¿Sigue viva el alma después de la muerte?

“ALMA: La parte espiritual del hombre que supuestamente sigue viva después de la muerte y que puede sentir felicidad o angustia en un estado futuro”(The Compact Edition of the Oxford English Dictionary). La mayoría de las religiones concuerdan hasta cierto grado con esa definición. La New Catholic Encyclopedia dice: “La doctrina de que el alma humana es inmortal y sigue existiendo después de la muerte del hombre […] es una de las piedras angulares de la filosofía y la teología cristianas”.

Pero quizás le sorprenda saber que esta creencia fundamental proviene de la filosofía pagana. Mucho antes del nacimiento de Jesús se creía que el alma era algo intangible que podía existir aparte del cuerpo. Por eso podía seguir viviendo tras la muerte del cuerpo, en la forma de un fantasma o espíritu.

Los griegos explicaban esta creencia en términos filosóficos. Se dice que Sócrates, famoso filósofo griego, dijo: “El alma […], si sale pura y no lleva consigo nada que pertenezca al cuerpo […], se va a lo que se asemeja a ella, a lo invisible, divino, inmortal y sabio, y al llegar allá es feliz, queda libre del error, la insensatez y el temor […] y de todo otro padecimiento humano, y […] vive en verdad para siempre con los dioses” (Phaedo, 80, D, E; 81, A).

No es enseñanza bíblica

Entonces, ¿cómo sucedió que ahora enseñan esa creencia pagana de la inmortalidad del alma el cristianismo y el judaísmo?

La New Catholic Encyclopedia expone incompletamente este asunto así: “La noción de que el alma sobreviva después de la muerte no se percibe fácilmente de la Biblia”. ¡Sería más exacto decir que la doctrina de la inmortalidad del alma no se halla en absoluto en la Biblia! Esa enciclopedia reconoce: “El mismísimo concepto del alma humana en el A[ntiguo] T[estamento] difiere del concepto de la filosofía griega y la moderna”.

En el llamado Antiguo Testamento la palabra hebrea né·fesch, que por lo general se traduce “alma”, aparece 754 veces.En el llamado Nuevo Testamento la palabra griega psy·kjé, que también se traduce comúnmente “alma”, aparece 102 veces. Al examinar cómo se usan estas palabras en la Biblia, surge un cuadro sorprendente.

En Génesis 2:7* leemos que Dios sopló en las narices de Adán el aliento de vida, y Adán “vino a ser alma viviente [né·fesch, en hebreo]”. Note lo siguiente: A Adán no se le dio un alma viviente; él llegó a ser alma viviente. En otras palabras, ¡el recién creado Adán era un alma! Con razón la New Catholic Encyclopedia llega a esta conclusión: “Según el A[ntiguo] T[estamento] el alma no se refiere a una parte del hombre, sino al hombre completo… al hombre como ser viviente”.

Otros textos bíblicos confirman esto. Por ejemplo, Levítico 7:20 hace referencia al “alma que coma la carne del sacrificio de comunión”. Levítico 23:30 dice: “En cuanto a cualquier alma que haga trabajo de clase alguna”. Proverbios 25:25 dice: “Como agua fría a un alma cansada, así es un buen informe procedente de un país distante”. Y Salmo 105:18 nos dice: “Con grilletes afligieron sus pies, en hierros entró su alma”. Ahora bien, ¿qué es lo que puede comer carne, hacer trabajo, refrescarse con agua y ser puesto en hierros? ¿Es alguna parte espiritual separada del hombre, o es el hombre mismo? La contestación es obvia.

Es interesante notar que no solo el hombre es un alma. Génesis 1:20 nos dice que en un período de creación Dios dijo: “Enjambren las aguas un enjambre de almas vivientes”. Sí, ¡hasta los peces son almas! En otro período de creación, ¡Dios indicó que el ‘animal doméstico y el animal moviente y la bestia salvaje’ son almas! (Génesis 1:24; compárese con Levítico 11:10, 46; 24:18; Números 31:28; Job 41:21; Ezequiel 47:9.)

Por lo tanto, en la Biblia “alma” no se refiere a ninguna sombra espiritual que abandone al cuerpo después de la muerte. Significa una persona o un animal, o la vida de que disfruta la persona o el animal.

