La Resurrección: ¿Para quiénes, dónde y por cuánto tiempo?

ALGO DE HISTORIA BÍBLICA

LOS SIERVOS DE DIOS siempre han creído en la resurrección. De Abrahán, quien vivió 2.000 años antes del nacimiento de Jesús como humano, la Biblia dice: “Estimó que Dios podía levantarlo [a su hijo Isaac] aun de entre los muertos.” (Hebreos 11:17-19) Más tarde, Job el siervo de Dios preguntó: “Si un hombre físicamente capacitado muere, ¿puede volver a vivir?” En respuesta a su propia pregunta, Job dijo a Dios: “Tú llamarás, y yo mismo te responderé.” Así mostró que creía en la resurrección.(Job 14:14, 15)*

Cuando Jesucristo estuvo en la Tierra, explicó: “El que los muertos son levantados aun Moisés lo expuso, en el relato acerca de la zarza, cuando llama a Jehová ‘el Dios de Abrahán y Dios de Isaac y Dios de Jacob.’ El no es Dios de muertos, sino de vivos, porque para él todos ellos viven.” (Lucas 20:37, 38) En las Escrituras Griegas Cristianas la palabra “resurrección” se usa más de 40 veces. Sí, la resurrección de los muertos es una de las principales enseñanzas bíblicas.(Hebreos 6:1, 2)

Marta, que se hallaba entre las amistades de Jesús, mostró fe en la resurrección cuando murió el hermano de ella, Lázaro. Al oír que Jesús venía, Marta corrió a su encuentro. “Señor, si hubieras estado aquí no habría muerto mi hermano,” dijo. Al ver la tristeza de ella, Jesús la consoló con las palabras: “Tu hermano se levantará.” Marta respondió: “Yo sé que se levantará en la resurrección en el último día.”—Juan 11:17-24.

Marta tenía firmes razones para su fe en la resurrección. Por ejemplo, sabía que muchos años antes Elías y Eliseo, profetas de Dios, mediante el poder de Dios habían resucitado cada uno a un niño. (1 Reyes 17:17-24; 2 Reyes 4:32-37) Y sabía que un muerto había recobrado la vida cuando fue echado en un foso y tocó los huesos del cadáver de Eliseo. (2 Reyes 13:20, 21) Pero lo que más había fortalecido su fe en la resurrección era lo que Jesús mismo había enseñado y hecho.

Probablemente Marta había estado presente en Jerusalén menos de dos años antes, cuando Jesús habló acerca del papel que él desempeñaría en la resurrección de los muertos. El dijo: “Porque así como el Padre levanta a los muertos y los vivifica, así el Hijo también vivifica a los que él quiere. No se maravillen de esto, porque viene la hora en que todos los que están en las tumbas conmemorativas oirán su voz y saldrán.”—Juan 5:21, 28, 29.

Pocas semanas después ocurrió la muerte de Jesús mismo, cuando lo mataron, y fue colocado en una tumba. Pero él estuvo allí solo partes de tres días. El apóstol Pedro explica por qué, así: “A este Jesús lo resucitó Dios, del cual hecho todos nosotros somos testigos.” Los líderes religiosos no pudieron impedir que el Hijo de Dios saliera de la tumba. (Hechos 2:32; Mateo 27:62-66; 28:1-7) No puede haber duda de que Cristo fue levantado de entre los muertos, porque después él se presentó vivo a muchos de sus discípulos, en cierta ocasión a unos 500. (1 Corintios 15:3-8) Tan firmemente creían los discípulos de Jesús en la resurrección que estuvieron dispuestos a enfrentarse a la persecución y hasta a la muerte para servir a Dios.

Posteriormente, mediante los apóstoles Pedro y Pablo se suministró más prueba de que los muertos pueden ser resucitados. Primero, Pedro resucitó a Tabita, también llamada Dorcas, de la ciudad de Jope. (Hechos 9:36-42) Y luego Pablo hizo que el joven Eutico, quien había muerto al caer desde una ventana de un tercer piso mientras Pablo hablaba, volviera a la vida. (Hechos 20:7-12) ¡Claro está que estas nueve resurrecciones que se registran en la Biblia dan prueba segura de que los muertos pueden ser resucitados!

