¿Estamos bajo los Diez Mandamientos?

Moisés con los Diez Mandamientos escritos en dos tablas de piedra. jw.org

Ilustración: Moisés con los Diez Mandamientos escritos en dos tablas de piedra

¿QUÉ LEYES quiere Jehová Dios que obedezcamos? ¿Tenemos que observar lo que la Biblia llama “la ley de Moisés” o, a veces, “la Ley”? (1 Reyes 2:3; Tito 3:9) A esto también se llama “la ley de Jehová,” porque Él fue quien la dio. (1 Crónicas 16:40) Moisés sencillamente entregó la Ley al pueblo.

La ley de Moisés consta de más de 600 leyes, o mandamientos individuales, y entre estos mandamientos están los 10 principales. Como dijo Moisés:“[Jehová] os mandó poner por obra, las diez palabras; y escribiólas en dos tablas de piedra.” (Deuteronomio 4:13; Éxodo 31:18, Versión Valera [1934]) Pero, ¿a quiénes dio Jehová la Ley, y con ella los Diez Mandamientos? ¿La dio a toda la humanidad? ¿Qué propósito tenía la Ley?

A ISRAEL CON UN PROPÓSITO ESPECIAL

La Ley no se dio a toda la humanidad. Jehová hizo un pacto, o acuerdo, con los descendientes de Jacob, quienes llegaron a ser la nación de Israel. Jehová dio sus leyes a esta nación solamente. La Biblia muestra esto claramente en Deuteronomio 5:1-3 y Salmo 147:19, 20.

El apóstol Pablo hizo la pregunta: “¿Por qué, pues, la Ley?” Sí, ¿con qué propósito dio Jehová su ley a Israel? Pablo contestó: “Para poner de manifiesto las transgresiones, hasta que llegara la descendencia a quien se había hecho la promesa . . . Por consiguiente la Ley ha venido a ser nuestro tutor [o maestro] que nos conduce a Cristo.” (Gálatas 3:19-24) El propósito especial de la Ley fue proteger y guiar a la nación de Israel de modo que aquella nación estuviera preparada para aceptar a Cristo cuando éste llegara. Los muchos sacrificios que la Ley exigía recordaban a los israelitas que ellos eran pecadores que necesitaban un Salvador.(Hebreos 10:1-4)

“CRISTO ES EL FIN DE LA LEY”

Por supuesto, Jesucristo fue aquel Salvador prometido, como lo proclamó el ángel cuando Jesús nació. (Lucas 2:8-14) Por eso, cuando Cristo vino y dio su vida perfecta en sacrificio, ¿qué le sucedió a la Ley? Fue quitada. “Ya no estamos bajo tutor,” explicó Pablo. (Gálatas 3:25) La remoción de la Ley fue un alivio para los israelitas. Esta había mostrado que ellos eran pecadores, porque ninguno de ellos había podido guardar aquella Ley perfectamente. “Cristo por compra nos libró de la maldición de la Ley,”dijo Pablo. (Gálatas 3:10-14) De modo que la Biblia también dice: “Cristo es el fin de la Ley.(Romanos 10:4; 6:14)

La Ley en realidad sirvió de barrera o “muro” entre los israelitas y otros pueblos que no se hallaban bajo ella. Sin embargo, por el sacrificio de su vida Cristo “abolió . . . la Ley de mandamientos que consistía en decretos, para crear de los dos pueblos [los israelitas y los no israelitas] en unión consigo mismo un solo hombre nuevo.” (Efesios 2:11-18) En cuanto a la acción que Jehová Dios mismo tomó respecto a la ley de Moisés, leemos: “Bondadosamente nos perdonó todas nuestras ofensas y borró el documento manuscrito contra nosotros, que consistía en decretos [entre ellos los Diez Mandamientos] y que estaba en oposición a nosotros [porque condenaba como pecadores a los israelitas]; y El lo ha quitado del camino clavándolo al madero de tormento.” (Colosenses 2:13, 14) Así, con el sacrificio perfecto de Cristo se puso fin a la Ley.

No obstante, algunos dicen que la Ley está dividida en dos partes: Los Diez Mandamientos, y las demás leyes. Las demás leyes, dicen, son lo que terminó, pero los Diez Mandamientos permanecen. Sin embargo, esto no es cierto. En su Sermón del Monte, Jesús citó de los Diez Mandamientos así como de otras partes de la Ley y no hizo distinción alguna entre estas cosas. Así Jesús mostró que la ley de Moisés no estaba dividida en dos partes.(Mateo 5:21-42)

Note, también, lo que por inspiración de Dios escribió el apóstol Pablo: “Ahora hemos sido desobligados de la Ley.” ¿Fue solo de las leyes que no fueran los Diez Mandamientos de lo que quedaron desobligados los judíos? No, porque Pablo pasa a decir: “Realmente no hubiera llegado yo a conocer el pecado si no hubiese sido por la Ley; y, por ejemplo, no hubiera conocido la codicia si la Ley no hubiese dicho: ‘No debes codiciar.’”(Romanos 7:6, 7; Éxodo 20:17) Puesto que “No debes codiciar” es el último de los Diez Mandamientos, está claro que los israelitas fueron desobligados de los Diez Mandamientos también.

¿Significa esto que la ley de guardar un sábado o Día de Descanso semanal, que es el cuarto de los Diez Mandamientos, también fue quitado? Sí. Lo que la Biblia dice en Gálatas 4:8-11 y Colosenses 2:16, 17 muestra que los cristianos NO están bajo la ley de Dios dada por Moisés a los israelitas, con su requisito de guardar el Día de Descanso semanal y observar otros días especiales del año. De Romanos 14:5 también se puede ver que NO es un requisito cristiano guardar un sábado o Día de Descanso semanal.

