La vida sin sufrimiento, una promesa fidedigna

“[Dios] limpiará toda lágrima de sus ojos, y la muerte no será más, ni existirá ya más lamento ni clamor ni dolor. Las cosas anteriores han pasado.”(Revelación [Apocalipsis] 21:4)*

Familias felices se reúnen gracias a la resurrección en un nuevo mundo paradisiaco donde no habrá sufrimiento. Ilustración: Atalaya 1/7/14

Familias felices se reúnen gracias a la resurrección en un nuevo mundo paradisiaco donde no habrá sufrimiento. Ilustración: Atalaya 1/7/14

¿PODEMOS confiar en esta reconfortante promesa? Reflexionemos en la advertencia hecha al hombre en un principio. Dios le dijo que si desobedecía, “positivamente [moriría]” (Génesis 2:17). Y murió, exactamente como Dios le había anunciado. Este hecho, así como la muerte y el sufrimiento heredados por la familia humana, es una prueba de que Dios cumple lo que dice. ¿Hay alguna razón para dudar de que también se haga realidad su promesa de restituir la perfección a la Tierra?

Antes de proseguir recordemos algunas de las más sobresalientes cualidades de Dios:

Cualidades de Dios

Él se compadece de quienes sufren. Cuando los israelitas eran esclavos en Egipto y sufrían a manos de sus captores, Dios dijo a Moisés: “He visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído el clamor de ellos a causa de los que los obligan a trabajar; porque conozco bien los dolores que sufren” (Éxodo 3:7). ¿Qué nos enseñan estas palabras? Que Dios no es indiferente al sufrimiento humano, sino todo lo contrario. Siglos después, el profeta Isaías escribió con respecto a los israelitas: “Durante el tiempo de toda la angustia de ellos le fue angustioso a él” (Isaías 63:9).

“Todos sus caminos son justicia.”(Deuteronomio 32:4.) Dios es justo e imparcial en todos sus actos. “Él guardará el mismísimo camino de los que le son leales”, pero también “[pagará] con tribulación a los que les causan tribulación” a los rectos (Proverbios 2:8; 2 Tesalonicenses 1:6, 7). En su equidad, Dios “no se pone de parte de los gobernantes ni favorece más a los ricos que a los pobres, pues él es quien los hizo a todos” (Job 34:19, Versión Popular). Dios también sabe cuál es la mejor manera de sanar el sufrimiento de la humanidad. En cambio, las soluciones del hombre son como poner una curita sobre una herida de bala. Aunque oculte la lesión, no ataca el problema de fondo ni mucho menos pone fin al sufrimiento de la víctima.

Es “misericordioso y benévolo, […] y abundante en bondad amorosa”(Éxodo 34:6). La palabra misericordia, tal como se emplea en la Biblia, transmite la idea de pena o compasión entrañable que mueve a una persona a ayudar a otra. La raíz del término hebreo traducido “benévolo” se define como “la reacción sincera del que tiene algo que dar a quien lo necesita”. Y el vocablo traducido “bondad amorosa” incluye en su significado “la intervención en favor de alguien que sufre infortunio o angustia” (Theological Dictionary of the Old Testament). Jehová Dios no solo siente dolor cuando un ser humano sufre, sino que su misericordia, benevolencia y bondad amorosa lo impulsan a ir en su ayuda. Por eso, podemos estar seguros de que él acabará con el sufrimiento. Jehová es un Dios de amor no podemos pasar por alto aquella afirmación: Dios es amor”(1 Juan 4:8)

La promesa de Dios para el hombre

Nuestro deseo de acabar con el sufrimiento es tan solo un reflejo del deseo de Jehová Dios, que nace de su compasión, amor y justicia. Lo que es más, los sucesos mundiales y las actitudes imperantes en la actualidad prueban que está muy próximo el tiempo para que el Creador tome cartas en el asunto (véase el recuadro “¿Cuándo serán estas cosas?”).

¿Por qué es Jehová Dios la persona ideal para ponerle remedio al sufrimiento humano? Porque además de tener el poder, él se ha comprometido a eliminar —mediante su Hijo, Jesús— las causas fundamentales del sufrimiento.

La elección personal. Nuestro padre Adán hizo una elección que tuvo graves repercusiones en sus descendientes. “Toda la creación sigue gimiendo […] y estando en dolor”, escribió el apóstol Pablo (Romanos 8:22). El remedio que Dios ofrece es totalmente justo y misericordioso y de elegante sencillez. Romanos 6:23 explica: “El salario que el pecado paga es muerte, pero el don que Dios da es vida eterna por Cristo Jesús nuestro Señor”.

El hombre perfecto Jesús vivió una vida sin pecado. Su muerte en un madero de tormento proporcionó la base para liberar a la humanidad obediente de la maldición del pecado y la muerte. Ahora tenemos la oportunidad de vivir eternamente en un mundo donde no existirá la tendencia a tomar malas decisiones por culpa del pecado. Allí tampoco habrá nadie que haga sufrir a otros adrede, pues “los malhechores mismos serán cortados” (Salmo 37:9).