¿Qué sucede después de la muerte?

Es patente, pues, que no hay conformidad entre la Biblia y el concepto pagano de que el hombre posee un alma inmortal. ¿Quiénes cree usted que enseñaron la verdad con relación a este asunto?: ¿los filósofos griegos paganos, o el pueblo que estaba en pacto con Dios? No hay duda de que fue el pueblo de Dios, a quien él dio su Palabra inspirada.

Todavía queda la pregunta: ¿Qué le sucede al alma cuando alguien muere? Puesto que el alma es la persona, está claro que el alma muere cuando la persona muere. En otras palabras, una persona muerta es un alma muerta. Muchos textos bíblicos confirman esto. “El alma que peca… ella misma morirá”, dice Ezequiel 18:4. En Jueces 16:30 leemos:“Y Sansón procedió a decir: ‘Muera mi alma con los filisteos’”. Otros textos muestran que las almas pueden ser cortadas de la existencia (Génesis 17:14), heridas a filo de espada (Josué 10:37), sofocarse (Job 7:15) y ahogarse (Jonás 2:5). Un alma difunta, o un alma muerta, es una persona muerta. (Levítico 19:28; 21:1, 11.)

Entonces, ¿en qué condición están las almas muertas? Dicho de manera sencilla, la muerte es lo contrario de la vida. Todos nuestros sentidos están enlazados con nuestro cuerpo físico. Nuestras facultades de ver, oír y pensar dependen del funcionamiento apropiado de nuestros ojos, oídos y cerebro. Sin ojos no podemos ver. Sin oídos no podemos oír. Sin cerebro no podemos hacer nada. Cuando la persona muere, todos estos órganos físicos cesan de funcionar. Cesamos de existir.

Por eso Eclesiastés 9:5, 10 dice: “En cuanto a los muertos, ellos no tienen conciencia de nada en absoluto […] No hay trabajo ni formación de proyectos ni conocimiento ni sabiduría en el Seol [el sepulcro], el lugar adonde vas”. De manera similar, Salmo 146:3, 4 declara: “No cifren su confianza en nobles, ni en el hijo del hombre terrestre, a quien no pertenece salvación alguna. Sale su espíritu [fuerza de vida], él vuelve a su suelo; en ese día de veras perecen sus pensamientos”. Así, cuando la persona (el alma) muere, sencillamente deja de existir.

De enseñanza pagana a doctrina eclesiástica

‘Pero ¿no enseña el Nuevo Testamento que el alma es inmortal?’, quizás pregunten algunos. En absoluto. La New Catholic Encyclopedia admite: “El N[uevo] T[estamento] es fiel al entendimiento que sobre la muerte presenta el A[ntiguo] T[estamento]”. Es decir, el “Nuevo Testamento” enseña que el alma muere. Jesucristo no creía que el alma fuera inmortal. Preguntó: “¿Es lícito en sábado hacer un hecho bueno, o hacer un hecho malo?, ¿salvar un alma, o matarla?”. (Marcos 3:4.) El apóstol cristiano Pablo también apoyó el punto de vista del “Antiguo Testamento” acerca del alma cuando citó de Génesis 2:7: “Así también está escrito: ‘El primer hombre, Adán, llegó a ser alma viviente’”. (1 Corintios 15:45.)

Entonces, ¿cómo se convirtió en doctrina eclesiástica ese concepto platónico?La Encyclopædia of Religion and Ethics, por James Hastings, explica: “Cuando el evangelio cristiano salió por la puerta de la sinagoga judía y entró en la arena del Imperio Romano, una idea del alma fundamentalmente hebrea fue transferida a un entorno de pensamiento griego, y las consecuencias del proceso de adaptación no fueron mínimas”. Los maestros de la iglesia se esforzaron por hacer su mensaje “inteligible a un mundo de pensamiento griego” usando “los términos y conceptos ya fijos de la sicología griega”. Hubo teólogos judíos que también empezaron a manifestar “vigorosas influencias del platonismo” en sus escritos (Encyclopædia Judaica).