LEYES QUE APLICAN A LOS CRISTIANOS

LOS DIEZ MANDAMIENTOS

 1. “Yo soy Jehová tu Dios … No debes tener otros dioses contra mi rostro.

2. “No debes hacerte una imagen tallada ni una forma parecida a cosa alguna que esté en los cielos arriba o que esté en la tierra debajo o que esté en las aguas debajo de la tierra. No debes inclinarte ante ellas ni ser inducido a servirlas …

3. “No debes tomar el nombre de Jehová tu Dios de manera indigna …

4. “Acordándote del día del sábado para tenerlo sagrado, seis días has de prestar servicio y tienes que hacer todo tu trabajo. Pero el séptimo día es un sábado a Jehová tu Dios. No debes hacer ningún trabajo, tú, ni tu hijo, ni tu hija …

5. “Honra a tu padre y a tu madre para que resulten largos tus días sobre el suelo que Jehová tu Dios te da.

6. “No debes asesinar.

7. “No debes cometer adulterio.

8. “No debes hurtar.

9. “No debes dar testimonio falsamente como testigo contra tu semejante.

10. “No debes desear la casa de tu semejante. No debes desear la esposa de tu semejante, ni su esclavo, ni su esclava, ni su toro, ni su asno, ni cosa alguna que pertenezca a tu semejante”.—Éxodo 20:2-17.

¿Quiere decir esto que, puesto que los cristianos no están bajo los Diez Mandamientos, no tienen que observar leyes algunas?  De ningún modo. Jesús introdujo un “nuevo pacto,” basado en un mejor sacrificio, el de su propia vida humana perfecta . Los cristianos llegan a estar bajo este nuevo pacto y están sujetos a leyes cristianas. (Hebreos 8:7-13; Lucas 22:20) Muchas de estas leyes han sido tomadas de la ley de Moisés. Esto no es inesperado ni poco usual. Una cosa similar suele suceder cuando un nuevo gobierno toma el control de un país. La constitución que hubiera habido bajo el gobierno anterior pudiera ser cancelada y reemplazada, pero la nueva constitución puede retener muchas de las leyes de la anterior. De manera similar, el pacto de la Ley tuvo fin, pero el cristianismo adoptó muchas de sus leyes y principios fundamentales.

Note que así es, al leer los Diez Mandamiento copiados en el recuadro, y entonces compararlos con las siguientes leyes y enseñanzas cristianas: “Es a Jehová tu Dios que tienes que adorar.” (Mateo 4:10; 1 Corintios 10:20-22) “Guárdense de los ídolos.” (1 Juan 5:21; 1 Corintios 10:14) “Padre nuestro que estás en los cielos, santificado [no tratado de manera indigna] sea tu nombre.” (Mateo 6:9) “Hijos, sean obedientes a sus padres.” (Efesios 6:1, 2) Y la Biblia indica claramente que el asesinato, el cometer adulterio, el robar, el mentir y el codiciar también están contra las leyes que hay para los cristianos.(Revelación 21:8; 1 Juan 3:15; Hebreos 13:4; 1 Tesalonicenses 4:3-7; Efesios 4:25, 28; 1 Corintios 6:9-11; Lucas 12:15; Colosenses 3:5)

Aunque a los cristianos no se les manda guardar un Día de Descanso semanal, de ese arreglo aprendemos algo. Los israelitas descansaban de manera literal, pero los cristianos tienen que descansar de manera espiritual. ¿Cómo? Por fe y obediencia los cristianos verdaderos dejan de hacer obras egoístas. Entre estas obras egoístas están los esfuerzos por establecer su propia justicia. (Hebreos 4:10) Este descanso espiritual no se observa un solo día por semana, sino durante los siete días. El requisito de la ley del sábado literal de apartar un día para los intereses espirituales protegía a los israelitas de usar egoístamente todo su tiempo en la búsqueda de su propia ventaja material. La aplicación de este principio cada día en sentido espiritual es más eficaz aún como protección contra el materialismo.

Por eso, a los cristianos se les insta a ‘cumplir la ley del Cristo,’más bien que a observar los Diez Mandamientos. (Gálatas 6:2) Jesús dio muchos mandatos e instrucciones, y al obedecerlos estamos observando o cumpliendo la ley de él. En particular, Jesús recalcó la importancia del amor. (Mateo 22:36-40; Juan 13:34, 35) Sí, el amar a otros es una ley cristiana. Es el fundamento de la entera ley de Moisés, como dice la Biblia: “Toda la Ley queda cumplida en un dicho, a saber: ‘Tienes que amar a tu prójimo como a ti mismo.’”(Gálatas 5:13, 14; Romanos 13:8-10)

La ley dada mediante Moisés, con sus Diez Mandamientos, era un cuerpo de leyes justo que había venido de Dios. Y aunque hoy no estamos bajo aquella ley, reconocemos que los principios divinos envueltos en ella son de gran valor. Si los estudiamos, nuestro aprecio al gran Legislador, Jehová Dios, aumentará. Pero especialmente debemos estudiar y aplicar en nuestra vida las leyes y enseñanzas cristianas. El amor a Jehová nos impulsará a obedecer todo lo que él ahora requiere de nosotros.(1 Juan 5:3)


*A menos que se indique lo contrario las citas bíblicas son tomadas de la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras. Edición de 1987
Bibliografía usada de la Watchtower:

Con información del libro: Usted puede vivir para siempre en el paraíso en la Tierra cap. 24 págs. 203-207 ¿Estamos bajo los Diez Mandamientos?