La casualidad y la imperfección. Jesucristo, el Rey designado por Dios, tiene el poder para controlar las fuerzas de la naturaleza. Un día que iba en una barca pesquera, “estalló una grande y violenta tempestad de viento, y las olas seguían lanzándose dentro de la barca, de modo que faltaba poco para que la barca se llenara”. Como se había dormido, sus apóstoles lo despertaron para que los ayudara. Jesús se levantó y “reprendió al viento y dijo al mar: ‘¡Silencio! ¡Calla!’. Y el viento se apaciguó, y sobrevino una gran calma”. Asombrados, los discípulos dijeron: “Hasta el viento y el mar le obedecen” (Marcos 4:37-41).

Bajo el reinado de Jesús, toda persona obediente “residirá en seguridad y estará libre del disturbio”, como el que provocan las catástrofes naturales (Proverbios 1:33). Además, la mala administración de la Tierra, las prácticas de construcción inseguras y la ignorancia de las fuerzas naturales, así como todo otro error humano, serán cosa del pasado. Nadie volverá a sufrir por hallarse en el lugar equivocado en el momento equivocado.

“¿Cuándo serán estas cosas?”

  ¿Cuándo serán estas cosas, y qué será la señal de tu presencia y de la conclusión del sistema de cosas?”, preguntaron los discípulos a Jesús (Mateo 24:3). La respuesta que él les dio, junto con otros escritos inspirados posteriores a su muerte, indica lo que ocurriría cuando se acercara el tiempo señalado por Dios para poner fin al sufrimiento.# Compare las siguientes profecías con las condiciones y actitudes que reinan hoy día:

● Guerras entre naciones(Mateo 24:7; Revelación 6:4).

● Hambrunas y enfermedades(Lucas 21:11; Revelación 6:5-8).

● Se arruina la Tierra(Revelación 11:18).

● Amor al dinero(2 Timoteo 3:2).

● Desobediencia a los padres(2 Timoteo 3:2).

● Amor a los placeres más bien que a Dios(2 Timoteo 3:4).

Jesús mencionó otra acción de su gobierno que reparará el peor de los daños causados por un suceso imprevisto. “Yo soy la resurrección y la vida”, afirmó (Juan 11:25). En efecto, él tiene tanto el poder como el deseo de hacer que millones de personas fallecidas en catástrofes naturales vuelvan a la vida. ¿Será una promesa vacía? En absoluto. Jesús demostró su confiabilidad al realizar varias resurrecciones mientras estuvo en la Tierra, tres de las cuales se narran en la Biblia (Marcos 5:38-43; Lucas 7:11-15; Juan 11:38-44).

“El gobernante de este mundo.”Jesucristo ha sido nombrado por Dios para “reducir a [la] nada al que tiene el medio para causar la muerte, es decir, al Diablo” (Hebreos 2:14). Él declaró: “Ahora se somete a juicio a este mundo; ahora el gobernante de este mundo será echado fuera” (Juan 12:31). Jesús va a “desbaratar las obras del Diablo” y no va a dejar que intervenga otra vez en los asuntos del mundo (1 Juan 3:8). ¡Qué diferente será la sociedad humana cuando el espíritu de codicia, corrupción y egoísmo del Diablo haya sido quitado para siempre!

Para los testigos de Jehová será un placer ayudarle a ver que la vida sin sufrimiento está muy próxima. Póngase en contacto con ellos, y con mucho gusto le darán clases bíblicas en su hogar o donde le resulte más conveniente.

 


*A menos que se indique lo contrario las citas bíblicas son tomadas de la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras. Edición de 1987

# Hallará más información en el capítulo 9, “¿Vivimos en ‘los últimos días’?”, del libro ¿Qué enseña realmente la Biblia?, editado por los testigos de Jehová.

Bibliografía usada de la Watchtower:

Con información de: ¡Despertad! 7/11 pág. 6 ¿Le importa a Dios? y pág. 8 La vida sin sufrimiento, una promesa fidedigna

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About meschareth

Meschareth. Un simple ministro, de la “buenas nuevas”. Cree sinceramente en el mensaje bíblico y ha estudiado las escritura a la luz de diversos razonamientos. Reconoce las verdades explícitas e implícitas de la Biblia y tiene el deseo de compartirlas en este espacio. Su fe en las Escrituras lo ha llevado desde hace años a predicar sus creencias en asociación de millones de cristianos por todo el mundo bajo el liderazgo de Cristo como Testigo De Jehová. Si usted está interesado en la obra de los Testigos de Jehová en Cuba, le invito a que los contacte en: Ave. 15 No. 4608. Municipio Playa. Habana. También en las calles, Salones del Reino y/o lugares de reunión. Los testigos cristianos de Jehová estarán complacidos en ayudarle a conocer el Único Dios verdadero Jehová y a su Hijo Jesucristo y así poder disfrutar de una vida con propósito y esperanza.

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