¿A QUIÉNES SE RESUCITARÁ?

Al principio no era el propósito de Dios resucitar a nadie, porque si Adán y Eva hubieran permanecido fieles, nadie hubiera tenido que morir. Pero entonces el pecado de Adán acarreó imperfección y muerte a todos. (Romanos 5:12) Por eso, para hacer posible que, de los hijos de Adán, algunos disfrutaran de vida eterna, Jehová Dios hizo arreglos para la resurrección. Pero, ¿qué determina si a alguien se le resucita o no?

La Biblia explica: “Va a haber resurrección así de justos como de injustos.” (Hechos 24:15) Esto quizás sorprenda a algunas personas. Puede que pregunten: ‘¿Por qué dar vida de nuevo a los “injustos”?

Esto no significa que toda persona recibirá resurrección. La Biblia muestra que Judas Iscariote, quien traicionó a Jesús, no resucitará. Por su iniquidad voluntariosa, a Judas se le llamó “el hijo de destrucción.” (Juan 17:12) Sin embargo, puesto que Dios es el Juez, no hay razón para que tratemos de determinar si ciertas personas inicuas del pasado o de tiempos modernos han de ser resucitadas o no. En cuanto a nosotros, debemos hacer todo lo que podamos para ser personas como las que Dios desea en su nuevo mundo.(Lucas 13:24, 29)

¿Quiénes son los “justos” que serán resucitados? Entre éstos estarán fieles siervos de Dios que vivieron antes de que Jesucristo viniera a la Tierra. Se menciona por nombre a muchas de estas personas en el capítulo 11 de Hebreos. También están entre los “justos” que serán resucitados siervos fieles de Dios que han muerto en los últimos años. Dios se encargará de que la esperanza de ellos de vivir para siempre se realice, mediante el resucitarlos de entre los muertos.

CUÁNDO Y DÓNDE SERÁN RESUCITADOS

A Jesucristo se le llama “el primero en ser resucitado de entre los muertos.” (Hechos 26:23) Esto significa que fue el primero que fue resucitado de los que no tendrían que volver a morir. Además, fue el primero que fue resucitado como persona de la región espiritual. (1 Pedro 3:18) Pero la Biblia nos dice que habría otros: “Cada uno en su propia categoría: Cristo las primicias, después los que pertenecen al Cristo durante su presencia.” (1 Corintios 15:20-23) Por eso, en la resurrección algunos serían levantados antes que ciertos otros.

“Los que pertenecen al Cristo” son los 144.000 discípulos fieles a quienes se escoge para que gobiernen con él en el Reino. Sobre la resurrección celestial de éstos, la Biblia dice: “Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre éstos no tiene autoridad la muerte segunda, sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo, y gobernarán como reyes con él por los mil años.”—Revelación 20:6; 14:1, 3.

Por eso, los que siguen en orden para ser resucitados después de la resurrección de Cristo son los 144.000. Ellos tienen parte en “la primera resurrección,” o “la resurrección más temprana.” (Filipenses 3:11) ¿Cuándo sucede esto? “Durante su presencia,” dice la Biblia. La presencia de Cristo empezó en el año 1914. Así que ya ha venido el “día” para “la primera resurrección” de cristianos fieles al cielo. Indudablemente los apóstoles y otros cristianos primitivos ya han sido levantados a la vida celestial.(2 Timoteo 4:8)

Pero hay cristianos que viven ahora durante la presencia invisible de Cristo que tienen esta misma esperanza de gobernar en el cielo con Cristo. Estos son los restantes, un resto de los 144.000. ¿Cuándo se resucita a éstos? No tienen que dormir en la muerte, sino que se les levanta inmediatamente cuando mueren. La Biblia explica: “No todos nos dormiremos en la muerte, pero todos seremos cambiados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, durante la última trompeta. Porque sonará la trompeta, y los muertos serán levantados incorruptibles.”—1 Corintios 15:51, 52; 1 Tesalonicenses 4:15-17.

