El tabaquismo: Una epidemia mundial

Un mapa del mundo hecho con cientos de cigarrillos. Imagen: Atalaya 1/6/14

Un mapa del mundo hecho con cientos de cigarrillos. Imagen: Atalaya 1/6/14

El tabaco es un asesino despiadado.

Mató a cien millones de personas el siglo pasado.

Todos los años acaba con seis millones de vidas.

Como promedio, cada seis segundos mata a una persona más.

Y parece que la situación no va a mejorar.

Los expertos estiman que, si se mantiene la tendencia actual, para el 2030 más de ocho millones de personas morirán al año por culpa del tabaco. Y creen que el tabaquismo podría matar a mil millones de personas en el siglo XXI.

Hoy, en este mismo hilo argumental, el artículo: Tabaquismo triplica riesgo de muerte por cáncer de seno publicado en Cubasi.cu comenta:  “Un estudio publicado por el Miyagi Cancer Center Hospital japonés reveló que las mujeres que han consumido tabaco durante más de 20 años tienen el triple de posibilidades de padecer cáncer de senos.”

Pero los fumadores no son las únicas víctimas. También están sus familiares —que sufren problemas emocionales y económicos cuando fallece el fumador—, así como las seiscientas mil personas que mueren anualmente por respirar humo ajeno. En realidad, todos pagamos las consecuencias, pues el tabaco eleva los costos de los servicios de salud.

A diferencia de otras epidemias, al tabaquismo no hay que buscarle una cura: ya la tiene y es muy conocida. La doctora Margaret Chan, directora general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), dijo que esta “es una epidemia causada por el hombre que puede ser vencida mediante las acciones conjuntas de los gobiernos y la sociedad civil”.

La comunidad internacional se ha enfrascado en una lucha sin precedentes contra este grave problema. Para agosto de 2012, unos 175 países ya habían acordado tomar medidas para reducir el consumo de tabaco. Estas medidas incluyen campañas informativas sobre los peligros del tabaco, programas para ayudar a las personas a dejar de fumar, restricciones a la publicidad y aumentos en los impuestos al tabaco. No obstante, existen poderosos factores que entorpecen sus esfuerzos. Cada año, la industria tabacalera gasta miles de millones de dólares en publicidad para atraer nuevos consumidores, sobre todo mujeres y adultos jóvenes de países en vías de desarrollo. Además, como el tabaco es muy adictivo, lo más seguro es que la tasa de muertes se mantenga elevada entre los mil millones de adictos del mundo. Y si no dejan de fumar, la cantidad de muertes aumentará considerablemente en los próximos cuarenta años. La publicidad y la adicción mantienen a muchos esclavizados a este hábito.

Es bueno reconocer los esfuerzos sinceros que la ciencia hace, mancomunada a la medicina y la acción de las autoridades sanitarias del mundo entero. Es posible que en el futuro surja una cura medica para combatir profilácticamente  el tabaquismo y sus concecuencias. Sin embargo, eso no significará que habrá desaparecido y que millones de personas continúen sufriendo y muriendo a causa de dicha epidemia. Por tanto, lo antes expuesto, conduce a varias interrogantes. ¿Existirá una solución definitiva contra el tabaquismo? Si así fuera ¿En dónde podemos encontrarla? NuevoMundo es un sitio web, que como ya saben la mayoría de su lectores, está dedicado a publicar, verdades, consejos y mensajes de parte de la Biblia y de su Autor Jehová Dios. Por tanto, una última cuestión se presenta: ¿Qué piensa Dios del tabaco?

¿QUÉ PIENSA DIOS DEL TABACO?

Una mujer sofisticada fumando; Biblia abierta en el fondo. Imagen: La Atalaya 1/6/14

Una mujer sofisticada fumando; Biblia abierta en el fondo. Imagen: La Atalaya 1/6/14

Muchos cristianos del mundo entero han explicado cómo lograron vencer su adicción al tabaco. Uno de ellos, una hermana llamada Naoko, comentó: “Conocer las cualidades de Dios y su propósito me dio las fuerzas para cambiar”. Todo lo que ella aprendió se halla en la Biblia. Aunque dicho libro no menciona la palabra tabaco, nos muestra lo que el Creador piensa sobre el hábito de fumar. Ese conocimiento ha ayudado a muchos a dejar el vicio, y a otros, a ni siquiera comenzar (2 Timoteo 3:16, 17)*. Veamos tres efectos nocivos del tabaco y lo que la Biblia dice sobre ellos.