About meschareth

Meschareth. Un simple ministro, de la “buenas nuevas”. Cree sinceramente en el mensaje bíblico y ha estudiado las escritura a la luz de diversos razonamientos. Reconoce las verdades explícitas e implícitas de la Biblia y tiene el deseo de compartirlas en este espacio. Su fe en las Escrituras lo ha llevado desde hace años a predicar sus creencias en asociación de millones de cristianos por todo el mundo bajo el liderazgo de Cristo como Testigo De Jehová. Si usted está interesado en la obra de los Testigos de Jehová en Cuba, le invito a que los contacte en: Ave. 15 No. 4608. Municipio Playa. Habana. También en las calles, Salones del Reino y/o lugares de reunión. Los testigos cristianos de Jehová estarán complacidos en ayudarle a conocer el Único Dios verdadero Jehová y a su Hijo Jesucristo y así poder disfrutar de una vida con propósito y esperanza.
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10 Responses to ¿Estamos bajo los Diez Mandamientos?

  1. midiela says:

    Hola hermano te escribo para mostrarte que no todo lo que crees que está bien lo está para Jehová yo estoy dispuesta a cambiar mis creencias si las hallare erróneas, espero que tú también ya que Dios quiere eso de nosotros. En apocalipsis 14:6,7 dice “vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno (es eterno el mismo desde el principio y no cambia) para predicarlo a todos los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo diciendo a gran voz temed a Dios y dadle gloria porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas.” Dios quiere que lo adoremos y que lo reconozcamos como creador como dice en Apocalipsis 4:11 “Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas.” Dios instituyó antes del pecado el sábado y antes de que hubieran judíos como se expresa en Génesis 2:1-3 “Así quedaron terminados los cielos y la tierra y todo su ejército. Y para el día séptimo Dios vio terminada su obra que había hecho, y procedió a descansar en el día séptimo de toda su obra que había hecho. Y Dios procedió a bendecir el día séptimo y a hacerlo sagrado, porque en él ha estado descansando de toda su obra que Dios ha creado con el propósito de hacer.” Dios no solo bendijo el sábado sino también lo hizo sagrado y Él mismo lo descansó, ¿si Jehová Dios descansó el sábado como nosotros no lo haremos?. Jesús enfatizó el sábado en el Nuevo Testamento al decir en Marcos 2:27,28 “De modo que siguió diciéndoles: “El sábado vino a existir por causa del hombre, y no el hombre por causa del sábado; así es que el Hijo del hombre es Señor hasta del sábado”.” También Jesús guardó el sábado conforme a su costumbre Lucas 4:16 “Y vino a Nazaret, donde había sido criado; y, según su costumbre en día de sábado, entró en la sinagoga, y se puso de pie para leer.” Usted pudiera pensar que Jesús lo hizo porque era judío, pero él fue nuestro ejemplo como lo dice 1 Juan 2:4-6 El que dice: “Yo he llegado a conocerlo”, y sin embargo no está observando sus mandamientos, es mentiroso, y la verdad no está en esta [persona]. Pero cualquiera que sí observa su palabra, verdaderamente en esta [persona] el amor a Dios ha sido perfeccionado. En esto tenemos el conocimiento de que estamos en unión con él. El que dice que permanece en unión con Él está obligado él mismo también a seguir andando así como anduvo aquel. Es necesario notar que todos nosotros gentiles somos incircuncisos según la carne, pero al guardar las ordenanzas de la ley nos es tenida la incircuncisión por circuncisión y somos tenidos también como judíos Romanos 2;26-29 “Por eso, si el incircunciso guarda los justos requisitos de la Ley, su incircuncisión será contada por circuncisión, ¿no es verdad? Y el incircunciso, que lo es por naturaleza, al llevar a cabo la Ley, te juzgará a ti, que, teniendo su código escrito y la circuncisión, eres trasgresor de ley. Porque no es judío el que lo es por fuera, ni es la circuncisión la que está afuera en la carne. Más bien, es judío el que lo es por dentro, y [su] circuncisión es la del corazón por espíritu, y no por un código escrito. La alabanza de ese viene, no de los hombres, sino de Dios”. Romanos 10:4 dice que “el fin de la ley es Cristo”, ¿quiere decir que la ley ha terminado o estamos interpretando mal las Sagradas Escrituras?: “Fin”, en este versículo, quiere decir “propósito” u “objeto, objetivo”, así como en Santiago 5:11. El significado es claro: conducir a los hombres a Cristo donde encuentran justicia es el objetivo, propósito o fin de la ley. Gálatas 3:13 dice que somos redimidos de la maldición de la ley ¿querrá decir esto que la ley es una maldición, y que ya fuimos librados de esta? No, la maldición de la ley es la muerte (Romanos 6:23). Cristo gustó la muerte por todos (Hebreos 2:9). Por tanto él nos redimió de la maldición de la ley (la muerte), y en su lugar nos proporciona vida eterna, Cristo abolió nuestra condena (la muerte) pero no nuestra responsabilidad ante la ley. ¿No enseña Colosenses 2:14-17 que la ley de Dios quedó abolida en la cruz? Respuesta: No, estos dos pasajes se refieren a la ley de los decretos o de las ordenanzas, o sea la ley de Moisés, que era la ley ceremonial, la cual gobernaba el sistema de sacrificios y el sacerdocio. Todas estas ceremonias y este ritual prefiguraban la cruz y dejaron de tener vigencia en ocasión de la muerte de Cristo, pues Dios había añadido la ley de Moisés “hasta que viniese la simiente (Cristo)” Gálatas 3:19,16. Aquí no podía estar envuelta la ley de Dios, pues Pablo habló de ella como santa, justa y buena, muchos años después de la cruz (Romanos 7: 7,12). Romanos 8:7-9 nos dice: “porque el tener la mente puesta en la carne significa enemistad con Dios, porque esta no está sujeta a la ley de Dios, ni, de hecho, lo puede estar. Por eso los que están en armonía con la carne no pueden agradar a Dios. Sin embargo, ustedes no están en armonía con la carne, sino con el espíritu, si es que el espíritu de Dios verdaderamente mora en ustedes. Pero si alguien no tiene el espíritu de Cristo, este no le pertenece.”
    Aquí te muestro una tabla que compara a las dos leyes:
    La ley de Moisés La ley de Dios
    Llamada la ley de Moisés (Lucas 2:22)………………………………………………………………..Llamada ley de Jehová (Isaías 5:24)
    Llamada la ley… en orden a ritos (Efesios 2:15)……………………………………………………Llamada la “ley real” (Santiago 2:8)
    Escrita por Moisés en un libro(2 Crónicas 35:12)……………………..……Escrita por Dios sobre piedra (Éxodo 31:18; 32:16)
    Colocada a un lado del arca (Deuteronomio 31:26)………………………………………..Colocada dentro del arca (Éxodo 40:20)
    Terminó en la cruz (Efesios 2:15)………………………………………………………………..Permanecerá para siempre (Lucas 16:17)
    Añadida por causa del pecado (Gálatas 3:19)……………………………………………………Señala el pecado (Romanos 7:7; 3:20)
    Contraria a nosotros (Colosenses 2:14)……………………………………………………………….………..….No es gravosa (1 Juan 5:3)
    No juzga a nadie (Colosenses 2:14-16)……………………………………………….………Juzga a todo el mundo (Santiago 2:10-12)
    Carnal (Hebreos 7:16)……………………………………………………………………………….……………………Espiritual (Romanos 7:14)
    No perfeccionó a nadie (Hebreos 7:19)……………………………………………………………………………………Perfecta (Salmo 19:7)

