanos, a los hermanos de entre los gentiles que están en Antioquía, en Siria y en Cilicia, salud. Por cuanto hemos oído que algunos que han salido de nosotros, a los cuales no dimos orden, os han inquietado con palabras, perturbando vuestras almas, mandando circuncidaros y guardar la ley, nos ha parecido bien, habiendo llegado a un acuerdo, elegir varones y enviarlos a vosotros con nuestros amados Bernabé y Pablo, hombres que han expuesto su vida por el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Así que enviamos a Judas y a Silas, los cuales también de palabra os harán saber lo mismo. Porque ha parecido bien al Espíritu Santo, y a nosotros, no imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias: que os abstengáis de lo sacrificado a ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación; de las cuales cosas si os guardareis, bien haréis. Pasadlo bien”.

      Saludos amio. “Pasadlo bien”.

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