De modo que la enseñanza bíblica sobre el alma fue descartada y sustituida por una doctrina que sin lugar a dudas era pagana. De ningún modo se puede justificar esto sobre la base de que al hacerlo el cristianismo sería más atractivo para las masas. Al predicar en Atenas, el mismísimo corazón de la cultura griega, el apóstol Pablo no enseñó la doctrina platónica del alma. Al contrario, predicó la doctrina cristiana de la resurrección aunque a muchos de sus oyentes griegos se les hizo difícil aceptar lo que dijo. (Hechos 17:22-32.)

De hecho, el apóstol Pablo advirtió contra el mezclar la verdad bíblica con el paganismo, así: “¿Qué participación tiene la luz con la oscuridad? Además, ¿qué armonía hay entre Cristo y Belial?”. (2 Corintios 6:14, 15.) ¡No hay duda de que la cristiandad ha deshonrado a Dios al permitir que una enseñanza pagana se haya convertido en piedra angular de su filosofía y teología!

Esperanza para los muertos

La gente puede creer lo que quiera, con toda libertad.No obstante, no se puede negar que la doctrina de la inmortalidad del alma no tiene base bíblica. Entonces, ¿significa esto que para los humanos no hay esperanza de sobrevivir a la muerte?

Después que Job hizo la pregunta: “¿Puede [el hombre] volver a vivir?”, pasó a dar la respuesta bajo inspiración. Dijo: “Tú [Jehová] llamarás, y yo mismo te responderé. Por la obra de tus manos sentirás anhelo”. (Job 14:14, 15.) Sí; la Biblia habla de la esperanza de una resurrección para todos los que están en la memoria de Dios. ¡El deseo intenso de él es hacer que vuelvan a la vida sus siervos fieles, como Job! Cristo Jesús confirmó así que esta esperanza se realizará: “No se maravillen de esto, porque viene la hora en que todos los que están en las tumbas conmemorativas oirán su voz y saldrán, los que hicieron cosas buenas a una resurrección de vida, los que practicaron cosas viles a una resurrección de juicio”. (Juan 5:28, 29.)

Cuando llegue el tiempo de cumplirse esa profecía, según la promesa de Isaías 25:8, Dios “realmente se tragará a la muerte para siempre”. Eso significará un mundo en que, como dice Revelación 21:4, “la muerte no será más”. ¿Quisiera usted vivir en un mundo donde ya no haya servicios funerales, ni funerarias, ni lápidas sepulcrales, ni cementerios, ni lágrimas que se deban al dolor, sino donde solo haya lágrimas de gozo?

Quizás a usted se le haya inculcado en la mente desde la infancia la doctrina de la inmortalidad del alma. Sin embargo, un estudio de la Biblia le ayudará a desarrollar fe en las promesas libertadoras de la Biblia. También puede aprender qué hacer para heredar la promesa bíblica, no de sobrevivir como alma inmortal, ¡sino de alcanzar la “vida eterna” en un Paraíso en la Tierra! (Juan 17:3; Lucas 23:43.)

Si usted está interesado en conocer más de este asunto y en estudiar la Biblia, puede contactar a los testigos de Jehová de su comunidad. Si reside aquí en Cuba, también puede comunicarse y solicitar asistencia espiritual a la siguiente dirección postal: Ave. 15 No. 4608. Municipio Playa. Habana.Estaremos esperando  por usted y deseosos de impartirle con la ayuda de Jehová, Jesús y el espíritu santo de Dios el conocimiento que lleva a vida eterna. (Juan 17:3)


*A menos que se indique lo contrario las citas bíblicas son tomadas de la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras. Edición de 1987

Bibliografía usada de la Watchtower:

Con información de: La Atalaya  1/9/90 págs. 4-6 ¿Sigue viva el alma después de la muerte?

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Acerca de meschareth

Meschareth. Un simple ministro, de la “buenas nuevas”. Cree sinceramente en el mensaje bíblico y ha estudiado las escritura a la luz de diversos razonamientos. Reconoce las verdades explícitas e implícitas de la Biblia y tiene el deseo de compartirlas en este espacio. Su fe en las Escrituras lo ha llevado desde hace años a predicar sus creencias en asociación de millones de cristianos por todo el mundo bajo el liderazgo de Cristo como Testigo De Jehová. Si usted está interesado en la obra de los Testigos de Jehová en Cuba, le invito a que los contacte en: Ave. 15 No. 4608. Municipio Playa. Habana. También en las calles, Salones del Reino y/o lugares de reunión. Los testigos cristianos de Jehová estarán complacidos en ayudarle a conocer el Único Dios verdadero Jehová y a su Hijo Jesucristo y así poder disfrutar de una vida con propósito y esperanza.