    Cuando nos dice que el resumen de la ley es Amor al prójimo y a Dios no quiere decir que la ley no tiene importancia porque un maestro al terminar la clase y dar un resumen no quiere decir que el resto de la clase no tenga importancia al contrario recalca lo que con anterioridad expuso más ampliamente, por eso el resumen no anula lo anteriormente citado sino lo recalca. Los Diez mandamientos dependen de estos dos mandamientos como nuestros diez dedos cuelgan de nuestras dos manos, son inseparables. El amor a Dios hace que la observancia de los primeros cuatro mandamientos (que se refieren a nuestra relación con Dios) sea un placer. Y el amor al prójimo hace que observar los últimos seis (que conciernen a nuestros semejantes), sea un gozo. Cuando en realidad amamos a una persona, cumplir con sus órdenes nos resulta un gozo. Jesús dijo: “Si me amáis guardad mis mandamientos “(Juan 14:15). Es imposible amar al Señor y no guardar sus mandamientos, porque la Palabra de Dios dice: “Este es el amor de Dios, que guardemos sus mandamientos, y sus mandamientos no son gravosos” (1 Juan 5:3). “Él que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él” (1 Juan 2:4). Tú dices que la ley fue añadida en el Sinaí pero el pecado vino desde antes y que es el pecado, transgresión de la ley.

    Que Dios te bendiga y te guarde y que su gracia pueda estar contigo desde ahora y para siempre y que la verdad siempre venza en nuestras vidas.

    • meschareth says:

      Realmente, este es un tema que para los judíos de tiempos bíblicos no era cosa nueva ni problemática. Pero, sin dudas, ha dedicado a muchos desde el principio del cristianismo a examinar con cuidado y suma atención.

      Quizás, el primer problema con la ley judía(ley de Moisés que incluyen los 10 mandamientos) y los nuevos cristianos fue el que presentaron Pablo y Bernabé ante los ancianos cristianos de Judea, el mismo se narra en Hechos 15:3-29.

      Allí se habla primero de “las muchas cosas que Dios había hecho por medio de ellos [Pablo y Bernabé]” entre las naciones, no los judíos. Y se agrega que ‘algunos de los de la secta de los fariseos que habían creído se levantaron de sus asientos y dijeron: “Es necesario circuncidarlos y ordenarles que observen la ley de Moisés”.’ Note aquí que no era solo el tema de la circuncisión lo que preocupaba, también los cristiano judaizantes proveniente de entre los fariseos querían ‘ordenarles a los cristianos de las naciones(gentiles) que observaran la Ley de Moisés’ Es decir, querían hacer observar la Ley en todo sus aspectos. La discusión llevo a un concilio cristiano de profundo estudio de las Sagradas Escrituras. Y a que se tomaran decisiones inspiradas de Dios para solucionar el problema.

      El relato dice y cito: ‘Y los apóstoles y los ancianos se reunieron para ver acerca de este asunto. Ahora bien, cuando se hubo disputado mucho, se levantó Pedro y les dijo: “Varones, hermanos, bien saben ustedes que desde los primeros días Dios hizo de entre ustedes la selección de que, por mi boca, gente de las naciones oyera la palabra de las buenas nuevas y creyera; y Dios, que conoce el corazón, dio testimonio dándoles el espíritu santo, así como nos lo dio también a nosotros. Y no hizo ninguna distinción entre nosotros y ellos, sino que purificó los corazones de ellos por fe. Ahora, pues, ¿por qué están ustedes poniendo a Dios a una prueba, imponiendo sobre el cuello de los discípulos un yugo que ni nuestros antepasados ni nosotros fuimos capaces de cargar? Por el contrario, confiamos en ser salvados mediante la bondad inmerecida del Señor Jesús de la misma manera como esa gente también”.’(Hechos 15:6-11)

      Note usted estas palabras de Pedro:Dios, que conoce el corazón, dio testimonio dándoles el espíritu santo [a los creyentes no judíos de las naciones], así como nos lo dio también a nosotros. Y no hizo ninguna distinción entre nosotros y ellos, sino que purificó los corazones de ellos por fe. Ahora, pues, ¿por qué están ustedes poniendo a Dios a una prueba, imponiendo sobre el cuello de los discípulos un yugo[Ley de Moisés] que ni nuestros antepasados ni nosotros fuimos capaces de cargar? Ósea, que Pedro, no estaba de acuerdo por lo que había visto de parte de Dios, que se impusiera el yugo de la Ley de Moisés a los nuevos creyentes. Y aclaró que no mediante la observancia de la Ley de Moisés, los judíos (de nacimiento o prosélitos) alcanzaría salvación, sino “mediante la bondad inmerecida del Señor Jesús de la misma manera como esa gente también”

