Un Día de Descanso-parte I

Saludos a todos los que leen y comentan en este Blog.

El descanso;  ha sido siempre  anhelado por los que trabajan , sobre todo, para reponer fuerzas. Los calendarios del mundo entero prescriben días de descanso. Pero se ha preguntado usted, ¿cómo surgió la idea de guardar días de descanso? ¡Veámos!

Recién empieza la semana y, ayer lunes, para muchos en el mundo, quizás fue el primer día de la misma. Para otros, puede que haya empezado el domingo y que el sábado haya sido un día de descanso e importante en sus vidas. Independientemente de lo que usted acepte, existen varias cuestiones al respecto que merecen una consideración. Por ejemplo: ¿Cuándo y cómo se comenzó a dividir el tiempo en semanas y días? ¿De cuántos días se han compuesto las semanas? ¿Qué sabemos del día de descanso que se menciona en la Biblia? ¿Qué nos aporta la Biblia sobre este asunto?

La semana y sus dias

En  la actualidad y desde hace siglos es bien común llamar a los días de la semana por nombre a cada uno. Así pues, tenemos un domingo, un  lunes, un martes , un miércoles hasta llegar a un sábado. No obstante, esto no fue así siempre. No siempre los días tuvieron nombres.  Hagamos un poquito de investigación.

Temprano en su historia el hombre comenzó a contar sus días en ciclos de siete. Al hacer esto siguió el ejemplo de su Creador, quien procedió a coronar sus seis días de creación con un séptimo período también llamado día. Noé contó los días en ciclos de siete. En hebreo, “semana” se refiere literalmente a una unidad o período séptuplo. (Génesis 2:2, 3; 8:10, 12; 29:27.)*

Efectivamente, desde su existencia misma,  los seres humanos hemos estado dividiendo el tiempo en minutos, horas, días, semanas, meses y años. Por ejemplo,  La división del día en 24 horas se remonta a Egipto. La división moderna de la hora en 60 minutos se originó de las matemáticas babilonias, un sistema sexagesimal (basado en el número 60). En las Escrituras Hebreas no se menciona ninguna división en horas#. En vez de dividir el día en horas específicas, las Escrituras Hebreas usan expresiones como “mañana”, “mediodía” y “atardecer” para indicar el tiempo. (Génesis 24:11; 43:16; Deuteronomio 28:29; 1 Reyes. 18:26.) La noche se dividía en tres períodos llamados “las vigilias de la noche” (Salmos 63:6), dos de las cuales se mencionan específicamente en la Biblia: “la vigilia intermedia de la noche” (Jue. 7:19) y “la vigilia matutina”. (Éxodo 14:24; 1 Samuel 11:11.)

Con todo, en las Escrituras Griegas Cristianas se menciona “hora” con frecuencia. (Juan 12:23; Mateo 20:2-6.) Las horas se contaban desde la salida del Sol, o alrededor de las 6.00 de la mañana. La Biblia menciona la “hora tercera”, que sería aproximadamente las 9.00 de la mañana. Se menciona la “hora sexta” como el tiempo en que una oscuridad cayó sobre Jerusalén cuando Jesús fue fijado en el madero. Esto correspondería a las 12 del mediodía para nosotros. Se declara que Jesús expiró en el madero de tormento “cerca de la hora nona”, o a eso de las 3.00 de la tarde. (Marcos 15:25; Lucas 23:44; Mateo 27:45, 46.)

En nuestros días, contamos con relojes muy precisos y hasta medimos el tiempo en segundos.  Hoy tenemos una noción mas exacta y científica del tiempo; por lo que, además,  hemos generalizado una forma de medirlo estándar a todo el planeta.  Y aunque algunas culturas, aun no guían su vida por el actual  y vigente llamado calendario Gregoriano, si reconocen que es el oficial para todo en el mundo.

Schab·báth: Antes de Moisés

La palabra hebrea “semana” (scha·vú·aʽ) significa literalmente una unidad o período séptuplo. La palabra griega sáb·ba·ton, a su vez, se deriva del vocablo hebreo para sábado (schab·báth). Schab·báth se derivadel verbo hebreo scha·váth, que significa “descanso; cesación”.

Como se dijo en el segundo párrafo de este artículo; el contar los días en ciclos de siete se remonta a los comienzos de la historia del hombre. El precedente para tal división del tiempo lo puso Jehová Dios, al dividir su período de trabajo creativo en seis días o unidades de tiempo, coronados por un séptimo día de descanso. (Gé 2:2, 3.) Después de esto, la siguiente referencia a un ciclo de siete días se menciona con relación a Noé en el tiempo del Diluvio, pero nada se dice acerca de un día séptimo de descanso. (Génesis 7:4, 10; 8:10, 12.) En Padán-aram y en Filistea se observaban períodos de siete días en relación con las bodas. (Génesis 29:27, 28; Jueces 14:12, 17.) También se observó un período de siete días en el funeral de Jacob. (Génesis 50:10.) Sin embargo, el registro bíblico no indica que estos períodos de siete días se ajustaran a una estructura semanal, empezando regularmente con un día específico seguido de otros períodos comparables de siete días.