13 Respuestas a ¿Sigue viva el alma después de la muerte?

  1. alianjesus dice:

    Buenos días tengo muchas dudas en este tema que ustedes presentan, espero no me censuren el comentario 🙂

    En Isaías 14:9 se habla de cómo en el Sheol los muertos estaban conscientes y cómo habían recibido dando voces (Isaías 14:10) al rey de Egipto. ¿Podían dar voces los seres inconscientes de que los que hablan los Testigos de Jehová?

    En Ezequiel 32:21 se repite una escena similar. Cuando el Faraón bajaba al Sheol podía escuchar las voces de los que habían muerto antes que él. ¿Muertos inconscientes que hablan y oyen?

    Pablo sabía que al morir partiría y estaría con Cristo (Filipenses 1:21-23), y las almas de los muertos clamaban (Apocalipsis 6;9, 10) para que Dios efectuara su justicia sobre la Tierra.

    Si las almas no existen aparte de sus cuerpos, Dios no tendría que prohibir hablar con los muertos (Lev. 19:31; 20:6, 27; Deut. 18:11). Se intentó (2 Rey. 21:6; 2 Crón. 33:6; 2 Rey. 23:24 y Isa. 8:19. Saúl habló con David (1 Sam. 28:3-25).

    • meschareth dice:

      Usted debe leer la Biblia completamente, y dejar que ella misma mediante intwerpretacion interna le enseñe.
      Resulta que hay muchas cosas que la Biblia dice que si se tomaran literalamente se cometerian errores garrafales de doctrina e interpretación.

      En Isaias 14:10; no se habla de que los muertos estan vivos, no se habla de que las almas de los que ya han perecido y dejado de existir sobre la tierra continúen vivas. ¿Cómo es posible que usted interprete eso? Necesita volver a leer el relato. E incluso El profeta no dice su profecía contra el rey de Egipto. Usted no entiende correctamente nada. Y no obstante trata de contender. ¿De qué trata esta profecía? ¿De qué se está hablando aquí? Veamos:

      Más de cien años antes de que Babilonia sea la potencia mundial preeminente, Isaías predice cómo reaccionará el mundo ante su caída. Proféticamente, ordena a cada uno de los israelitas liberados de Babilonia: “Tienes que levantar este dicho proverbial contra el rey de Babilonia y decir: ‘¡Cómo ha cesado el que obligaba a otros a trabajar, cómo ha cesado la opresión! Jehová ha quebrado la vara de los inicuos, el bastón de los que gobernaban, el que golpeaba a los pueblos en furor con un golpe incesantemente, el que sojuzgaba a las naciones en consumada cólera con una persecución sin restricción’” (Isaías 14:4-6). Babilonia se ha ganado a pulso la reputación de conquistadora, de opresora que convierte a la gente libre en esclavos. Por tanto, resulta muy adecuado que su caída se celebre con un “dicho proverbial” dirigido principalmente contra la dinastía babilónica, una dinastía que, iniciándose en Nabucodonosor y terminando en Nabonido y Belsasar, ha presidido los días de gloria de la gran ciudad.
      ¡Qué distinto será cuando caiga! “Toda la tierra ha entrado en descanso, ha quedado libre de disturbio. La gente se ha puesto alegre con clamores gozosos. Hasta los enebros se han regocijado también a causa de ti, los cedros del Líbano, diciendo: ‘Desde que has yacido, no sube contra nosotros ningún cortador de leña’.” (Isaías 14:7, 8.) Los gobernantes de Babilonia consideraban a los reyes de las naciones circundantes como árboles que podían cortarse y utilizarse para sus propios fines. Pues bien, esos días terminaron. El leñador babilonio ha talado su último árbol.
      Tan asombrosa es la caída que el propio sepulcro se estremece: “Aun el Seol debajo se ha agitado a causa de ti a fin de venir a tu encuentro a tu llegada. A causa de ti ha despertado a los que están impotentes en la muerte, a todos los caudillos de la tierra semejantes a cabras. Ha hecho que todos los reyes de las naciones se levanten de sus tronos. Todos ellos se expresan y te dicen: ‘¿A ti mismo también se te ha hecho débil como nosotros? ¿A nosotros se te ha hecho comparable? Al Seol ha sido bajado tu orgullo, el estruendo de tus instrumentos de cuerda. Debajo de ti, las cresas están extendidas como lecho; y gusanos son tu cubierta’” (Isaías 14:9-11). Se trata, desde luego, de una impactante imagen poética. Es como si la sepultura común de la humanidad despertara a todos aquellos reyes que han precedido en la muerte a la dinastía babilónica para que reciban a la recién llegada. Se mofan de la impotente Babilonia, que yace en un lecho de cresas, no en un diván costoso, y está cubierta de gusanos, no de lujosas prendas de lino.