      Luego el relato agrega: “Ante aquello, toda la multitud calló, y empezaron a escuchar a Bernabé y a Pablo contar las muchas señales y portentos presagiosos que Dios había hecho mediante ellos entre las naciones.” (Hechos 15:12) para dar una conclusión inspirada terminante:
      ‘Después que cesaron de hablar, Santiago contestó, y dijo: “Varones, hermanos, óiganme. Symeón [Pedro] ha contado cabalmente cómo Dios por primera vez dirigió su atención a las naciones para sacar de entre ellas un pueblo para su nombre. Y con esto convienen las palabras de los Profetas, así como está escrito: ‘Después de estas cosas volveré y reedificaré la cabaña de David que está caída; y reedificaré sus ruinas y la erigiré de nuevo, para que los que queden de los hombres busquen solícitamente a Jehová, junto con gente de todas las naciones, personas que son llamadas por mi nombre, dice Jehová, que está haciendo estas cosas, conocidas desde la antigüedad’. Por lo tanto, es mi decisión el no perturbar a los de las naciones que están volviéndose a Dios, sino escribirles que se abstengan de las cosas contaminadas por los ídolos, y de la fornicación, y de lo estrangulado, y de la sangre. Porque desde tiempos antiguos Moisés ha tenido en ciudad tras ciudad quienes lo prediquen, porque es leído en voz alta en las sinagogas todos los sábados”.’(Hechos 15:13-21)

      ¿Entonces, cual fue la decisión de aquel primer concilio cristiano de apóstoles y ancianos?

      “No perturbar a los de las naciones que están volviéndose a Dios, sino escribirles que se abstengan de las cosas contaminadas por los ídolos, y de la fornicación, y de lo estrangulado, y de la sangre”. Y agrego que sobre Moisés, es decir la Ley, en cada ciudad habían quien lo predicaban( judíos) en sus sinagogas y no cristianos para leerla. Entonces, ¿qué enseñamos a los cristianos de hoy día, tomando en cuenta esto? Aquel consejo del siglo primero en Jerusalén da la respuesta: ‘Al espíritu santo y a nosotros mismos nos ha parecido bien no añadirles ninguna otra carga, salvo estas cosas necesarias: que sigan absteniéndose de cosas sacrificadas a ídolos, y de sangre, y de cosas estranguladas, y de fornicación. Si se guardan cuidadosamente de estas cosas, prosperarán. ¡Buena salud a ustedes!”.’(Hechos 15:28, 29)*

      Por supuesto, los consejos bíblico y los mandamientos cristianos siguieron siendo aclarados y enunciados a las congregaciones. Pero el tema de la Ley de Moisés había sido zanjado ya.
      Un dato interesante es que, aun años después de la decisión sobre la circuncisión, hombres tercos que decían ser cristianos seguían creando polémica por esta cuestión. Pablo los llamó “falsos hermanos” y señaló que querían “pervertir las buenas nuevas acerca del Cristo” (Gálatas 1:7; 2:4; Tito 1:10).

      Se trataba de los judaizantes, quienes al parecer pretendían tranquilizar a los judíos y evitar que se opusieran tan ferozmente al cristianismo (Gálatas 6:12, 13). Afirmaban que el cristiano conseguía ser justo a los ojos de Dios obedeciendo las disposiciones de la Ley en asuntos como la dieta, la circuncisión y las fiestas sagradas (Colosenses 2:16).

      Como era de esperar, los partidarios de estas doctrinas no se sentían a gusto en presencia de creyentes gentiles. Por desgracia, su mala actitud se contagió a destacados discípulos de origen judío. Por ejemplo, cuando visitaron Antioquía representantes de la congregación de Jerusalén, algunos judeocristianos comenzaron a separarse de sus hermanos gentiles. El propio Pedro, que hasta entonces se había relacionado libremente con incircuncisos, llegó al punto de ni siquiera comer con ellos. Como vemos, atentó contra los principios que él mismo había defendido tiempo atrás, y por ello tuvo que recibir consejos muy enérgicos de Pablo (Gálatas 2:11-14).
      Lo que la Biblia dice en Gálatas 4:8-11 y Colosenses 2:16, 17 muestra que los cristianos no están bajo la ley de Dios dada a los israelitas, con su requisito de guardar el Día de Descanso semanal y observar otros días especiales del año. De Romanos 14:5 también se puede ver que no es un requisito cristiano guardar un sábado o Día de Descanso semanal.

      La ley mosaica no estaba dividida. En su Sermón del Monte, Jesús citó de los Diez Mandamientos así como de otras partes de la Ley y no hizo distinción alguna entre estas cosas. Así Jesús mostró que la ley de Moisés no estaba dividida en dos partes.(Mateo 5:21-42)
      El apóstol Pablo escribió: “Ahora hemos sido desobligados de la Ley.” ¿Fue solo de las leyes que no fueran los Diez Mandamientos de lo que quedaron desobligados los judíos? No, porque Pablo pasa a decir: “Realmente no hubiera llegado yo a conocer el pecado si no hubiese sido por la Ley; y, por ejemplo, no hubiera conocido la codicia si la Ley no hubiese dicho: ‘No debes codiciar.’” (Romanos 7:6, 7; Éxodo 20:17) Puesto que “No debes codiciar” es el último de los Diez Mandamientos, está claro que los israelitas fueron desobligados de los Diez Mandamientos como del resto de la Ley. Y que los cristianos no estamos bajo ninguna Ley dada a Moisés.