En otras culturas antiguas, los periodos de tiempos fueron divididos muchas veces a conveniencia de los hombres en sus propias tierras, regiones o países. Se hacia esto fundamentalmente, para coincidir con los ciclos de la luna o de las estaciones del año, además,  con los tiempos de cosechas y adoración a sus dioses. La exactitud de estos ciclos era muy relativa, ya que un mes lunar dura veintinueve o treinta días, por tanto no era posible contar ciclos completos consecutivos de siete días.  Por otra parte, en países como Egipto habían espacios de tiempo que eran  de 10 días y no de 7. En Génesis 24:55aparece una referencia temprana a un período de diez días. En el antiguo Egipto el tiempo se dividía en ciclos de diez días (tres de ellos cada mes), y, como es natural, los israelitas se familiarizaron con esta división durante su larga estancia en Egipto. Pero eso, para los israelitas de aquel entonces estaba a punto de cambiar.

Schab·báth: Desde Moisés

Bajo la Ley.Junto con las instrucciones sobre la Pascua, por primera vez encontramos una orden divina que requería la observancia de un período específico de siete días. Este período fue la fiesta anual de las tortas no fermentadas que después celebraron los israelitas a continuación de la Pascua. Tanto el primer día como el séptimo o último tenían que ser días schab·báth o de descanso. (Éxodo 12:14-20; 13:6-10.)

Instauración del día del sábado.Sin embargo, después de la inauguración de esta semana especial, durante aproximadamente el primer mes del éxodo de los israelitas de Egipto, no se hace mención de ninguna observancia semanal que finalizara con un séptimo día de descanso. Pero después del día quince del segundo mes de su salida de Egipto, Jehová comenzó a proveer el maná, y dio por primera vez instrucciones respecto a que se observara regularmente el sábado cada siete días. (Éxodo 16:1, 4, 5, 22-30.) Tal observancia del sábado resultó en una división semanal de días consecutiva, sin relación alguna con los meses lunares. A este respecto, Dios formuló más tarde un decreto incluido en el pacto de la Ley dado a la nación de Israel mediante Moisés. (Éxodo 20:8-11; Dt 5:12-15.)

Períodos de fiesta. Por supuesto, había ciertos períodos de fiesta estipulados en la Ley que duraban siete días y que no empezaban o terminaban necesariamente a la par con la semana normal encabezada por el sábado. Empezaban en un día señalado del mes lunar, de modo que cada año el día inicial caía en un día diferente de la semana. Este era el caso de la fiesta de las tortas no fermentadas, que iba después de la Pascua y se celebraba del 15 al 21 de Nisán o Abib (nombre de un mes judío que abarca entre marzo y abril), y de la fiesta de las cabañas, que se celebraba del 15 al 21 de Etanim( otro mes judío entre septiembre y octubre). La fiesta de las semanas, o Pentecostés, también se basaba en un cálculo de siete semanas más un día, pero las siete semanas se empezaban a contar el 16 de Nisán, por lo que no siempre coincidían con las semanas normales que terminaban en un sábado. (Éxodo 12:2, 6, 14-20; Levítico 23:5-7, 15, 16; Deuteronomio 16:9, 10, 13.)

Para poder entender bien todo este asunto de cómo los judíos llevaban sus vidas en aquel ambiente político-socio-religioso a través del tiempo, el lector ha de saber que:

Para los Israelitas de la antigüedad, los días de la semana no recibían nombre, sino que simplemente eran designados por número. Para aquel entonces, se decía primer día, segundo día, tercer día hasta llegar al séptimo día. Es a este séptimo día al que se le llamaba día del schab·báth  o día de descanso. Por ende, a el séptimo día, se le llamó “sábado”. (Éx 20:8.) En los días de Jesús y sus apóstoles todavía se seguía ese método, si bien a la víspera del sábado se la llegó a llamar el día de la “Preparación”. (Mateo 28:1; Hechos 20:7; Marcos 15:42; Juan 19:31.)

El sábado se conmemoraba como un día sagrado (Deuteronomio 5:12), un día de descanso y de regocijo para todos —israelitas, siervos, residentes forasteros y animales—, en el que se cesaba de todo trabajo. (Isaías 58:13, 14; Oseas 2:11; Éxodo 20:10; 34:21; Deuteronomio 5:12-15; Jeremías 17:21, 24.) Se hacía una ofrenda quemada especial, junto con ofrendas de grano y de libación, además de la “ofrenda quemada constante” que se presentaba a diario. (Números 28:9, 10.) Se reponía el pan de la proposición en el santuario, y una nueva división de sacerdotes se encargaba de sus deberes. (Levítico 24:5-9; 1Crónicas 9:32; 2Crónicas 23:4.) Los deberes de los sacerdotes no sufrían en sábado variación alguna. (Mateo 12:5.) E incluso se circuncidaba a los niños en sábado si coincidía con el octavo día desde su nacimiento. (Juan 7:22; Levítico 12:2, 3)

Existieron dentro de Israel, períodos de siete días y de siete años.