    • meschareth dice:

      Esta bíblicamente comprobado que “El alma que peca… ella misma morirá”, según Ezequiel 18:4. En Jueces 16:30 leemos:“Y Sansón procedió a decir: ‘Muera mi alma con los filisteos’”. Otros textos muestran que las almas pueden ser cortadas de la existencia (Génesis 17:14), heridas a filo de espada (Josué 10:37), sofocarse (Job 7:15) y ahogarse (Jonás 2:5). Un alma difunta, o un alma muerta, es una persona muerta. (Levítico 19:28; 21:1, 11.)
      ¿En qué condición están las almas muertas? ¿Siguen conscientes y pueden sentir, hablar o hasta amar y odiar?

      La respuesta es: “En cuanto a los muertos, ellos no tienen conciencia de nada en absoluto […] No hay trabajo ni formación de proyectos ni conocimiento ni sabiduría en el Seol [el sepulcro], el lugar adonde vas”. (Eclesiastés 9:5, 10.) De manera similar, Salmo 146:3, 4 declara: “No cifren su confianza en nobles, ni en el hijo del hombre terrestre, a quien no pertenece salvación alguna. Sale su espíritu [fuerza de vida], él vuelve a su suelo; en ese día de veras perecen sus pensamientos”.

      Estos textos nos permiten confirmar que el alma muere y deja de existir. Que los muertos no pueden hacer nada más. “Ellos no tienen conciencia de nada en absoluto […] No hay trabajo ni formación de proyectos ni conocimiento ni sabiduría “. En el día que mueren “de veras perecen sus pensamientos”.

      El Hijo de Dios, Jesucristo no creía que el alma fuera inmortal. En una ocasión preguntó: “¿Es lícito en sábado hacer un hecho bueno, o hacer un hecho malo?, ¿salvar un alma, o matarla?”. (Marcos 3:4.) Tal cuestionamiento de Jesús demostró que las almas humanas mueren tal como lo afirma el resto de la Biblia.

      La cita bíblica de Filipenses 1:21-23 NO enseña que Pablo creía que tenía un alma inmortal que continuaría viviendo conscientemente después de su muerte. Pablo estaba muy al tanto de las citas antes mencionadas como Ezequiel 18:4; Eclesiastés 9:5, 10; Salmo 146:3, 4.

      El escribió:
      “Porque en mi caso el vivir es Cristo, y el morir, ganancia. Ahora bien, si ha de ser el seguir viviendo en la carne, esto es fruto de mi trabajo… y, con todo, qué cosa seleccionar no la doy a conocer. Estas dos cosas me tienen en premura; pero lo que sí deseo es la liberación y el estar con Cristo, porque esto, de seguro, es mucho mejor” (Filipenses 1:21-23).

      El apóstol deseaba “la liberación y el estar con Cristo”. Pero sabía que para eso sucediera, a él le debían pasar una de dos cosas. ¿Cuál cosa?

      Note lo que escribió a los cristianos de Corinto:
      “Sin embargo, esto digo, hermanos: que carne y sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni tampoco la corrupción hereda la incorrupción. ¡Miren! Les digo un secreto sagrado: No todos nos dormiremos [en la muerte], pero todos seremos cambiados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, durante la última trompeta. Porque sonará la trompeta, y los muertos serán levantados incorruptibles, y nosotros seremos cambiados. Porque esto que es corruptible tiene que vestirse de incorrupción, y esto que es mortal tiene que vestirse de inmortalidad.” (1 Corintios 15:50-53).