Por supuesto, esta “primera resurrección” a la vida celestial es invisible a los ojos humanos. Es una resurrección a la vida de criaturas espirituales. La Biblia describe el cambio a la vida de espíritu de este modo: “Se siembra en corrupción, se levanta en incorrupción. Se siembra en deshonra, se levanta en gloria. . . . Se siembra cuerpo físico, se levanta cuerpo espiritual.”—1 Corintios 15:42-44.

Sin embargo, la mismísima expresión “primera resurrección” muestra que ésta será seguida por otra. La que sigue es la resurrección, a la vida en la Tierra paradisíaca, tanto de personas justas como de injustas. Esta acontecerá después del Armagedón. Será una “resurrección mejor”  ¿Por qué? Porque si los que sean resucitados después del Armagedón optan por servir a Dios, nunca tendrán que morir de nuevo.(Hebreos 11:35)

UN MILAGRO DE DIOS

Después que alguien muere, ¿a qué se da resurrección? No es al mismo cuerpo que murió. La Biblia muestra esto cuando describe la resurrección a la vida celestial. (1 Corintios 15:35-44) Ni siquiera a los que se resucita para que vivan en la Tierra se les da el mismo cuerpo que tenían en su vida anterior. Ese cuerpo probablemente se haya desintegrado y haya vuelto al suelo. Con el tiempo los elementos del cadáver pueden haber llegado a formar parte de otras cosas vivientes. Por eso Dios no resucita el mismo cuerpo, sino a la misma persona que ha muerto. A las personas que van al cielo él da un cuerpo nuevo que es espiritual. A las que son levantadas para vivir en la Tierra él da un nuevo cuerpo físico. Sin duda este nuevo cuerpo físico será semejante al que la persona tenía antes de morir, de modo que la reconozcan los que la conocían.

Verdaderamente la resurrección es un milagro maravilloso. La persona que haya muerto puede haber acumulado una gran cantidad de experiencia y conocimiento y muchos recuerdos durante su tiempo de vida. Ha desarrollado una personalidad que la ha hecho diferente de toda otra persona que ha vivido. No obstante, Jehová Dios recuerda todo detalle, y restaurará en su plenitud a esta persona cuando la resucite. Como dice la Biblia acerca de los muertos que han de ser resucitados: “Para él todos ellos viven.” (Lucas 20:38) Los humanos pueden grabar voces y vistas de personas, y ver y oír las grabaciones mucho tiempo después que esas personas han muerto. ¡Pero Jehová puede dar vida de nuevo a todas las personas que viven en su memoria, y, de hecho, lo hará! De hecho, LA RESURRECCION puede significar VIDA ETERNA para todos los resucitados en la Tierra.

La Biblia nos dice mucho más en cuanto a la vida en el Paraíso después de la resurrección de los muertos. Por ejemplo, Jesús mencionó que habría personas que saldrían a “una resurrección de vida” unas y a “una resurrección de juicio” otras. (Juan 5:29) ¿Qué quiso decir él? Y, ¿habrá diferencia alguna entre la situación en que se hallarán los “justos” que sean resucitados y aquella en que se hallarán los “injustos”? Una consideración del Día del Juicio contestará esas preguntas para nosotros.

PARA LA ETERNIDAD

Sobre la tierra a lo largo de la historia humana, han vivido muchas personas que jamás conocieron a Jehová Dios, ni tan siquiera oyeron hablar de Él. Otro gran número, por sus condiciones físicas y psicológicas vivieron y murieron apartados de Dios. Sin mencionar las tantas que no alcanzaron elevar sus plegarias al Cielo por morir prematuramente. Hay demasiado implicado en este asunto. Jehová y Cristo Jesús, como hemos demostrado, son justos, amorosos y siente pesar por los sufrimientos a los que ha estado atada la humanidad en general. De modo que, no dejaran a nadie en el “polvo del suelo”, que merezca una resurrección o bien como un justo o bien como un injusto.