      *Todas las citas bíblicas han sido tomadas de la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras con Referencias. Edición de 1987

  2. labuenasemilla says:

    Creo al igual que la primera persona que comentó que a pesar de tu buen artículo el mismo esta basado simplemente en algunos textos pero olvida otros y por lo tanto no tiene suficiente fundamento. Siento que queda como que a una total libertad de hacer lo que uno quiera solo porque Cristo nos salvó, ¿me podrías decir cuales son las normas de la nueva ley que Cristo dejó? tal vez con eso pueda entenderte mejor. Gracias

    • meschareth says:

      Gracias por su comentario.

      Pienso que el artículo y que el comentario hicimos hace un buen tiempo tienen suficiente fundamento para demostrar que los cristianos no están obligados a la Ley que Dios le entregó a Israel mediante Moisés. Y el relato de Hechos 15:3-29 lo demuestra.

      Si hubo alguna vez razón y tiempo para decirles a los cristianos que debían observar la Ley de Moisés, ese fue el momento ideal donde estaban reunidas todas las razones ideales. En cambio, no se hizo. Y ¿por qué no se hizo?

      Es simple, porque no era ese el propósito de Dios. Y los cristianos de aquella ocasión, que estuvieron a cargo del estudio de la Palabra de Dios y que recibieron el espíritu santo para hacerlo, actuaron y enseñaron de acuerdo a la voluntad de Jehová Dios. En Hechos 15: 19 y 20 (RV1960) “Jacobo” que es Santiago dijo: “Por lo cual yo juzgo que no se inquiete a los gentiles que se convierten a Dios, sino que se les escriba que se aparten de las contaminaciones de los ídolos, de fornicación, de ahogado y de sangre”.

      ¿Con que no quería Jacobo que se inquietara a los cristianos? Con la circuncisión y toda la Ley. (Lea Hechos 15:5)

      Pero “Jacobo” no fue el único allí que estuvo de acuerdo en tomar esa decisión. El relato dice que allí estuvieron también “los apóstoles y a los ancianos”. (Hechos 15: 2) Y el relato además agrega al final que la decisión fue divina, no solamente de hombre estudiosos de las Escrituras. La Biblia dice que la carta que fue escrita y enviada a toda las congregaciones en parte decía:

      Los apóstoles y los ancianos y los hermanos, a los hermanos de entre los gentiles que están en Antioquía, en Siria y en Cilicia, salud. Por cuanto hemos oído que algunos que han salido de nosotros, a los cuales no dimos orden, os han inquietado con palabras, perturbando vuestras almas, mandando circuncidaros y guardar la ley, nos ha parecido bien, habiendo llegado a un acuerdo, elegir varones y enviarlos a vosotros con nuestros amados Bernabé y Pablo, hombres que han expuesto su vida por el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Así que enviamos a Judas y a Silas, los cuales también de palabra os harán saber lo mismo. Porque ha parecido bien al Espíritu Santo, y a nosotros, no imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias: que os abstengáis de lo sacrificado a ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación; de las cuales cosas si os guardareis, bien haréis. Pasadlo bien”. (Hechos 15:23-29)

      En esta ocasión para todos quedó bien claro que exigir a los cristianos que ‘guardaran la ley’ de Moisés era una “carga” ‘perturbadora’.

      Todo lo demás en las Escrituras Griegas Cristianas (NT) relacionado con este tema de la Ley de Moisés y los cristianos, debe entenderse a la luz de este suceso importante.

  3. Jorge Luis says:

    meschareth, por qué los TJ sólo condenan el uso de la sangre establecida en las leyes de Moises y lo mal interpretan al punto de dejar morir a sus propios hijos e ignoran y pisotean otros principios biblicos al mismo nivel que el uso de la sangre? Sólo el uso de la sangre traspasa toda la escritura y sigue vigente para todos los “cristianos” incluidos los TJ??? Como así, cual es su criterio para aplicar esto y aquello no? Es la Escritura un buffet de comida, sólo tomas lo que te gusta?

    Otra cosa, casualmente todas las cosas que preguntas del por qué entran en ciertas clasificaciones, biblicas y judías del Mizvot.

    • meschareth says:

      @Jorge Luis

      Bienvenido a NuevoMundo.

      Para nosotros es un placer poder responderle.

      Primeramente le recomendamos que lea los siguientes artículos: ¿Deben los cristianos observar “la Ley de Moisés”?

      Pactos descritos en la Biblia

      La salvación, la fe y las obras.
      Segundo: ¿Donde ve usted que nosotros mal interpretamos la Ley de Moisés?

      ¿Puede el cristiano alimentarse, si así lo desea, con cualquier tipo de carne animal?

      Ningún cristiano verdadero, así como sucedía en el caso de los antepasados de la nación israelita, estuvo ni esta está sujeto al pacto de la Ley dada a Moisés. (lea Deuteronomio 5:1-3; 2 Corintios 3:6)

      «[El] pacto de la Ley [solo] entre Jehová y la nación del Israel natural se celebró el tercer mes después de salir de Egipto, en el año 1513 a. E.C. (Éx 19:1.) Fue un pacto nacional: aquel que nacía israelita natural estaba bajo el pacto de la Ley por nacimiento y de este modo se encontraba en esta relación especial con Jehová. La Ley estaba dispuesta de forma ordenada, como un código, con sus estatutos agrupados. Se transmitió a través de ángeles por mano de un mediador, Moisés, y se puso en vigor en el monte Sinaí por medio del sacrificio de animales (en sustitución del mediador, Moisés). (Gál 3:19; Heb 2:2; 9:16-20.) En aquel entonces Moisés roció la mitad de la sangre de los animales sacrificados sobre el altar, luego leyó el libro del pacto al pueblo, el cual estuvo de acuerdo en obedecer, y por último roció la sangre sobre el libro y sobre el pueblo. (Éx 24:3-8.) La ley contemplaba un sacerdocio de la familia de Aarón, qohatita de la tribu de Leví. (Nú 3:1-3, 10.) El sumo sacerdocio pasó de Aarón a sus descendientes, primero a Eleazar, luego a Finehás y así sucesivamente. (Nú 20:25-28; Jos 24:33; Jue 20:27, 28.).» (Perspicacia para Comprender las Escrituras. Vol. 2, página 574)