FUMAR ES ADICTIVO

El tabaco contiene una de las sustancias más adictivas que existen: la nicotina, que puede actuar como estimulante o como depresivo. Cuando alguien fuma, la nicotina llega al cerebro de manera rápida y repetida. Con cada inhalación se absorbe una dosis completa, así que la persona que fuma una cajetilla diaria recibe unas 200 dosis, más que con cualquier otra droga. Esta frecuencia convierte a la nicotina en una sustancia excepcionalmente adictiva. Una vez que el fumador se envicia, experimenta síntomas de abstinencia cada vez que su cuerpo necesita nicotina y no la recibe.

La Biblia nos ayuda a ver el asunto desde la perspectiva correcta al decir: “¿No saben que si siguen presentándose a alguien como esclavos para obedecerle son esclavos de él porque le obedecen?” (Romanos 6:16). Cuando las ansias de fumar dominan los pensamientos y acciones de una persona, la convierten en esclava de este degradante vicio. Pero Dios —que se llama Jehová— quiere que estemos libres, no solo de costumbres que perjudican el cuerpo, sino también de las que corrompen nuestro espíritu, es decir, nuestras actitudes e inclinaciones (Salmo 83:18; 2 Corintios 7:1). La persona que llega a amar y respetar a Dios comprende que él merece lo mejor y que no podrá dárselo mientras siga esclavizado a un hábito mortífero; eso, a su vez, le ayuda a resistir la tentación.

Olaf, que vive en Alemania, comenzó a fumar a los 12 años y pasó dieciséis años atado a su adicción. Al principio pensó que no pasaría nada si se fumaba un cigarrillo. Sin embargo, con los años se convirtió en un vicio incontrolable. Él comenta: “Una vez me quedé sin cigarrillos y me desesperé tanto que tomé las colillas del cenicero, les saqué el poco tabaco que les quedaba y lo enrollé en papel de periódico. Tan solo recordar aquel momento me da vergüenza”. ¿Cómo logró dejar el hábito? “La clave fue mi deseo de agradar a Dios —añade—. El amor que nos tiene y la esperanza que nos brinda me dieron las fuerzas para dejar de fumar de una vez por todas.”

FUMAR PERJUDICA EL CUERPO

“Está científicamente probado que fumar daña casi todos los órganos del cuerpo y aumenta el índice de enfermedades y muertes”, declara The Tobacco Atlas (Atlas del tabaco). Todo el mundo sabe que el cigarrillo causa cáncer y problemas pulmonares y del corazón (enfermedades que no son contagiosas). Pero según la OMS, también es una de las mayores causas de muerte por enfermedades contagiosas como la tuberculosis.

Por medio de su Palabra, la Biblia, Jehová nos enseña a tener un punto de vista apropiado de nuestra vida, cuerpo y facultades. Jesús se refirió a esto cuando dijo: “Tienes que amar a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente” (Mateo 22:37). En efecto, Dios desea que usemos correctamente nuestra vida y nuestro cuerpo y que los tratemos con respeto. Conocer a Dios y sus promesas nos ayuda a amarlo y valorar lo que ha hecho por nosotros, lo cual nos impulsa a mantenernos alejados de cualquier cosa que nos perjudique.

Jayavanth, un médico de la India, fumó durante treinta y ocho años. Él recuerda: “Leía en las revistas médicas sobre los daños que causa el tabaco. Sabía que fumar estaba mal. Le decía a mis pacientes que dejaran de hacerlo, pero yo mismo no podía, aunque lo intenté cinco o seis veces”. ¿Qué lo ayudó? “Empecé a estudiar la Biblia y dejé de fumar de inmediato —cuenta—. Mi deseo de agradar a Dios fue lo que me motivó.”

Un hombre tociendo mientras fuma; su esposa y su hijo se ven preocupados. Imagen: La Atalaya 1/6/14

Un hombre tociendo mientras fuma; su esposa y su hijo se ven preocupados. Imagen: La Atalaya 1/6/14

FUMAR PERJUDICA A OTRAS PERSONAS

El humo que exhala el fumador y el que sale de un cigarrillo o un puro es tóxico. Las personas que no fuman pero se exponen a ese humo pueden desarrollar cáncer y otras enfermedades. De hecho, cada año mueren 600.000 no fumadores, la mayoría mujeres y niños. Un informe de la OMS advierte: “No hay un nivel seguro de exposición al humo de tabaco ajeno”.