      Una pequeña comparación entre algunas Biblias del texto nos ayudará a ver en que creía Pablo.

      En el versículo la versión RV1960 dice: “He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados,”
      La Biblia de Jerusalén dice: “¡Mirad! Os revelo un misterio: No moriremos todos, mas todos seremos transformados.”
      La Nueva Versión Internacional 1999 dice: “Fíjense bien en el misterio que les voy a revelar: No todos moriremos, pero todos seremos transformados,”

      Como puede observar el lector Pablo sabía que muchos de los que irían al cielo primero, tendrían que morir literalmente. Porque ” la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios”. O sea, en cuerpos humanos (“el cuerpo mortal”) no se puede ir al cielo de Jehová, Cristo y los ángeles. Luego estos fieles cristianos, no irían inmediatamente que murieran al cielo. Pues se dormirían en la muerte hasta que sonara “la última trompeta”. Claro Pablo pensaba que esa “la última trompeta” sonaría durante su vida humana. Y por eso escribió: “pero todos seremos cambiados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos […] y nosotros [refiriéndose a los vivos durante el sonar esa “última trompeta”] seremos cambiados “.

      Por tanto, Pablo creía en:
      1. O se moría y dormía en la muerte;
      2. O era ‘cambiado’ (‘transformado’) para poder subir al cielo con Cristo.

      Jamás el apóstol pensó en que él tenía un alma dentro que no moriría y que continuaría viva inmortalmente.

      Toda sus “pregunticas” demuestran la anorexia de conocimiento exacto espiritual de la que padece.

      Y el colofón de lo que le afirmamos es el hecho que usted cite Apocalipsis 6:9, 10.

      Esta son palabras no deben ser interpretadas literalmente. Su mensaje es algo simbólico. ¿Qué significa esto? Estas no podrían ser almas que hubieran abandonado sus cuerpos… como las almas en que creían, por ejemplo, los griegos paganos. (Lea nuevamente Génesis 2:7; Ezequiel 18:4.) Más bien, Juan sabe que el alma, o la vida, está simbolizada por la sangre, y cuando los sacerdotes del antiguo tabernáculo judío degollaban un animal en sacrificio, rociaban la sangre “en derredor sobre el altar” o la derramaban “a la base del altar de la ofrenda quemada”. (Levítico 3:2, 8, 13; 4:7; 17:6, 11, 12.)

      La sangre de cualquier animal, así como la del ser humano es también llamada en la Biblia como “alma”.

      Note lo que se le dijo a Noé en Génesis 9:1-5 cuando bajó del arca y se le otorgó permiso para matar y comer animales. Podía comer de todo tipo de animales, pero se le aclaró que no debía comer sangre, es decir el “alma” de los animales.

      El versículo 4 dice: “Solo carne con su alma —su sangre— no deben comer”
      RV1960 ” Pero carne con su vida, que es su sangre, no comeréis.”
      Biblia de Jerusalén: “Sólo dejaréis de comer la carne con su alma, es decir, con su sangre,”

      El que el alma que se representa con la sangre hable no es nada nuevo en la Biblia. Cuando Caín mato a su hermano Abel, las Escrituras afirman que Dios dijo a Caín: “La sangre de tu hermano está clamando a mí desde el suelo” (Génesis 4:10.) ¿Habla literalmente la sangre? No; pero la injustica de ser derramada sin el permiso del Creador, hace que los asesinatos como el de Abel clamen a Dios.

    • meschareth dice:

      Por otro lado, El que Jehová prohíba hablar con los muertos no se debe a que estos siguen vivos, ni cosa parecida. (Lea nuevamente Salmo 146:3, 4 y Eclesiastés 9:5, 10).

      Se debe a que eso sería una práctica de espiritismo. Contacto directo con Satanás y los demonios. Una contaminación de la adoración limpia que Jehová Dios merece.

      Usted dice ” Saúl habló con David (1 Sam. 28:3-25).” ¿De dónde saca usted eso?