      «Los propósitos del pacto eran: poner de manifiesto las transgresiones (Gál 3:19), conducir a los judíos a Cristo (Gál 3:24), servir de sombra de las buenas cosas por venir (Heb 10:1; Col 2:17), salvaguardar a los judíos de la religión falsa, pagana, y preservar la adoración verdadera de Jehová, así como proteger la línea de la descendencia prometida. Junto con el pacto abrahámico (Gál 3:17-19), el pacto de la Ley organizó a la nación-descendencia natural de Abrahán por medio de Isaac y Jacob.» (Perspicacia para Comprender las Escrituras. Vol. 2, página 574)

      En el caso del pacto de la ley mosaica, todos los que vivieran dentro de los límites geográficos de la nación israelita, estaban obligados a obedecerlo. No obstante, solo los israelitas naturales estaban incluidos en ese pacto.

      Los TJ somos auténticos cristianos y creemos que estamos organizados y bendecidos por Dios bajo el acuerdo de un Pacto mucho mejor que el de la Ley que fue entregado a la nación carnal de Israel por medio de Moisés. Este Pacto mejor es llamado en las Escrituras el “nuevo pacto” y tiene sus propias leyes, mandamientos, normas y principios.

      «En el siglo VII a. E.C., Jehová profetizó mediante el profeta Jeremías que habría un nuevo pacto, y dijo que no sería como el pacto de la Ley, que Israel había quebrantado. (Jer 31:31-34.) La noche antes de morir, el 14 de Nisán del año 33 E.C., cuando Jesucristo instituyó la celebración de la Cena del Señor, anunció el nuevo pacto, que sería validado por su sacrificio. (Lu 22:20.) El día quincuagésimo desde su resurrección, diez días después de ascender a su Padre, derramó sobre sus discípulos reunidos en un aposento superior de Jerusalén el espíritu santo que había recibido de Jehová. (Hch 2:1-4, 17, 33; 2Co 3:6, 8, 9; Heb 2:3, 4.)

      Las partes del nuevo pacto son, por una parte, Jehová, y, por otra, el “Israel de Dios”, es decir, los ungidos por espíritu en unión con Cristo, que forman su congregación o cuerpo. (Heb 8:10; 12:22-24; Gál 6:15, 16; 3:26-28; Ro 2:28, 29.) El nuevo pacto se pone en vigor mediante la sangre derramada de Jesucristo, el sacrificio de su vida humana, cuyo valor presentó ante Jehová después de ascender al cielo. (Mt 26:28.) Cuando Dios escoge a una persona para la llamada celestial (Heb 3:1), lo introduce en su pacto sobre la base del sacrificio de Cristo. (Sl 50:5; Heb 9:14, 15, 26.) Jesucristo es el mediador del nuevo pacto (Heb 8:6; 9:15) y el principal de la descendencia de Abrahán. (Gál 3:16.) Como Jesús es el mediador del nuevo pacto, ayuda a los que se encuentran en dicho pacto a convertirse en parte de la verdadera descendencia de Abrahán (Heb 2:16; Gál 3:29) al serles perdonados sus pecados. Jehová los declara justos. (Ro 5:1, 2; 8:33; Heb 10:16, 17.)» (Perspicacia para Comprender las Escrituras. Vol. 2, página 575)

      Quienes no forman parte del “Israel de Dios”, pero que manifiestan fe y obras del cristianismo; o sea que, se han dedicado a Dios y se han bautizado y que han recibido la esperanza de vida eterna, no en el cielo, sino en el paraíso en la Tierra, están igualmente comprometidos por amor, lealtad y fidelidad a Dios mediante Cristo a ser obedientes a los mandatos, normas y principios relacionados con el “nuevo pacto”. Todos juntos son un solo rebaño bajo el mismo pastor. (Juan 10:16) Son dos grupos unidos por la misma fe. Dos grupos: el más pequeño de “hermanos” de Cristo, los ungidos (Lucas 12:32; Mateo 25:40), y el mayor, las “otras ovejas”. (véase Zacarías 8:23). En el texto de Zacarías 8:23, se profetiza que a un hombre judío se le unen 10 de todas las naciones y lenguas.

      Tercero: Nosotros, no dejamos morir ni a nuestros hijos ni a nadie de nuestras familias. Usted esta prejuiciado y equivocado. Sobre los tratamientos médicos y la negativa de los TJ al uso de la sangre, puede informarse mejor en el sitio oficial de los TJ (http://www.jw.org/) y también visitar un muy buen articulo aquí en la plataforma Reflejos: Una defensa por una salud de calidad sin transfusiones de sangre

      Nuestra negativa al uso inapropiado de la sangre no se deriva de la Ley dada a Israel mediante Moisés. Como ya le comentamos no nos regimos por dichas leyes. Aunque si las estudiamos como palabra de Dios y extraemos diversas lecciones de ellas. El asunto de la sangre para nosotros va mucho más atrás y mucho mas adelante en el tiempo con respecto al pacto de la Ley mosaica. Si en nuestras publicaciones citamos algún texto bíblico (Levítico 7:26, 27; 17:14) tocante a la Ley es para mostrar el punto de que Jehová Dios, en cuanto al uso de la sangre, no ha cambiado de parecer a lo largo de toda una historia humana después del Diluvio.