Debido a la importancia que el pacto de la Ley concedía al sábado, es decir, el séptimo día, la palabra “sábado” se utilizaba comúnmente para representar toda la semana de siete días. (Levítico 23:15, 16.) También se utilizaba para referirse al séptimo año, que era un año sabático de descanso para la tierra. Y también representaba todo el período de siete años o la semana de años que finalizaba en un año sabático. (Levítico 25:2-8.)

Tanto el séptimo día semanal regular y los días o “convocaciones santas” que estaban relacionados con las fiestas, eran sábados. (Le 23:2.) En términos generales, el sábado semanal era más restrictivo, no podía hacerse ningún trabajo, fuese fatigoso o de otra clase (excepto en el santuario). Hasta estaba prohibido recoger leña o encender fuego. (Número 15:32-36; Éxodo 35:3.) También se restringían los viajes en día de sábado basándose, al parecer, en las palabras de Éxodo 16:29. El Día de Expiación era igualmente un período de descanso de toda clase de trabajo. (Levítico 16:29-31; 23:28-31.) Sin embargo, en los días de la convocación santa de las fiestas no se efectuaba trabajo fatigoso ni se participaba en actividades comerciales, pero estaba permitido cocinar, hacer preparativos para la fiesta, etc. (Éxodo 12:16; Levítico 23:7, 8, 21, 35, 36.)

    ‘Y Jehová siguió hablando a Moisés, y dijo: “Habla a los hijos de Israel, y tienes que decirles: ‘Las fiestas periódicas de Jehová que ustedes deben proclamar son convocaciones santas. Estas son mis fiestas periódicas: ”’Seis días podrá hacerse trabajo, pero en el día séptimo hay sábado de descanso completo, una convocación santa. No podrán hacer trabajo de ninguna clase. Es un sábado a Jehová en todos los lugares donde moren. ”’Estas son las fiestas periódicas de Jehová, convocaciones santas, que ustedes deben proclamar a sus tiempos señalados: En el primer mes, el día catorce del mes, entre las dos tardes, es la pascua a Jehová. ”’Y el día quince de este mes es la fiesta de las tortas no fermentadas a Jehová. Siete días deben comer tortas no fermentadas. En el primer día harán que se celebre una convocación santa. No podrán hacer ninguna clase de trabajo laborioso. Antes bien, tendrán que presentar una ofrenda hecha por fuego a Jehová siete días. En el día séptimo habrá una convocación santa. No podrán hacer ninguna clase de trabajo laborioso’”.(Levítico 23:1-8)

Así pues, como se ha explicado, la nación antigua de Israel tenia durante el periodo de un año varios schab·báth. E incluso, algunos días llamados schab·báth caían a continuación de otro schab·báth, o inclusive schab·báth grandes por ser dobles. Tal es el caso del día siguiente a el juicio y  la muerte de Jesús.(Juan 19:31 compare con Levítico 23:1-8)

La observación sabática de la antigua nación de Israel fue para ella, por decirlo de alguna manera, una identificación distintiva entre las naciones. No existió ninguna nación extranjera que guardara la ley o leyes que Jehová Dios entrego a Moisés y, por consiguiente, que guardara el schab·báth o sábado. Pero,  ¿qué hay de los cristianos? ¿Observaron los cristianos del siglo primero el sábado? ¿Deben los cristianos de la actualidad observar religiosamente un día de sábado? El Próximo artículo que les traiga trataré con ustedes estas cuestiones. ¡Hasta entonces!


#La palabra “hora” aparece en la Versión Reina-Valera Revisada (1904; 1934) en Daniel 3:6, 15; 4:19, 33; 5:5, vertida del arameo; no obstante, la obra Concordance, Hebrew and Chaldee Dictionary, de Strong, dice que el significado de esa palabra es “un vistazo, es decir, un momento”. Esta se traduce “momento” en la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras.


 *A menos que se indique lo contrario las citas bíblicas son tomadas de la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras. Edición de 1987

Bibliografía usada de la Watchtower:

Perspicacia para comprender las Escrituras Volumen 2 pág. 880 y 992

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Acerca de meschareth

Meschareth. Un simple ministro, de la “buenas nuevas”. Cree sinceramente en el mensaje bíblico y ha estudiado las escritura a la luz de diversos razonamientos. Reconoce las verdades explícitas e implícitas de la Biblia y tiene el deseo de compartirlas en este espacio. Su fe en las Escrituras lo ha llevado desde hace años a predicar sus creencias en asociación de millones de cristianos por todo el mundo bajo el liderazgo de Cristo como Testigo De Jehová. Si usted está interesado en la obra de los Testigos de Jehová en Cuba, le invito a que los contacte en: Ave. 15 No. 4608. Municipio Playa. Habana. También en las calles, Salones del Reino y/o lugares de reunión. Los testigos cristianos de Jehová estarán complacidos en ayudarle a conocer el Único Dios verdadero Jehová y a su Hijo Jesucristo y así poder disfrutar de una vida con propósito y esperanza.

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