      En todo caso la Biblia dice que Saúl mediante una médium espiritista (y no mediante Dios); algo prohibido por Jehová, procuró hablar con Samuel el profeta de Dios que ya estaba muerto. (1 Samuel 28:3.) Y esto lo hizo en clara desobediencia a la Ley de Dios. El había sido rechazado por Dios. Jehová ya no quería tener nada que ver con él, y el profeta Samuel, mucho antes de su muerte, no le había visto por un largo período de tiempo, desde antes de ungir a David como rey. Y por eso; “aunque Saúl inquiría de Jehová, Jehová nunca le contestaba, ni por sueños ni por el Urim ni por los profetas.” (1 Samuel 38:6.) Ahora bien, si Samuel fue un fiel profeta de Dios y por tanto respetó la Ley de Jehová (Lev. 19:31; 20:6, 27; Deut. 18:11); ¿puede creerse que Saúl verdaderamente habló con Samuel? ¿Estaba vivo y consciente Samuel en alguna región espiritual? (Lea Salmo 146:3, 4 y Eclesiastés 9:5, 10.) ¿Si Samuel fue un fiel profeta de Dios y el espiritismos, o el hablar con los muertos estaba prohibido por Jehová, como puede creerse que Samuel supuestamente vivo, se dejó invocar de una médium espiritista?

      Samuel, después de su muerte, NO estaba vivo en ninguna región espiritual invisible. El relato muestra que Saúl nunca habló con Samuel y tampoco lo vio. Sino que más bien un espíritu rebelde habló con la médium engañándolos a los dos.

      Lo que sucedió fue un engaño, una treta de Satanás y sus demonios. Cuando la médium espiritista invocó; lo que resultó fue que ella, y no Saúl vio “a un dios”; un espíritu. Con sus palabras dijo: “vi que subía de la tierra”. Y luego comenzó a hacer una descripción parecida de Samuel. Eso mismo es lo que sucede hoy cuando la gente desobedece a Jehová y recurre a adivinos y espiritistas. Desobedecen, son engañados y confundidos por el mismísimo Satanás.

      A Saúl y a estas personas, les aplicaba el principio que expresó el apóstol Pablo: “Así como no aprobaron el tener a Dios en conocimiento exacto, Dios los entregó a un estado mental desaprobado, para que hicieran las cosas que no son apropiadas […]. Aunque estos conocen muy bien el justo decreto de Dios, que los que practican tales cosas son merecedores de muerte, no solo siguen haciéndolas, sino que también consienten a los que las practican”. (Ro 1:28-32).

      La obra Commentary on the Old Testament (de C. F. Keil y F. Delitzsch, 1973, vol. 2, “First Samuel”, pág. 265) remite a 1 Crónicas 10:13 en la Versión de los Setenta, que añade las palabras “y Samuel el profeta le respondió”. (Bagster [en inglés].) El Commentary apoya lo que dan a entender estas palabras no inspiradas de la Versión de los Setenta, pero añade: “Sin embargo, los padres, los reformadores y los teólogos cristianos primitivos, con muy pocas excepciones, entendieron que la aparición de Samuel fue tan solo imaginaria, no real. Según la explicación de Efrén de Siria, una aparente imagen de Samuel se presentó ante la vista de Saúl por medio de artes demoniacas. Lutero y Calvino adoptaron el mismo punto de vista y los teólogos protestantes primitivos concordaron con ellos al considerar la aparición como nada más que un espectro diabólico, un fantasma, o espectro con la forma de Samuel, y lo que dijo, como una revelación diabólica permitida por Dios, en la que la verdad estaba mezclada con la falsedad”.
      En una nota al pie de la página (“First Samuel”, págs. 265, 266), esta obra comenta: “Así Lutero dice […] ‘La evocación de Samuel por una pitonisa o bruja, en 1 Sam. XXVIII. 11, 12, no podía ser más que un espectro del diablo; no solo porque las Escrituras dicen que lo efectuó una mujer que estaba llena de demonios (pues, ¿quién podría creer que las almas de los creyentes, que están en las manos de Dios, […] estaban bajo el poder del diablo y de simples hombres?), sino porque, además, el que Saúl y la mujer inquirieran de los muertos contravenía directamente el mandato de Dios.