      Jehová ordenó por primera vez a Noé y sus descendientes: “Todo animal moviente que está vivo puede servirles de alimento. Como en el caso de la vegetación verde, de veras lo doy todo a ustedes. Solo carne con su alma —su sangre— no deben comer”. (Génesis 9:3, 4; TNM) Esta es una orden, no solo hacia Noé, sus descendientes e Israel. Esta fue y es una orden a todo el género humano que devino de Noé; lo que nos incluye a todos nosotros hoy. Incluye a los cristianos verdaderos. Luego, pasando por las prohibiciones con respecto a la sangre del pacto de la Ley mosaica con la nación de Israel, llegamos al cristianismo bíblico y en Hechos 15:28, 29 nos encontramos las siguientes palabras: “Porque al espíritu santo y a nosotros mismos nos ha parecido bien no añadirles ninguna otra carga, salvo estas cosas necesarias: que sigan absteniéndose […] de sangre”.*
      Si usted acata este mandato (orden) apostólico inspirado, usted esta obedeciendo a Dios. Si no lo hace, usted no puede, sinceramente, llamarse cristiano.
      * “absteniéndose” del griego απεχεσθαι apéjomai. Este verbo significa “guardarse de”, “abstenerse de”; literalmente “negarse a uno mismo” algo u alguna cosa. Abstenerse de sangre abarca no solo no ingerirla, sino no introducirla en el cuerpo de ninguna otra manera.

      Lea el artículo: Transfusiones de sangre: Preguntas y acusaciones respondidas

      También: ¿Por qué no aceptan transfusiones de sangre los testigos de Jehová?

      Si para nosotros las Escrituras fuese un buffet de comidas donde tomamos lo que nos gusta, creo que usted no nos estaría juzgando y criticando injustamente por negarnos a las transfusiones de sangre, siendo estas tan populares y aceptadas, hubiéramos escogido como usted y miles de millones no obedecer el mandato de Hechos 15:28, 29. Eso a la vista de las mayorías sería algo mas ‘gustable’.

      Ahora, a la cristiandad, sí que le pega eso. Han hecho de la Biblia más que un buffet; la han convertido en una especie de instrumento musical. Las comidas en los buffet ya están elaboradas, las tomas si te gustan o las dejas. Pero para la cristiandad, el que la Biblia sea como un instrumento musical le ha servido al elaborar sus propias ‘melodías hipnotizantes’ con las que han envuelto a millones de personas en la adoración falsa y alejada de Jehová. Cada cual ha sacado su ‘musiquita’ mezclado paganismos y algunas verdades a medias hasta establecer doctrinas torcidas y mentiras como la trinidad, el purgatorio, el infierno de fuego, la inmortalidad del alma, la navidad, el Halloween, el domingo de pascua, entre otras. Y además, con engaños y tetras mediante mandatos exclusivos de la ley mosiaca (que solo era para la nación de Israel) le sacan el dinero y las posiciones materiales mediante diezmo ilícitos a los feligreses desposeídos de la verdad al respecto. Y se han inventado un sistema de castas mediante nombramientos y títulos ilegales a la vista de Dios y de Cristo. muchos de estos también de origen paganos.

      Los TJ escogemos ciertamente lo que nos gusta, sí: Servir a Jehová Dios. Pero como el manda en su palabra , no como le gustaría al hombre imperfecto que se deja llevar por sus inclinaciones pecaminosas.

      Saludos y paz.

  4. Jorge Luis says:

    Creo que nuestro amigo se refiere a la “ley” como los 613 Mitzvot de la Torah, pero hasta en ese se equivoca, porque Sí existe una división y muy marcada:

    Zeraim (זְרָעִים, “semillas”): preceptos relacionados con el trabajo de la tierra.
    Mo’ed (מוֹעֵד, “festividades”): leyes sobre festividades, shabat y ayunos.
    Nashim (נָשִׁים, “mujeres”): preceptos referentes a la vida matrimonial.
    Nezikín (נְזִיקִין, “daños y perjuicios”): compila la halajá referente al derecho civil y comercial.
    Kodashim (קֳדָשִׁים, “santidades”): leyes religiosas sobre el Templo de Jerusalén
    Teharot (טְהָרוֹת, “purificación”): preceptos referentes a la purificación ritual del cuerpo (Nidá).

    En donde entrara lo relacionado con la abstención de sangre, porque sólo escoger ese principio?

    • meschareth says:

      @Jorge Luis

      Nuevamente saludos.

      Los más de 600 מצות (mitzvot) que mediante Moisés entregara Jehová Dios a la nación de Israel eran parte de todo ese pacto de leyes. Esta Ley no estaba dividida en ninguna sección. Que posteriormente, los escribas la dividieran para hacer de sus uso algo mas diferenciado, no es prueba de que hubiera sido entregada de forma subdividida. Además, a lo que hace referencia este articulo es a la demostración evidente de que los cristianos NO estamos bajo los diez mandamientos; y de que la Ley NO estaba dividida en parte alguna para concluir que existía una Ley ceremonial y otra moral.

      La ley mosaica no estaba dividida. En su Sermón del Monte, Jesús citó de los Diez Mandamientos así como de otras partes de la Ley y no hizo distinción alguna entre estas cosas. Así Jesús mostró que la ley de Moisés no estaba dividida en dos partes.(Mateo 5:21-42)

      El apóstol Pablo escribió: “Ahora hemos sido desobligados de la Ley.” ¿Fue solo de las leyes que no fueran los Diez Mandamientos de lo que quedaron desobligados los judíos? No, porque Pablo pasa a decir: “Realmente no hubiera llegado yo a conocer el pecado si no hubiese sido por la Ley; y, por ejemplo, no hubiera conocido la codicia si la Ley no hubiese dicho: ‘No debes codiciar.’” (Romanos 7:6, 7; Éxodo 20:17) Puesto que “No debes codiciar” es el último de los Diez Mandamientos, está claro que los israelitas fueron desobligados de los Diez Mandamientos como del resto de la Ley. Y que los cristianos no estamos bajo ninguna Ley dada a Moisés.

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