Jesús dijo que el mandato más importante después de amar a Dios es amar al prójimo, es decir, a quienes nos rodean, como nuestros familiares y amigos. Él declaró: “Tienes que amar a tu prójimo como a ti mismo” (Mateo 22:39). No podemos obedecer este mandato y tener un hábito que perjudica a los demás. El amor nos moverá a seguir este consejo: “Que cada uno siga buscando, no su propia ventaja, sino la de la otra persona” (1 Corintios 10:24).

Armen, un hombre que vive en Armenia, recuerda: “Mi familia me suplicaba que dejara de fumar porque les estaba haciendo daño, pero yo no quería reconocer que tenían razón”. Entonces pasa a explicar por qué cambió de parecer: “Lo que aprendí en la Biblia así como mi amor por Dios me ayudaron a dejar el hábito de fumar y a aceptar que no solo me estaba haciendo daño a mí mismo, sino también a quienes me rodeaban”.

PRONTO FUMAR SERÁ COSA DEL PASADO

El mismo hombre que ya no fuma está estudiando la Biblia; su familia se ve feliz. Imagen: La Atalaya 1/6/14

El mismo hombre que ya no fuma está estudiando la Biblia; su familia se ve feliz. Imagen: La Atalaya 1/6/14

La Biblia ayudó a Olaf, Jayavanth y Armen a dejar el tabaco, vicio que los estaba perjudicando a ellos y a quienes los rodeaban. Pudieron lograrlo, no solo porque sabían que fumar es dañino, sino también porque amaban a Jehová y querían agradarlo. El amor que se menciona en 1 Juan 5:3 fue fundamental: “Esto es lo que el amor de Dios significa: que observemos sus mandamientos; y, sin embargo, sus mandamientos no son gravosos”. Claro, no siempre es fácil seguir los principios bíblicos, pero cuando amamos a Jehová, obedecerlos no es una carga.

Mediante una campaña de educación mundial, Jehová está liberando a millones de personas de las garras del tabaco (1 Timoteo 2:3, 4). Muy pronto, su Reino —un gobierno celestial dirigido por su Hijo, Jesucristo— destruirá al codicioso sistema comercial que mantiene a tanta gente esclavizada al tabaco, eliminará para siempre esta epidemia y hará que las personas obedientes disfruten de un cuerpo y una mente perfectos (Isaías 33:24; Revelación [Apocalipsis] 19:11, 15).

¿Se le hace difícil dejar de fumar? No se desanime. Amar a Dios y ver el hábito de fumar como él lo ve le darán motivos para vencer. Los testigos de Jehová le ofrecerán ayuda personalizada y le enseñarán a aplicar los principios bíblicos en su vida. Si desea que Jehová le dé las fuerzas que necesita, él sin falta se las dará (Filipenses 4:13).


Puede encontrar más información sobre principios bíblicos y cómo vemos los testigos cristianos de Jehová el uso del tabaco y otras sustancias en: Nuestra actitud ante el tabaco, las drogas y el alcohol


Se ha usado información que ha sido originalmente publicada en: La Atalaya  1/6/14 pág. 3 Una epidemia mundial y págs. 4-6 ¿Qué piensa Dios del tabaco?

*A menos que se indique lo contrario las citas bíblicas son tomadas de la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras. Edición de 1987 

 

Tagged , , , , . Bookmark the permalink.

About meschareth

Meschareth. Un simple ministro, de la “buenas nuevas”. Cree sinceramente en el mensaje bíblico y ha estudiado las escritura a la luz de diversos razonamientos. Reconoce las verdades explícitas e implícitas de la Biblia y tiene el deseo de compartirlas en este espacio. Su fe en las Escrituras lo ha llevado desde hace años a predicar sus creencias en asociación de millones de cristianos por todo el mundo bajo el liderazgo de Cristo como Testigo De Jehová.
Si usted está interesado en la obra de los Testigos de Jehová en Cuba, le invito a que los contacte en: Ave. 15 No. 4608. Municipio Playa. Habana. También en las calles, Salones del Reino y/o lugares de reunión. Los testigos cristianos de Jehová estarán complacidos en ayudarle a conocer el Único Dios verdadero Jehová y a su Hijo Jesucristo y así poder disfrutar de una vida con propósito y esperanza.

Comments are closed.