      Sobre el alma y el espíritu; puede obtener mas información en:

      “Alma” y “espíritu”: ¿qué significan realmente estas palabras?
      “El hombre vino a ser alma viviente.”
      ¿Qué sucede al morir? ¿Pueden los muertos volver a vivir?

  2. Omega dice:

    En este punto estamos de acuerdo, todo se aplica a Eclesiales 9:5
    TNM
    Ecl 9:5 Porque los vivos tienen conciencia de que morirán; pero en cuanto a los muertos, ellos no tienen conciencia de nada en absoluto, ni tienen ya más salario, porque el recuerdo de ellos se ha olvidado.

    • alianjesus dice:

      saludos @omega, estoy preparando un artículo sobre este particular 🙂 pero teniendo en cuenta los problemas en la plataforma de Blog no sé cuándo lo podré publicar 🙂 pero espere y lo verá en mi blog 🙂

      Gracia y PAz.

      • Omega dice:

        saludos @alianjesus
        Espero con ansias un artículo que sustente la inmortalidad del alma, así podré conversar abiertamente y saber cual es el mal entendido en el texto citado. Ese es un tema contradictorio y no tiene una justificación bíblica.

  3. josephin dice:

    Cuanto daño han hecho las religiones al ser humano!!!
    Si Jesús volviera en cuerpo físico otra vez a la Tierra se moría del susto de tantas interpretaciones.

    Una cosa es el cuerpo físico, otra “la supuesta alma” y otra el “supuesto espíritu” .

    Hay que leer algo mas que la biblia , ésta es un libro interesante pero es muy triste que algunos humanos basen sus vidas totalmente en un libro por sagrado que este sea.

    Un saludo

    • meschareth dice:

      Gracias por comentar.

    • meschareth dice:

      Para nada es triste confiar en la Biblia. Y si todo el mundo, por ejemplo, se guiara de común acuerdo, por sus normas morales y principios justos, no existiera tantos problemas en la tierra y la humanidad sufriría mucho menos.
      usted tiene razón la religión ha hecho mucho daño a la humanidad. Tome como ejemplo las cruzadas, la inquisición, las dos guerras mundiales. La guerras sangrientas entre católicos y protestantes (evangélicos). Esos son simples ejemplos.

  4. rb dice:

    Hola, buenas tardes a todos. Saludos a meschareth. Señor @omega, querrás decir que esperas con ansías un artículo que diga una mentira sobre lo que enseña la Biblia sobre el tema de la NO inmortalidad del alma. Y que, al mismo tiempo, ese artículo te regale los oídos, por la sencilla razón de que tú lo que NO quieres es aceptar lo que Jehová enseña en su palabra escrita, porque probablemente no se ajusta a tus intereses. En ese caso estoy seguro que el señor @alianjesús te servirá algo justo a la medida de ustedes. Y por cierto, estoy esperando a que @alianjesús me responda por qué los ´´cristianos´´ de ahora cobran el diezmo, guardan el sábado(algunos lo que guardan es el domingo, porque ni en eso se ponen de acuerdo), van a la guerra, se involucran en politica,(entre muchisímas otras cosas) esgrimiendo que todo eso forma parte de la ley mosaica, y que tienen que cumplirla, pero al mismo tiempo no se circuncidan, no viajan a jerusalén 3 veces al año a adorar en el templo, no se dejan flecos en los bajos de la ropa que usan, no se ponen el cordoncito azul alrededor de ella en los bajos, no realizan sacrificios de animales por los pecados cometidos. Y me detengo aquí porque si no tendría que copiar el libro de levíticos y deuteronomio completos, para decirles lo que tambien tendrían que hacer y no hacer para poder cumplir con la Ley. Pero me conformo con que me expliquen solo estos aspectos, utilizando la Biblia, por favor. Tanto ustedes dos: @alianjesus y @omega( que siempre tienen algo que opinar), como cualquiera otra persona que diga ser cristiano y que imita el modelo que Jesús nos dejó para que siguieramos con sumo cuidado y atención( 1ra carta de Pedro capitulo2, versículo 21). Al resto saludos y buenos dias.