Quienes reciban la resurrección aquí en la Tierra, vivirán en condiciones paradisíacas: El paraíso prometido. (Lucas 23:43 ; 2 Pedro 3:13) Tal y como se dicho, habrán dos grupos de personas resucitadas a la vida en la Tierra: (1) Personas que han demostrado su fidelidad a Dios en el pasado, entre las cuales están las personas mencionadas en el capítulo once de Hebreos, y (2) los que, antes de morir, nunca habían sido siervos de Dios. “Va a haber resurrección así de justos como de injustos,” dijo el apóstol Pablo. (Hechos 24:15) Al primer grupo no se le hará difícil aprender las provisiones que Dios ha hecho para la vida por medio del sacrificio de Cristo y echar mano de ellas. Con gusto prestarán obediencia a las leyes que existan entonces. Dios cuenta como “vivos” a esos fieles aun ahora, mientras todavía están en el sepulcro, porque de seguro él los resucitará.(Lucas 20:37, 38)

Después de ser resucitadas, las personas que no hayan servido previamente a Dios tendrán que aprender acerca de Jehová el Dios verdadero y sus bondadosas provisiones por medio de Jesucristo. La “grande muchedumbre” que habrá pasado con vida a través de la tribulación tendrá la responsabilidad de instruir a estas personas. (Romanos 10:14) Habrá que explicar claramente las buenas nuevas a estos resucitados, porque Dios ha declarado que “en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en el cielo y de los que están sobre la tierra y de los que están debajo de la tierra [en el sepulcro], y reconozca abiertamente toda lengua que Jesucristo es Señor para la gloria de Dios el Padre.”—Filipenses 2:10, 11.

De los resucitados se requerirá que sean obedientes a las leyes que entonces estén en vigor, y se les juzgará “de acuerdo con las cosas escritas en los rollos según sus hechos.” (Revelación 20:12) Los “rollos” aparentemente representan la revelación que Dios hará de su voluntad para la humanidad durante ese período de mil años.

No cabe duda que esta provisión que Jehová Dios ha preparado es una de las más amorosas para la humanidad. No todo detalle sobre la resurrección puede ser tocado en un par de temas. Como no todo lo relacionado e implicado puede ser explicado de una sola vez. Una cosa sí es cierta, al igual que toda promesa de Jehová Dios: Se cumplirá.  Jehová ha dicho: “‘Porque tal como la lluvia fuerte desciende, y la nieve, desde los cielos, y no vuelve a ese lugar, a menos que realmente sature la tierra y la haga producir y brotar, y realmente se dé semilla al sembrador y pan al que come, 11 así resultará ser mi palabra que sale de mi boca. No volverá a mí sin resultados, sino que ciertamente hará aquello en que me he deleitado, y tendrá éxito seguro en aquello para lo cual la he enviado.'”—Isaías 55:10,11

Él  le promete a la humanidad que “limpiará toda lágrima de sus ojos, y la muerte no será más, ni existirá ya más lamento ni clamor ni dolor.” “Estas palabras son fieles y verdaderas.” (Revelación 21:4, 5)


 

*A menos que se indique lo contrario las citas bíblicas son tomadas de la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras. Edición de 1987

Bibliografía usada de la Watchtower:

LibroUsted puede vivir para siempre en el paraíso en la Tierra; cap. 20 pág. 166 Resurrección… ¿para quiénes, y dónde?

Libro: La vida sí tiene propósito; cap. 15 pág. 167 El fin de las enfermedades y la muerte

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Acerca de meschareth

Meschareth. Un simple ministro, de la “buenas nuevas”. Cree sinceramente en el mensaje bíblico y ha estudiado las escritura a la luz de diversos razonamientos. Reconoce las verdades explícitas e implícitas de la Biblia y tiene el deseo de compartirlas en este espacio. Su fe en las Escrituras lo ha llevado desde hace años a predicar sus creencias en asociación de millones de cristianos por todo el mundo bajo el liderazgo de Cristo como Testigo De Jehová. Si usted está interesado en la obra de los Testigos de Jehová en Cuba, le invito a que los contacte en: Ave. 15 No. 4608. Municipio Playa. Habana. También en las calles, Salones del Reino y/o lugares de reunión. Los testigos cristianos de Jehová estarán complacidos en ayudarle a conocer el Único Dios verdadero Jehová y a su Hijo Jesucristo y así poder disfrutar de una vida con propósito y esperanza.

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